BREVE RESEÑA DE LA

HISTORIA DE LA COMUNA DE ERCILLA,

Provincia de Malleco, Región de "La Araucanía" de Chile.

La historia de la comuna de Ercilla forzosamente comienza con la fundación del pueblo del mismo nombre en un lugar a orillas del río actual Huequén y al lado del cerro del mismo nombre. Con anterioridad, el lugar era conocido como un importante centro de poblamiento indígena. El gobierno Chile inicia en 1861 un serio programa de ocupación de las tierra indígenas al sur del Bío-Bío y más específicamente al Sur del Malleco, lo que en su parte operativa fue llevado a cabo por el coronel Cornelio Saavedra, con un ejército de 1.552 soldados (para asegurar la ocupación de la Araucanía y la protección de los colonos asentados en tierra indígenas, operación que finalizó en 1863.

Según Tomás Guevara, en su libro Ocupación de la Araucanía, los indígenas de la "alianza arribana" dirigida por el Lonko Quilapán "veían con profundo malestar el avance de la línea del Malleco. Se aumentaba este disgusto con las patrañas de despojo que los caciques vendedores de terrenos para los fuertes les inventaban; para sincerarse ante ellos y no exponerse a sus iras, en marzo de 1868, celebraron una junta en Quechereguas, a poca distancia al sur del actual pueblo de Ercilla, para acordar el plan que debían seguir en vista de la invasión de sus tierras. Aunque no se convino en un levantamiento inmediato, de hecho quedó proclamada la rebelión".[1]

 Entre los  “caciques importantes que formaban la alianza arribana” se encontraba “Nancucheo de Collico, actual Ercilla”.[2]   "En 1869 la brega tomó caracteres tan alarmantes, que al fin el gobierno se decidió a llamar de nuevo a Saavedra.  Este Jefe, secundado por don Gregorio Urrutia, logró en pocos días entenderse con las tribus arribanas ya fatigadas, y la paz se restableció a comienzos de 1871".[3]

Antes del proceso de colonización, hasta el año 1884, Ercilla era conocida como “Huequén, Cerro Nilontraro”. Sus terrenos estaban poblados por los indígenas que lo habían ocupado por siglos.  En 1883 habían llegado las primeras familias de inmigrantes, producto del afán del gobierno chileno por traer al país colonos europeos (suizos, alemanes, franceses, ingleses, etc.) con el propósito de poblar "La Frontera", como se le llamaba a los territorios que estaban al Sur del Río Bío-bío.  Ercilla fue tierra fértil, permitiendo el auge fundamentalmente en áreas como el comercio, la agricultura y la pequeña industria.

El desembarco de nuevos colonos se produjo en los puertos de Valparaíso y Talcahuano, siendo estos últimos trasladados inmediatamente a Angol  (hoy capital de la Provincia de Malleco) donde se les recibió oficialmente.  Algunos de ellos obtuvieron terrenos en el sector del cerro Huequén. Según Tomás Guevara, "de las 1467 familias que llegaron a la región entre 1885 y 1890, un buen  número de ellas fueron asentadas en Ercilla, quedando (hubo deserciones) un total de 109 familia allí, que ocupaban 6.540 hectáreas". Las que en 1897 quedaban reducidas a 93 familias. “Algunas de las colonias adquirieron un estado floreciente en el primer tiempo de su instalación. La de Ercilla tomó un desarrollo importante hasta determinar la fundación del pueblo de este nombre, que ocurrió el 6 de febrero de 1885 y que se denominó así en recuerdo del ilustre capitán-poeta.”[4]  

El 6 de febrero de 1885, el General Don Gregorio Urrutia Venegas levanta el Acta de Fundación del pueblo, recibiendo el nombre de Ercilla en recuerdo del soldado poeta español Alonso de Ercilla y Zúñiga.  En virtud de ello, las calles del pueblo llevan el nombre del poeta soldado, junto a los nombres de famosos jefes indígenas tales como Caupolicán, Lautaro, Galvarino, Tucapel, Rengo, Orompello, Quilapán, Fresia, Guacolda, Colocolo.  Urrutia también fundó las ciudades y fuertes de Nueva Imperial, Traiguén, Curacautín, Villarrica, etc.  El general Urrutia había participado en la campaña de La Araucanía de los años 1862 a 1869; luchó en la guerra del Pacífico contra Perú y Bolivia. Posteriormente fue Comandante General de Armas y Jefe del Estado Mayor del Ejército del Sur.

En el año 1885, el 6 de febrero se reunieron en la orilla del río Huequén el Señor Ministro de Colonización, Señor Carlos Arellano; Don Enrique Devaud, el Señor Jefe de Batallón Don Antonio León, el Señor Director de Estación de Agronomía de la Sociedad Nacional de Agricultura Don Pablo Lemantayer; el Subdirector de Colonización de Victoria Don Bernardo Muñoz Vargas, el Jefe de Servicios Sanitarios de las mismas  Colonias Don Camilo Sepúlveda; el Señor Capitán de Cazadores de a caballo Don Miguel Sagas Ríos y el Señor Administrador de la Colonia Huequén, Don Guillermo Zelado Esbers”.

