CRITICAS DE LA CEPAL A LOS MODELOS DE DESARROLLO DE LOS AÑOS 50 Y 60.(1)

Y

Elementos básicos de la Teoría de la Dependencia.

 

Extracto 1

Ankie M. Hooguelt, THE SOCIOLOGY OF DEVELOPMENT SOCIETIES, Macmillan Press, 1976.

Traducción, Tomás Austin M. 1993

LA SOCIOLOGÍA DE LAS SOCIEDADES EN DESARROLLO.

"LA TESIS DE RAÚL PREBISCH"

"Después que la industrialización, comenzó en Gran Bretaña, otros países le siguieron. Esto llevó a una dura competición y en un comienzo se mantuvieron fijos los salarios para así reducir los costos de producción. Sin embargo, un poco más tarde, durante el siglo XIX, el sindicalismo y el socialismo trajeron consigo la emancipación de la clase trabajadora. De allí para adelante, para conciliar las demandas por aumento de sueldos, los precios de los bienes manufacturados mostraron una permanente tendencia al alza, mientras, al mismo tiempo, se hizo un intento deliberado por mantener los precios de las importaciones de materias primas tan bajo como fuera posible, como una forma alternativa de reducir los costos de producción. Los capitalistas del Occidente estaban en condiciones de hacer esto, puesto que ellos mismos (...) eran dueños o controlaban la producción y por lo tanto los precios de los bienes primarios en los territorios coloniales y después ex colonias. Un fenómeno relacionado con el proceso de desarrollo occidental ha sido el tremendo progreso en ayuda médica. El fruto de tales avances en los territorios coloniales fue, que ello desequilibró el nivel de balance poblacional, creando así una permanente sobre oferta (de mano de obra) en el mercado laboral. Esto facilitó considerablemente la facilidad de búsqueda de políticas de bajos salarios. En suma, el argumento de Prebisch es que, mientras el aumento de la productividad en el centro fue cubiertos por salarios más altos de manera que los precios de los bienes de manufactura aumentaban, en la periferia ocurría exactamente lo opuesto, allí el aumento en productividad, acarreaba una disminución en el precio de los bienes primarios.

Más allá de esas razones político-económicas para el deterioro en los términos del comercio, Prebisch citó tres razones técnico-económicas par aun mayor deterioro del intercambio. Primero, como sucede, los productos primarios están sujetos a la sustitución por sintético. Segundo, los bienes agrícolas son típicamente de demanda elástica. Tercer, el progreso técnico lleva a un permanente aumento de una producción desfavorable (en los precios de exportación) de las materias primas en la producción de manufacturas.

Durante los 60s la tesis de Prebisch se convirtió lejos en la más popular versión de la teoría del desarrollo del subdesarrollo" Se convirtió, en efecto, en el tema fundacional de la Conferencia de las Naciones Unidas en Comercio y Desarrollo, en 1964 y en 1968. Mucha de la ayuda bien intencionada y progresiva y los movimientos del Tercer Mundo en Europa Occidental y Norteamérica se inspiraron del argumento del intercambio desigual, y se hicieron intentos, aunque no siempre exitosos, para convencer a las dueñas de casa (europeas) para que compraran azúcar de caña (proveniente del Tercer Mundo) en vez de azúcar de remolacha (que se produce en países desarrollados comúnmente), en beber café "real" en vez de Nescafé, en boicotear varias mezclas de te y en generalmente en ser sensibles hacia los productos del Tercer Mundo. En un nivel mas sofisticado e interno, fue lanzada la Segunda Década del Desarrollo de las Naciones Unidas con planes ambiciosos para la protección de precios de productos primarios, lo mismo que se propusieron varios esquemas que iban desde los acuerdos por intercambio de mercaderías y bienes o, arreglos sobre límites de stocks, hasta las finanzas compensatorias internacionales, incluso algunos de esos esquemas fueron implementados. Al fin, pero no al final, los países desarrollados fueron presionados, con éxito moderado, para abrir sus mercados domésticos a las manufacturas de los países subdesarrollados, una propuesta que emergía directamente de los análisis de Prebisch.

Por supuesto, algunos economistas criticaron el análisis de Prebisch, especialmente su información empírica. Arguyeron que nunca había habido un deterioro sustancial de los términos de intercambio para los productos primarios durante este siglo, y que la información empírica producida por el análisis de Prebisch nunca habría salido a la superficie si se hubieran usado diferentes años a los por él seleccionados. Otros economistas rápidamente tomaron en cuenta esto puntualizando que la información de los precios de productos primarios son figuras agregadas que ponen en un solo conjunto los ingresos por productos primarios de países desarrollados y subdesarrollados, y que mientras los exportadores desarrollados de bienes, tales como los Estados Unidos, Australia y Canadá se las han arreglado para mejorar los términos del intercambio, los subdesarrollados, políticamente más débiles, han sufrido un deterioro mayor.

Así siguió el debate, pero a la larga el argumento del intercambio desigual ganó terreno entre todos, excepto entre las más conservadores de las opiniones públicas o de las organizaciones políticas, hasta la desastrosa experiencia del boom de los bienes en 1973. Para mucha ayuda económica bien intencionada o movimientos pro y del Tercer Mundo, el casi doblamiento de los precios de los bienes, tubo un efecto profundamente desorientador en sus campañas y cuando los países productores de petróleo cuadruplicaron sus precios a través de un muy efectivo cartel político/económico -sabido es que por razones políticas- le agregaron la injuria al insulto rehusándose inicialmente a reciclar sus enormes fortunas de vuelta en los cofres del capitalismo occidental; incluso socialistas convencidos y fieles de los artículos marxistas en imperialismo se vieron envueltos y arrojados en la confusión.

Estos eventos recientes, lo mismo que las primeras críticas al análisis de Prebisch, demostraron la vulnerabilidad de una argumentación que resalta demasiado los síntomas de la enfermedad, pero que no analiza adecuadamente la naturaleza y las causas de la enfermedad." (Hoogbelt, págs. 75-6)

NOTAS

(1). NB: Se acompaña un conjunto de extractos de diversos autores, por una descripción o análisis más completo, diríjase a las fuentes bibliográficas