LAS TEORÍAS DEL DESARROLLO

anteriores a los años 90

Tomás Austin M.

Sociólogo, Antropólogo Social

Este material esta compuesto por algunas guías de estudio de la asignatura de Planificación Social de fines de los 80 y comienzos de los 90s. Aún tiene significación para los interesados en los procesos de desarrollo histórico de las teorías del desarrollo.

HISTORIA DE LA IDEA DEL PROGRESO

Resumen del libro de Robert Nisbet, HISTORIA DE LA IDEA DEL PROGRESO, Editorial Gedisa, 1981.

La idea del progreso sostiene que la humanidad ha avanzado en el pasado a partir de una situación inicial de primitivismo, barbarie o incluso nulidad, y que sigue y seguirá avanzando en el futuro. En cierto modo la idea del progreso es una síntesis del pasado y una profecía del futuro. Es una idea inseparable de otra según la cual el tiempo fluye de modo unilineal.

Sin embargo es una idea controvertida. Las diferencias empiezan cuando se trata de dar un contenido a la noción de progreso. ¿Que se entiende por avanzar? Suele haber dos tendencias en las respuestas:

Una es que el progreso consiste de hecho en el lento y gradual perfeccionamiento del saber en general, de los diversos conocimientos técnicos, artísticos y científicos, de las múltiples armas con el que hombre se enfrenta a los problemas que plantea la naturaleza o el esfuerzo humano por vivir en sociedad. La otra se centra más bien en la situación moral o espiritual del hombre en la tierra, en su felicidad, su capacidad para liberarse de los tormentos que el infligen la naturaleza y la sociedad, y por encima de todo, en su serenidad o su tranquilidad. Para esta corriente el objetivo del progreso, el criterio del avance, es la consecución en la tierra de esas virtudes morales o espirituales, y en último término, el perfeccionamiento cada vez mayor de la naturaleza humana.

En torno al progreso hay una especie de dogma,(1) en que las historias de la religión, la ciencia, el racionalismo, la lucha por la libertad, la igualdad y la justicia, así como las de la filosofía, las artes, etc., están empapadas de la creencia de que lo que cada uno hace en su propia época es al mismo tiempo un homenaje a la grandeza y al carácter indispensable del pasado, y un factor que contribuirá a un futuro que será, sin duda, cada vez más brillante.

EL MUNDO CLÁSICO

El mundo clásico griego y romano conoció la idea del progreso, la idea de que la humanidad ha ido avanzando lenta, gradual e ininterrumpidamente desde unos orígenes marcados por la incultura, la ignorancia y la inseguridad a unos niveles de civilización cada vez más altos, y que este avance continuará, pese a los reveses que puede padecer de vez en cuando, en el presente y también en el futuro.

Incluso en Homero puede encontrarse un reconocimiento de que el mundo va avanzando con el paso de los siglos. Para Ulises los temibles Cíclopes eran unos seres carentes de toda cultura, desconocedores incluso de la agricultura ("ni siembran, ni riegan", escribe Homero); pero también era una muestra de lo que los propios griegos habían sido cuando su cultura no había empezado a evolucionar. Detrás de la historia de los cíclopes, subyace "una clara visión de la evolución social. En los tiempos primitivos, parece sugerir el poeta, el hombre vivía en un estado de lucha y guerra permanente contra el extranjero. Entonces intervinieron los dioses y gracias a sus preceptos, a su themis, los hombres concibieron un nuevo ideal..."(2) Un ideal que contribuiría en gran medida a generar el progreso que efectivamente experimentaron los griegos a lo largo del crucial siglo V antes de Cristo.

LOS PRIMEROS CRISTIANOS

Lo que empezó con los pensadores paganos de la época clásica fue continuado por los primeros cristianos, que además añadieron a la idea del progreso nuevos elementos sin los cuales no hubiera logrado la fuerza y los seguidores que posteriormente llegó a tener Occidente. Los griegos introdujeron la idea del crecimiento natural de los conocimientos en el curso del tiempo y del consecuente desarrollo natural de la humanidad. Como veremos, esta idea del papel fundamental de los conocimientos, de las artes y las ciencias forma parte de la filosofía cristiana de la historia desde sus orígenes, desde los Padres de la Iglesia.

Pero además, los filósofos cristianos, empezando por Eusebio y Tertuliano hasta llegar a las concepciones maduras e influyentes de San Agustín, rodearon la idea del progreso de nuevos atributos que la adoptaron de una fuerza espiritual que no había tenido en la época pagana. Es decir, nociones complementarias a la del progreso como la visión histórica, la imagen del progreso como el despliegue a lo largo de las épocas de un plan presente desde el principio de la historia del hombre, y por último una creciente confianza en el futuro y un interés cada vez a mayor por la vida en este mundo. Hay que añadir además otro elemento: la importancia que se da a partir de ahora al lento, gradual y acumulativo perfeccionamiento espiritual de la humanidad, un proceso inmanente que con el tiempo debía terminar, según estos nuevos filósofos, con una edad de oro feliz en la tierra, un milenio en el que Cristo de nuevo en la tierra, gobernaría el mundo.

CORRIENTES MEDIEVALES

A comienzos del siglo XIII, la idea cristiana de progreso estaba en pleno auge. Las dos tendencias que aparecen en la concepción europea del progreso humano -por un lado la conciencia de que la humanidad ha experimentado con el paso del tiempo un avance cultural, y por otro la fe en una edad de oro que aguarda a los hombres del futuro en la tierra- son perfectamente visibles en los textos de los siglos XII y XIII.

Al igual que en las épocas de la historia griega y romana en las que apareció con fuerza la conciencia del progreso en las artes y las ciencias, el período que cubren los siglos XII y XIII fue testigo de sorprendentes innovaciones y muestra una gran osadía intelectual, tanto en el campo material y secular como en el religioso. Muchos filósofos, artistas y tecnólogos de esta época debieron sentir, al mirar a su alrededor, la misma sensación de palpar el progreso que tuvieron antes de Protágoras, Aristóteles, Lucrecio y Séneca. Sintió esta época gran interés por la tecnología y la ciencia. El hierro alcanzó una importancia crucial en la época carolingia. durante este período se hicieron inventos tan valiosos como el hacha y el arado de hierro, dos herramientas que adquirieron una perfección desconocida en la época clásica, dando nuevas técnicas de labranza que producen un gran impulso al sistema de cultivos con una comunidad muy interconectada, que duró muchos siglos, hasta bien entrada la era moderna.