Habiendo reconocido la necesidad de fundar un Centro de población que permita a las Colonias desarrollarse, el Señor Ministro ha resuelto que la ciudad que va a fundar el General Don Gregorio Urrutia tenga el nombre de Ercilla en recuerdo del Capitán Don Alonso de Ercilla y Zúñiga quién en la época de la conquista recorrió esos campos y le ilustró con su célebre poema épico.

En virtud de esto, el presente acto fue celebrado y firmado por las personas antes mencionadas acordándose además que las calles del pueblo recién fundado llevaran el nombre de famosos jefes indígenas tales como: Caupolicán, Lautaro, Galvarino, Tucapel, Rengo, Orompello, Quilapán, Fresia y Guacolda.” Acta de la Fundación de Ercilla, 1885.[5]

Desde la fundación de Ercilla, comenzó la explotación del bosque nativo para despejar tierras para la agricultura.  La actividad agrícola de fines del siglo pasado se basaba fundamentalmente en la producción triguera que alcanzaba niveles anuales cercanos a los 40.000 quintales en el país; le seguía en importancia la avena y otros cereales en menor escala, productos que se daban abundantemente en Ercilla y sus alrededores.

 La base de la economía de Ercilla era la actividad agrícola junto a la pecuaria.  Por otros lado, explotación del bosque nativo era destinada a la elaboración de durmientes que se encontraban en rumas junto a las bodegas ferroviarias que almacenaban los cereales en tránsito o lugares del país.

 También se destacaba la industria molinera; el rubro tejido manufactura artesanal y el cultivo de las flores con destino comercial como de igual modo la existencia de una imprenta marcaba un importantísimo aspecto. Todo loa anterior formaba parte de un circuito productivo creciente para Ercilla.

 Paralelamente la actividad comercial tomaba impulso e importancia destacándose las bodegas ferroviarias y grandes casas comerciales como La Casa Francesa, que era consideraba como Banco de Ercilla al almacenar y comercializar frutos del país y por otorgar créditos a los agricultores del lugar en semillas, equipos, piezas de máquinas de cultivo y cosecha, artículos de tienda, abarrotes, géneros, loza, cuchillería y dinero en efectivo.

Un número significativo de emigrantes suizos, franceses y alemanes se encontraron en esta localidad, proveyendo de importantes medios de trabajo que albergaron también un alto porcentaje indígenas, medieros y agricultores propietarios marcaban la estructura social de la zona.

Con posterioridad a la década de los 40, el crecimiento económico se estancó y después los años 50 entro en una fase de retroceso productivo.

La realidad actual de Ercilla se caracteriza por una situación de cierto atraso económico y social. En ella el sector económico dinámico es el "sector forestal", al que la población de la comuna le aporta solo mano de obra, mientras que el sector forestal solo aporta a la comuna los salarios y jornales.

Cultura costumbres y hábitos.

Más de un tercio de la población de Ercilla corresponde a un sector indígena lo que advierte la presencia de costumbres y hábitos propios de la cultura mapuche; su lengua, atuendos, vestimentas, ceremonias, se mantienen como un lazo único y palpable entre el pasado y la realidad de Ercilla.

Las viviendas de los habitantes del sector urbano cuentan con sitios que permiten el cultivo de huertos familiares que son comercializados (en menor escala) y se autoconsumen lo que en definitiva aumenta el ingreso mensual de las familias. Así mismo, la crianza de aves menores permite el fortalecimiento de una economía de subsistencia.

La vida social se caracteriza  por una acercamiento personal, en donde las redes sociales son extensas y enriquecidas con un conocimiento concreto de la realidad de quienes las integraran.

Hay que señalar que como característica de Ercilla, cada año se organiza el Festival de la Cereza; el que es esperado y bien recibido por los habitantes.

 

Recopilación de antecedentes: Tomás Austin M. 1997 y 2011.

 

Otras fuentes:

  • Vida del General Gregorio Urrutia Venegas:http://www.ejercito.cl/historia/heroes_urrutia_venegas.php

  • Sergio Villalobos, y otros, Historia de Chile, Editorial Universitaria, 1974.

  • Biblioteca Municipal Ercilla

  • Nada más difícil de conseguir que una mapa de la comuna de Ercilla.


[1] Tomás Guevara, Ocupación de la Araucanía, Pág. 37.

[2] José Bengoa, Historia del Pueblo Papuche, Págs. 89 y 194.

[3] Encina y Castedo, Resumen de la Historia de Chile, Editorial Zig Zag, Tomo 2, Quinta Edición. Pág. 1288.

[4] Tomás Guevara, P. 134. P. 135

[5] Tomado de Freddy Sánchez Ibarra, La llegada de colonos suizos a la Comuna de Ercilla desde la mirada de sus descendientes. http://critica.cl/ciencias-sociales/la-llegada-de-colonos-suizos-a-la-comuna-de-ercilla-desde-la-mirada-de-sus-descendientes-1.