LA PAGINA DEL PROFE

 

 

GLOBALIZACIÓN Y COMUNIDADES MAPUCHES

 

Edgardo Ulloa Baeza

edgardoulloab@gmail.com

 

Existe un cuento tradicional de varios ciegos que tratan de describir un elefante; cada uno de ellos tocando una parte distinta del paquidermo, dan su veredicto diciendo que se trata de tal y cual animal. En cierto modo, se puede comparar la globalización, como este gran elefante del cuento que tratamos de enfocar con nuestros análisis. Es que el proceso de la globalización tiene muchas dimensiones, no sólo económicas, políticas y sociales, sino también dimensiones culturales e ideológicas.

Antes de continuar adelante, se hace necesario delimitar o definir el concepto de globalización como se manifiesta en estos días. ¿Qué se entiende por globalización actual?  El sociólogo Jorge Larraín cita a Anthony Giddens, que la define “como la intensificación de las relaciones sociales universales que unen a distintas localidades, de tal manera que lo que sucede en una localidad está afectado por los sucesos que ocurren muy lejos y viceversa”.

Para Manuel Castells, globalización no es sinónimo de internalización “en sentido estricto es el proceso resultante de la capacidad de ciertas actividades de funcionar como unidad en tiempo real a escala planetaria”.

El autor José Santamarta, confirma el hecho que la palabra globalización, no sólo se usa referida a la globalización económica o financiera, sino que abarca otros aspectos. “Se trata de un proceso que integra las actividades económicas, sociales, culturales, laborales y ambientales. La globalización supone también la desaparición de las fronteras geográficas, materiales y espaciales. Las redes de comunicación de Internet a los teléfonos móviles, para poner en relación e interdependencia a todos los países y a todas las economías del mundo, haciendo realidad la llamada aldea global”.

Pienso que la globalización actual es una dinámica social con carácter internacional que abarca todos los países y las regiones del mundo. Si bien es cierto, esta integración se basa principalmente en el intercambio comercial, es decir, en el mercado, la interacción entre los pueblos abarca todas las áreas del quehacer humano, las ciencias, las artes, la política, la economía, la religión, el deporte, el medio ambiente, la educación, la tecnología y la cultura. Es la “aldea global” de que habló Marshall  Mc Luhan, en que han caído las fronteras y nos encontramos de pronto puerta a puerta, cara a cara con los “otros”, frente a los cuales es necesario también identificarnos.

Entiendo la globalización como un proceso, que a partir del año 1960 se ha intensificado grandemente en Occidente. Esto ha sido posible por el acontecer de ciertos hechos, entre los que pueden citarse: El término de la Guerra Fría, la caída del socialismo real en la Europa del Este, la caída del muro de Berlín en 1989 y la conversión de los partidos comunistas europeos a la social democracia. Esto trajo consigo que el mundo occidental a partir de Estados Unidos y Europa, en las últimas décadas, se alineara entres frentes homogenizados. Esto es en lo económico el capitalismo, en lo político, la democracia y en lo ideológico el liberalismo. En esta triada con más o menos variantes, se asienta la sociedad actual, llamada también “la sociedad del poder conocimiento”. Ahora, no se trata de un poder político o económico, sino del poder basado en el conocimiento que es el poder que toma las decisiones. Esta sociedad así configurada es el medio donde se mueve la globalización actual. El estudio de la sociedad actual con todas sus características y manifestaciones es muy especial, casi apasionante, que arroja luz sobre el mover de los actuales contextos sociales. Así, oímos hablar y lo confirma el testimonio de la realidad, de sociedades primitivas, sociedades campesinas precapitalistas, sociedades indígenas, sociedades tradicionales, sociedad moderna y sociedad postmoderna; las cuales conviven y se afectan sobre la vida en el odre.

Volviendo a la globalización, lo que permite su asentamiento en la tierra, es la caída de los muros, la abertura de las ventanas, la digitación del contenido y la propagación del navegador de Internet, que conectan sin fisura alguna a las personas entre sí como nunca antes en la historia.

Procesos globalizadores han existido en el mundo desde mucho tiempo, pero los procesos ocurridos en los siglos precedentes difieren profundamente de los fenómenos contemporáneos, el eje central de la diferencia radica en el acelerado cambio tecnológico. El cambio en cuanto a la cantidad – por ejemplo de la velocidad – genera un cambio en la calidad de los fenómenos. En el plano de las comunicaciones y transportes para ejemplificar con un caso concreto, no podemos comparar un sistema mundial cuyas comunicaciones estaban en sus inicios en el plano del Galeón, de tremendos avances tecnológicos, el mundo de las computadoras, la autopista informática (banda ancha) y de la televisión satelital. En el primer caso, un intercambio de mensajes entre el Rey de España y el Gobernador de Filipinas, podría demorar bastante más de un año; en el segundo la comunicación es instantánea, en tiempo real entre países distantes.

Esta globalización causa impactos en las personas, las familias, las instituciones, las comunidades, las sociedades, los países y las regiones en distintos ámbitos.

Pueblo mapuche. Entre los pueblos originarios del Sur de Chile, están los mapuches. A la llegada de los españoles, sus poblaciones se radicaban principalmente al Sur del río Bio-Bio y hacia el Norte del río Toltén. Siendo la actual Región de La Araucanía, provincias de Cautín y Malleco, las que concentran la mayor población. En la actualidad, un 33.6 % de la población mapuche está asentada en la Región de La Araucanía, un 30.6 % en la Región Metropolitana y el resto en otras Regiones . Respecto al total de comunidades y asociaciones constituidas en el territorio mapuche, informaciones de CONADI indican que el año 2002, se habían constituido en la Región de La Araucanía un total de 1.538 comunidades y 333 asociaciones.