El descubrimiento del individuo fue un de los hechos culturales más importantes ocurridos entre 1050 y el 1200 y no se limito a un grupo reducido de pensadores. Sus principales rasgos aparecen en círculos muy diferentes entre sí: una preocupación por el descubrimiento de uno mismo; un interés por las relaciones entre

las personas y el papel del individuo en la sociedad ... Una de las frases más citadas de la época era el "conócete a ti mismo".

EL RENACIMIENTO

No hay ideas del progreso en todo el renacimiento. Como ya se ha subrayado, el respeto y la aceptación del pasado son vitales para la teoría del progreso. Sin un pasado concebido como un legado de riqueza cultural es imposible concebir unas fases de desarrollo que se sucedan unas a otras, es imposible pensar en una proyección lineal del tiempo hacia el futuro. Pero para la mentalidad renacentista el respeto por el pasado era una idea abominable, habría significado respetar la Edad Media que para los renacentistas representaban mil años de obscuridad. Adoraban el pasado antiguo, pero su teoría de la historia era bien simple: Los griegos crearon la civilización y los romanos contribuyeron a perfeccionarla, pero tras la caída de Roma empezó un largo período de mil años de agotamiento, esterilidad y sequía, y lo que es pero, de ignorancia, superstición, preocupación por el otro mundo y durísima tiranía eclesiástica. No podían respetar eso y carecieron de una idea de progreso de la humanidad que representara un continuum. En vez de eso sólo veían la obscuridad en el pasado inmediato.

LA GRAN RENOVACIÓN

El relativo opacamiento sufrido por la idea del progreso durante el Renacimiento empezó a revertir a medida que tomo fuerza la Reforma.(3) El gran cisma produjo en los campos del saber importantes obras intelectuales. Con la renovación de la fe cristiana hubo también un despertar de ideas que habían estado estrechamente vinculados con el cristianismo desde tiempos pasados, para languidecer en la Edad Media. Una de estas ideas fue la del progreso. Tanto en una obra fundamentalmente católica como El Discurso sobre la Historia Universal del Obispo Bousset, como en la multitud de libros y folletos redactados por los puritanos del siglo XVII, es evidente que los pensadores recobran su fe en el progreso lineal de la humanidad. Todo esto en un período que se extiende más o menos desde 1570 a 1740.

El Triunfo De La Idea Del Progreso

La idea del progreso alcanzó su cenit en el período que va de 1750 a 1900, tanto en la mentalidad popular como en los círculos intelectuales. De ser una de las ideas importantes de la civilización occidental paso a convertirse en la idea dominante, incluso teniendo en cuenta la creciente importancia de ideas como las de igualdad, justicia social y soberanía popular, que también fueron focos directrices durante ese período. Pero el concepto de progreso es claramente central porque es el contexto en el que esas otras ideas viven y se desarrollan. De aquí en adelante el progreso será una forma de libertad y también de poder. Persistirá durante la primera mitad de este siglo, pero ahora en medio de una contradicción existencial: a veces se le exalta y en otras se le denigra; se anhela, pero se le teme. pasada la Segunda mitad del siglo rechazamos el futuro si no nos lleva al progreso, pero pareciera que cuanto más nos adentramos en él, más nos alejamos de la paz, la concordia y el bienestar de todos. Por ello es que el temor ante el progreso da paso a la desconfianza y rechazo ante el mismo, en muchas sectores importantes de la sociedad moderna.

NOTAS

1. La palabra dogma procede de dos términos griegos cuyo sentido literal es "parece bueno".

2. Los párrafos entre comillas corresponden al original

3. Separación de la Iglesia Protestante de la Católica.

 

ANEXO 1. EL "PROGRESO" EN H.G. WELLS.

(J.H. Plumb en la "Introducción" del libro de J.H. PARRY, EL IMPERIO MARÍTIMO ESPAÑOL, 1966, pág. 13)

"Durante los últimos cincuenta a cien años, las creencias del hombre de que los procesos históricos probaban que estaba adquiriendo un mayor dominio de la naturaleza ha recibido un golpe brutal. En su juventud, H.G. Wells, un hombre de basta energía creativa, que gozaba del espíritu humano y de un optimismo desbordante, veía el futuro con confianza; la ciencia, nacida de la razón, era la panacea de la humanidad. Sin embargo, en los años de su madurez, al escribir sus APUNTES DE LA HISTORIA su visión fue más oscura, aunque aun sostenida en la esperanza. La Primera Guerra Mundial, con el sacrificio insensato de millones de hombres trajo la enfermante realidad de que el hombre era capaz de provocar catástrofes humanas en escala global.

Las perdida de la libertad, degradaciones y brutalidades impuestos por el fascismo y el comunismo durante los años veintes y treintas, seguido en 1939 por una renovada guerra mundial, fueron eventos que finalmente hicieron pedazos la pasada visión de Wells y en su triste y desilusionada vejez escribió LA MENTE AL FINAL DE SUS POSIBILIDADES. Sus esperanza en la humanidad casi había desaparecido. Casi, pero no del todo: porque la vida de Wells fue testigo de lo que, como joven escritor, él había profetizado -inventos técnicos no solo en escala prodigiosa- sino que también en aquellos aspectos de la actividad humana que afectaban el corazón mismo de la sociedad. Y esta extraordinaria capacidad del hombre en probar la complejidad de la naturaleza y de inventar maquinarias capases de explorar su conocimiento permanecieron para Wells como la única base de la esperanza, sin importar cuán tenue ella puede ser."

 

LAS TEORÍAS DE LA EVOLUCIÓN SOCIAL: VIEJAS Y NUEVAS

(Extracto de Ankie M. Hooguelt, THE SOCIOLOGY OF DEVELOPING SOCIETIES, Macmillan, 1976, Cap. 1. Traducción: T. Austin.)

El punto de vista que ve que el desarrollo de la vida social es un proceso de crecimiento continuo y de cambios de la vida social surge en el pasado en las primeras escuelas evolucionistas en sociología y filosofía. Los primeros teoristas clásicos como Spencer, Durkheim, Tönnies, Morgan y muchos otros trabajaron precisamente en esta característica principal de la evolución. Básicamente, pensaron, que un cambio cuantitativo en la vida social en alguna etapa, envuelve un cambio cuantitativo en las formas de la vida social.

Uno puede recordar que las teorías de la evolución de Spencer pueden ser reducidas a dos proposiciones básicas:

1. Tanto en el desarrollo de la vida orgánica como en el desarrollo de la vida social, ha habido un proceso de diversificación, es decir, que muchas formas de la vida social se han desarrollado de un número mucho menor de formas originales. Esto, por supuesto, expresa el aspecto cuantitativo de la teoría de la evolución.

2. Ha habido una tendencia general del desarrollo por la cual, formas más complejas de estructura y organización han surgido de formas más simples. Como él explicó, "ocurre un proceso de evolución desde una homogeneidad incoherente hacia una definida heterogeneidad coherente." Esta proposición reconoce la ocurrencia de cambios cualitativos como una necesidad concomitante de cambios cualitativos.

En el trabajo de Durkheim también encontramos esta noción de un aumento, una expansión de la vida social acompañada por un cambio en la forma misma. Durkheim argumento que cuando la división del trabajo aumenta como resultado de la expansión de la población (esto es, en el aspecto cuantitativo) entonces el carácter cualitativo de la vida social cambia también: Desde un carácter que refleja una forma mecánica de la cohesión social, hacia una que refleja una forma orgánica de esa cohesión social. simultáneamente, Tönnies habla de un aumento de las relaciones sociales y de un subsecuente cambio de la naturaleza y la organización de las relaciones sociales, específicamente un cambio desde la organización comunal a otra asociacional.

Estos antiguos modelos sufrieron de dos mal adecuaciones teóricas; siendo una el asumir implícitamente la unidireccionalidad y la continuidad del devenir evolutivo. Se asumía que todas las sociedades humanas habrían de seguir un curso particular y singular entre dos polos típicos ideales: de una sociedad simple primitiva a una compleja y moderna. La primera forma más explícita de este teorema se encuentra en el trabajo de Morgan:

"Puesto que el hombre fue uno en su origen, su carrera ha sido esencialmente una que ha corrido sobre canales diferentes, pero esencialmente uniforme, sobre todos los continentes y muy similar en todas las tribus y naciones de la humanidad hacia el mismo estatus de adelanto y avance. Se entiende entonces que la historia y la experiencia de las tribus de los indios (norte)americanos representa más o menos cercanamente la historia y la experiencia de nuestros propios y remotos ancestros cuando estuvieron en condiciones similares". (Morgan en SOCIEDAD ANTIGUA, ver también EVOLUCIÓN en la Enciclopedia Internacional de Ciencias Sociales, MacMillan-Aguilar).

La segunda mal adecuación teórica del viejo modelo evolucionista, es su relativa falta de preocupación por las etapas intermedias de la evolución en el camino de lo primitivo a lo moderno. Hubieron excepciones, por supuesto. Spencer, por ejemplo, trató de formular las características de varios tipos de sociedades simples, compuestas, dobles y triplemente compuestas en el viaje evolucionario, pero la principal preocupación de los primeros evolucionistas se enfocaba en el contraste entre las etapas primarias y finales de la evolución. Al hacerlo, lamentablemente ellos torcieron la concepción que llegaron a tener varias generaciones de antropólogos y sociólogos, en una distinción estereotipada entre el hombre primitivo y el hombre moderno; una distinción que continúa penando como fantasma en el dialogo sobre desarrollo hasta el presente día.

La ideología del progreso.

El hecho que las primeras teorías evolucionistas fueran más o menos débiles en la primera mitad del siglo XX, tubo sin embargo, menos peso sobre la mala adecuación teórica que sobre la desviación ideológica de la teoría. Porque el núcleo de la vieja teoría evolucionista presentaba una fuerte creencia en el progreso, más propiamente, la creencia de "que el hombre se movido, se esta moviendo y se moverá en una dirección que satisfará sus requerimientos éticos", como Morris Ginsberg observa, y el sita a los Principios de Sociología de Sepencer, que dice: "El desarrollo último del hombre ideal es lógicamente cierto, tan cierto como cualquier conclusión en la que nosotros depositamos nuestra fe más implícita".

El evolucionismo de los siglos XVII y XIX expuso una idea optimista del progreso humano, que el siglo XX, que ha sido testigo de dos guerras mundiales, la bomba atómica y la exterminación brutal de razas enteras, no puede aceptar más.

Los neo evolucionistas.

Así y todo, los principales conceptos de la teoría evolucionista fueron herramientas intelectuales tan incuestionablemente útiles, especialmente aquellas de especialización y cohesión, crecimiento y cambio, que no paso mucho antes que una teoría neo evolucionista emergiera, ganado alguna popularidad rápidamente. Esta popularidad se debe primero y más que nada, a que evitó bruscamente los temas morales del progreso; porque el neo evolucionismo ha reemplazado la humanidad o la especie humana por sociedad o cultura, como el sujeto lógico de la evolución y el progreso. El énfasis no esta más en el progreso de la humanidad, sino en el "acrecentamiento de la capacidad adaptativa de la sociedad" como aparece en la teoría de Parson, o en el "acrecentamiento de la capacidad total de la cultura" como aparece en las teorías de Shalins y Service, partidarios del neoevolucionismo. De manera que, mientras que la evaluación del progreso humano llama claramente a dar opiniones (subjetivistas), la estimación de la elevación de la capacidad adaptativa total de la sociedad, concebiblemente puede ser tratada como materia de hechos objetivos (es decir, científicamente investigables). En efecto, estas dos ideas pueden incluso estar en contraposición, como sugiere Parson, cuando, luego de observar que la sociedad occidental tiene una mayor capacidad adaptativa generalizada que todas las otras sociedades conocidas, él se apresura a agregar que: "La capacidad adaptativa de una sociedad no es necesariamente el mayor de los objetos de valor humano. Porque para mucha gente ciertos aspectos de personalidad, cultura, bienestar orgánico o patrones sociales particulares pueden ser de mayor valor".

Shalins también, establece el punto de que el progreso no es necesariamente "bueno". Tal observación, por supuesto, anticipa el problema central del libro DESARROLLO COMO ACCIÓN (De Parson). Porque es en la administración consciente y el monitoreo del proceso evolucionista, en donde la cuestión de la elección entre valores humanos, por un lado, y la mayor capacidad adaptativa de la sociedad por el otro, se presentan a sí mismas.

¿Cuáles son entonces, los criterios objetivos para evaluar la "mayor capacidad adapatativa general" o, "la mayor adaptatividad total"? Aquí, los neoevolucinistas no parecen muy deseosos de comprometerse en mayor riqueza sobre detalles más concretos, pero sus amplias sugerencias corren lo suficientemente paralelas como para permitirnos tratarlas como estando de acuerdo entre sí. Todas subrayan la relativa autonomía de la sociedad ante las fuerzas condicionantes del medio ambiente como el principal resultado del proceso evolucionario. Así es que Parson ve la ventaja evolucionista a partir de que 'emergen formas de organización social que tienen una creciente y más amplia capacidad adaptativa: en sus amplias características, tienden a convertirse decrecientemente sujetas a cambios mayores provenientes de causas estrechas, particularizadas y condicionales, operando a través de circunstancias físicas específicas, o de diferencias individuales orgánicas o de personalidad' (Parson: "Sociedades". Bellah, de la misma Escuela, da una definición similar: "La evolución en cualquier nivel de un sistema... es un proceso de diferenciación creciente y de una complejidad de la organización que dota al organismo, al sistema social o cualquiera que sea la unidad en cuestión, con una mayor capacidad para adaptarse a su ambiente de manera que en cierto sentido es más autónomo en relación con su ambiente, que sus menos complejos ancestros" Bellah, "Evolución Religiosa").

Desde la otra escuela neoevolucionaria, es decir, de Sahlins y Service, oímos de ventajas adaptativas comparables. Ellos sugieren que las sociedad avanzadas evolucionadas:

  1. han incorporado medios de explotar los recursos energéticos más variados y más efectivos de una gran variedad de ambientes. Tales medios efectivos de explotar los mayores recursos energéticos de ambientes más variados significa que

  2. esas sociedades son relativamente más libres de el control que ejerce el ambiente, es decir, pueden adaptase a una mayor variedad ambiental que las sociedades menos avanzadas. Como consecuencia, (3) ellas tienden a dominarlas y a reemplazarlas.

No solo hay un consenso aparente en los criterios objetivos para juzgar el "progreso" o "la capacidad adaptativa generalizada", los neoevolucinistas parecen estar en un justo acuerdo sobre las características estructurales de aquellas sociedades que despliegan una capacidad adaptativa generalizada mayor o adaptabilidad general. Por ejemplo, Sahlins y Service sugieren los siguientes síntomas estructurales de progreso general: "La proliferación de elementos naturales, el aumento geométrico en la división del trabajo, la multiplicación de los grupos sociales y de los subgrupos, y la emergencia de medios especiales de integración: política, tales como las jefaturas y el estado, y filosóficas, tales como la religión etica universal y la ciencia" En otro trabajo ellos proponen, mas abstractamente, que las sociedades que tienen una adaptabilidad total mayor tienen (1) más partes y subsistemas, (2) más especializaciones en sus partes, y (3) medios más efectivos de integrarse como un todo.

Esto no es muy diferente de la otras escuela neoevolucionaria, el estructuralismo funcional, que hablan de la evolución social como un proceso de diferenciación social por el que se esta significando, por un lado, la creciente autonomía de las estructuras mayores de la sociedad (tales como la religión, política, gobierno, la administración, lo judiciario y la economía) y la emergencia de nuevas formas de integración por otro lado.

En suma, el neo evolucionismo fue una filosofía o doctrina, o paradigma, como lo llamamos hoy, que fue muy influyente en la mayoría de las posiciones teóricas sociológicas y sobre el desarrollo, hasta mediados de siglo, convirtiéndose en uno de los elementos subyacentes en toda la llamada Teoría de la Modernización, en que los supuesto básicos, fueron que:

  1. los pueblos subdesarrollados los son porque no han alcanzado aún el momento evolutivo económico y social de los pueblos desarrollados, y para ello,

  2. deben pasar aceleradamente por las etapas de evolución (vale decir, desarrollo) que los conduzca a parecerse o igualar a las sociedades desarrolladas/evolucionadas.

  3. De donde se deduce que la importancia de los planificadores y las investigaciones y teorías de la planificación del desarrollo son cruciales para lograr los propósitos anteriores; como resultado de los tres puntos anteriores,

  4. la importancia de las disciplinas de la economía, la sociología y la antropología cobraron una tremenda importancia durante la vigencia de la Teoría de la Modernización y su subyacente paradigma de la evolución social

 

 

LA TEORÍA DE LA MODERNIZACIÓN

1. DEL PROGRESO AL DESARROLLO

El sentimiento del progreso como algo natural en la sociedad, en que creían nuestros abuelos del siglo pasado, dio paso primero, a la idea de la evolución de las sociedades y posteriormente, adentrándonos en este siglo, a la convicción de que el progreso y la evolución social podrían alcanzarse por medio del esfuerzo voluntario, intencional y planificado (lo que corrientemente llamamos políticas de desarrollo).

El primer modelo o paradigma del desarrollo que conoceremos será el que fue llamado la Teoría de la modernización, la que fue muy influyente en el mundo subdesarrollado, durante las décadas de los años 50 y 60 (y que en muchos países de América Latina fue despectivamente llamada desarrollismo).

Básicamente la teoría de la Modernización estaba enraizada en las teorías económicas de J.M. Keines, economista británico, y en la sociología norteamericana inmediata a la post guerra, conocida como el Funcionalismo Estructural, cuyo principal representante fue el sociólogo norteamericano Talcott Parson a partir de su libro LA ESTRUCTURA DE LA ACCIÓN SOCIAL (1936).

La Teoría de la Modernización ha sido corrientemente identificada con las posiciones Neo evolucionistas de las ciencias sociales.(1) En éstas se sostiene que las sociedades humanas pasan por un lento proceso de evolución durante el cual las instituciones sociales se hacen más y más complejas, adquieren más conocimiento de sí mismas y del ambiente mundial y son capaces de satisfacer mayores demandas de bienes para la producción y reproducción de sí mismas. Distintas razones históricas hacen que unas sociedades sean más avanzadas que otras. La teoría supone que para que las sociedades menos avanzadas en materias sociales, económica y culturales -es decir, menos desarrolladas- lleguen a ser iguales a las desarrolladas, deben pasar en forma acelerada, consciente y por voluntad de sus gobernantes (lo que implica la planificación social), por una transición igual de etapas de desarrollo, que las etapas vividas por los países más evolucionados (o desarrollados) social, económica y culturalmente.

"El significado semántico de los términos desarrollo y evolución inargüiblemente introducen la especificación de crecimiento en la descripción del cambio. La palabra desarrollo convierte en términos pares a cambio con crecimiento y como veremos, explica el crecimiento en términos de cambio y a su turno, explica el cambio en términos de crecimiento.

La palabra crecimiento tiene un referente solo cuantitativo: se refiere a una expansión, a un aumento, a más de cualquier cosa que uno determina que es el sujeto del crecimiento, sea esto un objeto, organismo biológico o formas sociales. Pero la palabra cambio tiene un referente cualitativo: se refiere a una diferencia en el carácter de lo que sea que uno ha disidido que se el sujeto del cambio. Al establecer una conexión lógica entre crecimiento y cambio en las palabras desarrollo y evolución estamos infiriendo que un cambio cuantitativo de la vida social, en algún punto requiere un cambio cualitativo de la misma, de manera que pueda sostener e impulsar mayores cambios futuros de crecimiento cuantitativo y cambio de la vida social y así continuar y continuar"(2)

De acuerdo con Normal Long (1977) de los varios intentos por formular un modelo que describiera el proceso de cambio desde una sociedad tradicional no desarrollada a otra, desarrollada y moderna, "Neil Smelser (1963), basado en la idea de la diferenciación estructural es quizás el más elegante". Para él, una economía y sociedad desarrollada se caracteriza como una estructura altamente diferenciada, y una subdesarrollada como una que carece relativamente de diferenciación, por lo tanto los cambios se centran en los procesos de diferenciación en sí mismos. Agrega Long que, por diferenciación Smelser quiere decir el proceso por el cual se establecen unidades sociales más especializadas y más autónomas, ocurriendo en esferas diferentes: economía, familia, el sistema político y las instituciones religiosas.(3)

2. NEIL J. SMELSER.

Sociólogo norteamericano, hace una proposición que resume las posiciones de sus colegas, entre las que sobresalía ampliamente la influencia de la corriente funcionalista estructural de Talcott Parson. Smelser propone que "El desarrollo económico generalmente se refiere al crecimiento de producción per cápita de población". para el propósito de analizar la relación entre crecimiento económico y estructura social, es posible aislar los efectos de varios procesos interrelacionados, técnicos, económicos y ecológicos, que frecuentemente acompañan al desarrollo.

Ámbito de Cambio

Trayectoria del cambio

1. En la tecnología

desde las técnicas tradicionales y simples, hacia la aplicación del conocimiento científico.

2. En agricultura,

la evolución, desde el cultivo de subsistencia, hacia la producción co-mercial de bienes agrícolas. Ello significa la especialización en co-sechas para la venta pagada en dinero, adqui-sición de productos no agrícolas en el mercado, frecuentemente, mano de obra no agrícola.

3. En la industria

la transición, desde el uso de fuerza animal y humana hacia la industrialización misma, u "hombres sumados a máquinas fuerza, traba-jando por un retorno monetario con el pro-ducto del proceso de manufactura, y entrando en un mercado basado en una red de relaciones de intercambio".

4. En asentamientos humanos

el movimiento desde la finca y la villa hacia los centros urbanos.

Estos diversos procesos ocurren a menudo simultáneamente, pero no es necesariamente el caso. Algunas mejoras tecnológicas --por ejemplo el uso de semillas mejoradas-- pueden ser introducidas sin producir cambios organizacionales automática e instantáneamente; la agricultura puede ser comercializada sin una industrialización que la acompañe, como en muchos países coloniales. La industrialización puede ocurrir en villas y las ciudades pueden proliferar en ausencia específica de una industrialización significante. Más aun, las consecuencias específicas del avance tecnológico, agricultura comercializada, la fábrica y la ciudad respectivamente, no son necesariamente reducibles las unas a las otras en ningún sentido.

A pesar de tales diferencias, los cuatro procesos tienden a afectar a la estructura social en forma similar. Todos dan lugar a los siguientes tipos de cambios estructurales que se ramifican a través de toda la sociedad:

3. CAMBIOS DEL DESARROLLO

Según Smelzer y el estructural funcionalismo, el desarrollo en los terminos anunciados anteirormente produce los siguientes cambios en la sociedad:

  1. Diferenciación Estructural al desarticular las instituciones culturales de la soc. tradicional.

  2. Integración en una nueva sociedad

  3. Disturbios sociales causados por la integración desigual

Explicado en detalle:

  1. Diferenciación estructural. o el establecimiento de unidades sociales más especializadas y más autóctonas, las que son ilustrables en diferentes esferas, como son, la economía, la familia, la religión y la estratificación social.

  2. Integración, la que cambia su carácter a medida que el antiguo orden social se hace obsoleto por el proceso de diferenciación. El estado, la ley, las agrupaciones políticas y otras asociaciones son particularmente sobresalientes en esta integración.

  3. Los disturbios sociales, histeria masiva, brotes de violencia, movimientos religiosos y políticos, etc. que reflejan la marcha dispareja de la diferenciación e integración.

Obviamente, las implicaciones de los avances tecnológicos, la reorganización agrícola, la industrialización y la urbanización, difieren de una sociedad a otra, lo mismo que hacen los realineamientos estructurales resultantes. Algunas de las fuentes de variación en esos patrones ideales de presión y cambio sol los siguientes:

  1. Variaciones en condiciones premodernas. ¿Congenia el sistema de valores de la sociedad con los valores industriales o le es (naturalmente) antipático?. ¿Cuán bien integrada esta la sociedad?. ¿Cuán atrasada es?, ¿Cuál es el nivel de atraso"?, ¿Cómo esta distribuida la riqueza?, ¿El país es "joven y vacío", o viejo y sobrepoblado?", ¿El país es políticamente dependiente, recientemente independiente, o completamente autónomo?, Tales condiciones preexistentes le dan forma al impacto de las fuerzas del desarrollo económico.

  2. Variaciones en el ímpetu para cambiar. ¿La presión para modernizar viene de las implicaciones internas del sistema de valores, del deseo por seguridad nacional y prestigio, del deseo por prosperidad material, o de una combinación de estos?; ¿Se usa la coerción política para formar una fuerza laboral?, ¿o las presiones son económicas, como en el caso de la presión poblacional sobre la tierra o la perdida de mercados de manualidades debido a los productos baratos importados?, ¿o se combinan las presiones económicas y políticas, como en el caso de un impuesto sobre campesinos, pagable solo en dinero?, ¿o son sociales las presiones, como en el caso del deseo de escaparse de aspectos desagradables del viejo orden?. Tales diferencias influencian grandemente el ajuste con la modernización.

  3. Variaciones en el camino hacia la modernización. ¿Las secuencias (para la modernización) comienzan con industria liviana?, ¿O hay un intento de introducir primero industrias pesadas y de capital intensivo?, ¿Cuál es el rol del gobierno en dar forma al patrón de inversiones?, ¿Cuál es la tasa de acumulación de conocimiento tecnológico y de habilidades?, ¿Cuál es el "tempo "general de la industrialización?. Todos ellos afectan la naturaleza del cambio estructural y del grado de disconfort creado por los cambios.

  4. Variaciones en las etapas avanzadas de modernización. ¿Cuál es la distribución emergente de industrias en economías desarrolladas?, ¿Cuáles son las relaciones emergentes entre el estado y la economía, religión y economía, estado y religión, etc.?. Mientras todas las sociedades avanzadas tiene su industrialización "en común", las diferencias nacionales únicas permanecen. Por ejemplo, las clases sociales difieren en su significancia social entre los Estados Unidos y Gran Bretaña, aunque los dos son países altamente desarrollados.

  5. 5. Variaciones en el contenido y tiempo de eventos dramáticos durante la modernización. ¿Cuál es la significancia de guerras, revoluciones, migraciones rápidas, catástrofes naturales, etc. para el curso del desarrollo económico y social?

Debido a estas fuentes de variaciones, es virtualmente imposible descubrir generalizaciones empíricas firmes y rápidas concernientes a la evolución de las estructuras sociales, durante el desarrollo económico y social. Mi propósito, por lo tanto, es no buscar por generalizaciones, sino mas bien delinear/bosquejar ciertos tipos ideales de direcciones de cambio estructural que envuelve a la modernización. Sobre la base de esos tipos ideales podemos clasificar, describir y analizar variadas experiencias nacionales. Factores tales como aquellos descritos anteriormente determinan en parte las respuestas distintivas nacionales a estos aspectos universales de la modernización, pero esto de ninguna forma los detracta de su 'universalidad'"(4)

3. EL CONCEPTO DE "DUALISMO".

De esta forma se establecen dos categorías de sectores sociales, los modernos y los tradicionales. En el sector moderno esta el desarrollo económico, social y cultural; en el sector tradicional esta el folclor, la tradición y los medios de producción antiguos (o tradicionales) y las valorizaciones y costumbres del pasado, que al subsistir dan un cuadro de subdesarrollo. No solo hay países tradicionales y otros modernos (o desarrollados) sino que para esta teoría, también dentro de un país es común encontrar esos dos sectores coexistiendo dentro de un mismo territorio nacional, diferenciándose claramente uno del otros. En el medio de ellos, además, encontraremos a los sectores sociales que están en tránsito desde el sector tradicional, usualmente agrario, hacia o apunto de instalarse en el sector moderno, como se sitúan en los márgenes de las ciudades en vías al modernismo -y también en los márgenes del sector tradicional se les llamó sectores marginales.

A estas sociedades en que coexisten sectores modernos y tradicionales, ricos y pobres, se les llama en la teoría de la modernización, sociedades o economías duales (o dualistas).

4. EL CONCEPTO DE DESARROLLO "ENDÓGENO".

Como se indicó anteriormente, la teoría de la modernización propone que para desarrollar a los sectores pobres o tradicionales y convertirlos en modernos y desarrollados, debe repetirse el proceso evolutivo que vivieron los sectores ya desarrollados, aceleradamente y en un proceso voluntario y planificado, promoviendo el desarrollo de industrias, servicios sociales y culturales a partir de sus propios recursos humanos y materiales. Este esfuerzo a partir de lo propio es lo que se llama el desarrollo endógeno. Para ello se proponen medidas diversas que por el momento solo mencionaremos al pasar: La redistribución del ingreso, programas de reformas agrarias, programas de desarrollo educacional y fundamentalmente, como base de lo anterior, promover el desarrollo industrial.

La industrialización parece la gran solución. Y por industrialización se entendía el promover industrias que produjeran bienes que sustituyeran a otros que requerían ser importados desde el extranjero. La economía y desarrollo por sus-titución de importaciones suponía que al crear en el país bienes que dejaban de ser importados, se producía un importante ahorro de divisas (usualmente en dólares) que podían ser destinados a desarrollar otras áreas atrasadas.

5. ROSTOW Y LAS ETAPAS DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO.

Algunas propuestas teóricas de la modernización son ampliamente elaboradas y se confiaba poco en una simple dicotomía. Por lo tanto se prefería demarcar una serie de etapas de desarrollo histórico que sirviera de base para saber por cual de ellas iba transitando un país en desarrollo o subdesarrollado". La mejor conocida de estas propuestas es el esquema de 5 etapas presentadas por W.W. Rostow, en su libro ETAPAS DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO, UN MANIFIESTO NO COMUNISTA (1960), modelado explícitamente a partir de un análisis de la revolución industrial británica, donde se dice que en el paso (o evolución) de un país o nación desde la etapa tradicional a la moderna-industrial, una nación o país debe transitar por las siguientes etapas: (1) sociedad tradicional, (2) condiciones previas al impulso inicial, (3) el impulso inicial, (4) la marcha hacia la madurez, y (5) la sociedad de consumo de masas (o moderna). Todos estos pasos son eminentemente económicos.

El análisis de Rostow se centra en la idea de crear una tasa de inversión de capital en la sociedad, que alcance un punto en que el crecimiento (o proceso de desarrollo) se vuelva "automático" (lo que hoy día llamaríamos un proceso de desarrollo sostenido).

La propuesta de Rostow, que en gran medida apela a un desarrollo endógeno, es decir, a partir de recursos propios del país, recibió muchas críticas, en primero lugar, por basarse en un proceso particular, la Revolución Industrial británica, la que tenía sus propias condiciones históricas y sociales (Rostow era un evolucionista y recuerde que éstos creen que todas las sociedades deben pasar por el mismo pro ceso). Segundo, porque el desarrollo endógeno es considerado casi imposible en los tiempos modernos, debido a la gran interdependencia existente entre los diversos países y regiones del mundo. Tercero, gran parte del desarrollo actual de los países ricos se logró con el aporte de la riqueza de sus ex colonias, mientras que los países subdesarrollados actuales no tienen colonias que explotar.

6. EL ARGUMENTO DE "LOS FACTORES FALTANTES EN EL TERCER MUNDO".

Dado el paradigma evolucionario dominante, en cuanto a explicar por qué el Occidente se ha desarrollado, no así el resto del mundo, los investigadores se dedicaron a buscar algún factor faltante que estuviera ausente en las sociedades subdesarrolladas (como se solía llamarles antes) del Tercer Mundo y diera cuenta de la falla en lograr el crecimiento económico que estaría identificando a las sociedades desarrolladas. Se sugirieron varias explicaciones opuestas para el rol de "factor faltante".

Hettne (1982) agrega que, "Las barreras al desarrollo se encontraron en (la cultura de) los sectores tradicionales, con las teorizaciones que continuaron en la década de los años 60, estas barreras fueron identificadas en varios factores sociológicos, psicológicos y políticos, llamados a menudo factores no económicos (o faltantes) por los economistas del desarrollo.

La transición de un estado tradicional a uno moderno presuponía cambios en actitudes, a veces definidos como "vacíos" (Lerner, 1962), a veces "necesidades de logro" (Mc Lelland, 1962), lo mismo que en instituciones sociales y políticas (Hoselitz, 1960; Apter, 1965; Myrdal, 1968)."

Otro sociólogo del desarrollo, Normal Long (1977) agrega que, "Al plantearse la necesidad de provocar el desarrollo, es decir, no dejarlo a la suerte histórica, la pregunta de partida es ¿Qué clase de transformaciones culturales y sociales se ponen en marcha (soterrada, no manifiesta, latente) durante el periodo pre despegue que más tarde facilitará el despegue?

Un tipo de respuestas a estos problemas de la modernización es la noción de que la existencia de ciertas actitudes "modernas" son una precondicón para el desarrollo (Hoselitz, 1960; Mc Clelland, 1961; Hagen, 1962). El origen intelectual de este argumento puede ser trazado hasta el trabajo de Max Weber, que tanto en LA ETICA PROTESTANTE, EL ESPÍRITU DEL CAPITALISMO como en sus estudios comparativos de religión enfatiza el rol de la ideología en el desarrollo social". (4)

A continuación presentaremos muy brevemente algunas de las posiciones centrales de las teorías que intentan explicar dichos "factores faltantes":

6.1. David Mc-Clelland.

Sus teorías, de carácter psicologista, buscaron la relación entre la cultura y la personalidad, para encontrar una explicación a la superioridad empresarial de los países desarrollados. David Mc-Clelland, psicólogo de la personalidad, postula una influencia de la personalidad sobre la cultura, que aparte de aspectos afectivos y expresivos. Esta teoría de "personalidad - cultura" se aplica también a tipos de conducta social como el desarrollo económico y fluctuaciones en el ciclo de los negocios.

Mc-Clelland sostuvo que en la relación personalidad-cultura que se desarrolla en los distintos países del mundo, hay un rasgo cultural llamado la necesidad de logro que se hace presente con más o menos fuerza, dando impulso a una personalidad empresarial en aquellos países en que esta rasgo cultural esta presente con fuerza. La personalidad que lo caracteriza es la de un individuo emprendedor, agresivo, imaginativo y que aplica todos los recursos personales tras la necesidad sentida de logro de fama, éxito y riqueza. En cambio en los países pobres la personalidad que surge de sus culturas tendría anulada la búsqueda del logro individual o bien, éste se aplacaría con otros rasgos. (Por ejemplo, lo que en Chile se conoció como "el chaqueteo"). Estos rasgos culturales vendrían a ser más significativos entre sus elites encargadas de mover la industria, el comercio y la política, de manera que, en suma, Mc Lelland cree que las elites de los países en desarrollo (o subdesarrollados) carecen de la motivación de logro, característica de las elites competitivas protestantes del mundo occidental. Se critica en esta teoría el intento de buscar una explicación para un fenómeno social (desarrollo - subdesarrollo) en términos puramente psicológicos, desconociendo la influencia de los fenómenos históricos sobre las posibilidades de desarrollo, tales como la formación de economías estructuralmente dependientes de otras economías industriales, desarrolladas.(5)

6.2. Everet Hagen.

Sigue líneas parecidas a las de Mc Lelland y ve las precondiciones culturales que van a crear una mentalidad emprendedora o empresarial a partir del shock cultural que se produce en un momento en que se introducen cambios fundamentales en la cultura tradicional. Para que ésto ocurra, arguye Hagen, que cambios en los patrones de socialización en la niñez, pueden producir cambios en tipos de personalidad que tienen repercusiones para el cambio social en las décadas posteriores cuando estos niños son ya adultos interviniendo en la vida social. La secuencia de eventos va, mas o menos como sigue: algunos eventos perturbadores producen un shock (cultural) y con ello la ausencia o retiro del respeto al estatus (es decir de las formas culturales normales) en algunos grupos de elit que son desplazados del poder. La reacción psicológica inmediata es que estos grupos se retiran de la vida social normal y se produce un periodo de ausencia de los mismos. Durante este periodo los patrones de crianza (en que se inculca el respeto a los patrones culturales) se alteran. A partir de ello viene una reacción de estos grupos desplazados (cuando los niños criados de otra forma y respetando otros valores que no son los tradicionales llega a la edad adulta) y la emergencia de valores conducentes al desarrollo económico (Hagen, 1962).

Aunque esta teoría es similar a la de Mc Clelland, en que el desarrollo económico como el punto final de una cadena de relaciones causales que va desde la socialización de la niñez y factores de personalidad a la actitud empresarial, tiene el mérito de intentar localizar las fuentes de estos cambios caracteriológicos en algún cambio en la estructura social. Sin embargo, es bastante difícil de operacionalizarlo como teoría. De los ejemplos dados por Hagen mismo, el retiro del respeto al estatus parece estar identificado con cualquier trauma posible en un periodo entre 40 y 400 años, anterior al crecimiento económico. Por momento Hagen habla de periodos de retiro "de varios siglos".

La explicación de Hagen es, en efecto, sobreelaborada. No hay necesidad de tomar el camino del reduccionismo psicológico para dar cuenta de la mayoría de los procesos de cambio estructural. Es simplemente redundante (en palabras de Roxborough). Por supuesto, Hagen, como la mayoría de los teóricos trabajando dentro del paradigma de la modernización, no esta explícitamente preocupado del cambio estructural per se. Pero esto es precisamente lo que es la cuestión del desarrollo y el subdesarrollo. No es simplemente una cuestión de sociedades siendo diferentes en cuestiones de grados; ellas son diferentes en clase o tipo y para explicar la transición de una clase de sociedad a otra, tenemos que tratar con el cambio estructural.

7. DECLINACIÓN DE LA TEORÍA DE LA MODERNIZACIÓN.

Muchas de las políticas de planificación del desarrollo de los años 60, en América Latina, siguieron los parámetros establecidos por la Teoría de la Modernización. Entre ellas la Alianza para el Progreso, las reformas agrarias, educacionales e industrialización para la sustitución de importaciones, promovidas por Estados Unidos de Norte América. Sin embargo, como ocurre siempre que se aplica una política de planificación social determinada, en la medida que ésta es desarrollada en la práctica de los países, es posible medir sus efectos y criticar sus resultados.

Así, durante los años 60 se vio que la posibilidad del desarrollo endógeno estaba profundamente limitado por los lazos de dependencia económica, tecnológica y cultural de los países pobres hacia los más desarrollados. Los primeros estudios en este sentido los dio a conocer el economista Raúl Prebich, argentino, primer Director de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL). Así surgió la Teoría de la Dependencia, primero como una teoría para el análisis económico de las formas de dependencia de las estructuras económicas de los países subdesarrollados, luego como análisis social y cultural, hasta que llegamos al punto en que llegó a ser una de las teorías más en boga durante los años 70.

NOTAS

  1. Ver LAS TEORIAS DE LA EVOLUCION SOCIAL: VIEJAS Y NUEVAS.
  2. Hoogvelt, Ankie, THE SOCIOLOGY OF DEVELOPING SOCIETIES, pág. 10.
  3. Para una mejor compresión del término diferenciación veanse, por ejemplo, los conceptos de solidaridad mecánica transformándose en solidaridad orgánica en Durkheim.
  4. Normal Long, 1977, AN INTRODUCTION TO THE SOCIOLOGY OF RURAL DEVELOPMENT, Wesview Press, Boulder, Colorado. Pág. 60.
  5. Ver Teorías de la CEPAL-Previtch y de La Dependencia.

8. BIBLIOGRAFÍA

I. Títulos Consultados

BJÖRNE, Hettne, 1982, DEVELOPMENT THEORY AND THE THIRD EWORLD, Sarec Report, Suecia.

HOOGVELT, Ankie, 1976, THE SOCIOLOGY OF DEVELOPING SOCIEIES, Macmillan, London.

ROSTOW, W.W, 1964, EL PROCESO DEL DESARROLLO, Biblioteca del Desarrollo Económico, Bs.As.

ROXGOROUGH, Ian, 1979, THEORIES OF UNDERCEVELOPMENT, Macmillan, Londres.

SAPAG Y SAPAG, PREPARACION Y EVALUACION DE PROYECTOS.

SMELSER, Neil. J, 1971, "Toward a Theory of Modernization", en G. Dalton (Ed.) ECONOMIC DEVELOPMENT AND SOCIAL CHANGE, The National History Press, N.Y.

APTER, L, 1965, THE POLITICS OF MODERNIZATION, University of Chicago Press, Chicago.

BERNSTEIN, Henry (Ed.), 1976, UNDERDEVELOPMENT AND DEVELOPMENT, Penguin, London.

HAGEN, E.E, 1962, HON THE THEROY OF SOCIAL CHANGE, Homewood, Illionis, Doresey.

HOSELITZ, B.F, 1960, SOCIOLOGICAL FCTORS IN ECONOMIC DEVELOPMENT, Free Press, Chicago.

LONG, Norman, 1977, AN INTRODUCTION TOTHE SOCIOLOGY OF RURAL DEVELPMENT, Westview Press, Boulder, Colorado.

MC-CLELLAND, D.C, 1961, THE ACHIEVING SOCIETY, Free Press, N.Y.

PARSON, Talcott, 1936, THE STRUCTURE OF SOCIAL ACTION.

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