Este pueblo ancestral, los primeros habitantes de Chile, se caracteriza por tener su propia cosmovisión del mundo, su propia lengua, su propio sistema de creencias, valores, religión y tradiciones, su propio mundo de significados, es decir, su propia cultura. A pesar de la gran influencia de la cultura occidental y acelerados procesos de aculturación, que les ha tocado vivir junto a la sociedad mayor, aún se conserva un gran remanente cultural y del pensamiento mapuche con muchas manifestaciones en las distintas áreas de su vida.

Ciertamente, la globalización también causa un impacto en el pueblo mapuche. Queriendo conocer más profundamente este tema; el autor de este Ensayo realizó una Tesis de Magíster en Ética Social y Desarrollo Humano, titulada “Impacto socio-cultural de la globalización en seis comunidades mapuches de la Región de la Araucanía”. En los hallazgos de esta investigación se encuentran varias formas de impactos de la globalización en el área de la economía, la sociedad, la cultura y la tradición mapuche. Más que presentar la nómina de estos impactos, me parece muy importante destacar un hecho. Esto es que la globalización no impacta directamente en estas comunidades, sino por medio de ciertas Agencias Intermedias, que son instituciones, sociedades, acontecimientos o procesos que están asociados a la globalización o son factores concomitantes al desarrollo de ésta.

Agencias Intermedias: En esta segunda parte se verá la relación de estas agencias intermedias con la globalización, es decir, explicar brevemente como se produce esta realidad, cuales son sus enlaces claves con el fenómeno mayor y como se manifiesta en países como Chile y por cierto, los impactos próximos que ellos producen en las comunidades mapuches. Por comunidades mapuches entenderemos que “son colectivos humanos que habitan en un mismo lugar geográfico, demarcado por lindes específicos, correspondientes a las antiguas Reducciones Indígenas; las familias poseen propiedades independientes pequeñas, allí desarrollan sus modos de vida y su cultura con sus manifestaciones de orden comunitario, pertenecientes todos ellos a la sociedad mapuche”. Por su parte, respecto a agencias intermedias, entenderemos por ello “son instituciones, sociedades, acontecimientos o procesos que asociados a la globalización como aspectos o productos de ella, impactan directamente en las comunidades mapuches”.

Entre las agencias intermedias, productos de la globalización actual, se pueden citar: El Estado modernizador, el nacimiento de una Sociedad más tolerante, abierta y dialogante, la  Emergencia Indígena latinoamericana, el excesivo urbanismo, la modernización compulsiva, ciertos modelos de desarrollo y la modernidad.

Estado modernizador. Para poder comprender el surgimiento del Estado modernizador desde la perspectiva de la globalización es necesario remitirse al modelo neoliberal de la economía. Este modelo también conocido como neoliberalismo, es una expresión del actual sistema capitalista que se caracteriza por las políticas macroeconómicas que se consideran claves para el éxito de la globalización. Estas políticas macroeconómicas propiciadas por el neoliberalismo son: la desregulación del mercado, liberalización de precios, reestructuraciones y privatizaciones, retiro del Estado de toda actividad empresarial, privatización de empresas públicas. En resumen la desregulación financiera y la no intervención del Estado. En este aspecto es diferente del capitalismo keynesiano, cuya vigencia viene de 1930, en que se exalta el rol del Estado de Bienestar.

El pensamiento neoliberal encontró fuerte apoyo en el acceso al poder del reaganismo (USA) y el thatcherismo (Inglaterra) con una política progresiva de limitar la participación del Estado en la economía. En América Latina coincidió con el desempeño de las dictaduras militares y además coincidió con el inicio del derrumbe del socialismo real como sistema económico centralizado. El neoliberalismo atribuye las diferencias económicas al Estado de bienestar, que genera un gasto público desproporcionado, constituye una amenaza a la libertad individual y limita la iniciativa privada, creando en los ciudadanos una expectativa paternalista desde el Estado. En otras palabras el Estado no se considera como una solución sino como un problema.

El Estado modernizador es un fruto de la globalización y desde ahora en adelante reemplazará en el perfil socio-político al antiguo modelo desarrollista del Estado de Bienestar. Se reducen así entonces las funciones del Estado, como también se reducen las funciones del quehacer político. El Estado modernizador nace de la “presión” de los países industrializados y de las sugerencias de las instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) que todos los países del mundo, espacialmente los países del Hemisferio Sur, si desean participar de la economía global y de los créditos internacionales; deben alinearse en el nuevo modelo económico (el neoliberalismo) y realizar los llamados cambios estructurales que incluyen los grandes lineamientos macroeconómicos señalados más arriba.

Ahora bien, la globalización impacta en las comunidades mapuches por medio de esta institución llamada Estado modernizador. Se puede decir lo siguiente:

·         En el área de la economía mapuche, la globalización impacta positivamente a las comunidades, porque propicia el Estado modernizador que actúa como agencia intermedia este Estado modernizador incentiva la Ayuda Estatal Focalizada, que lleva recurso y apoyo a las comunidades.

·         En el área de lo social, la globalización impacta en forma ambivalente en la pobreza mapuche. Por un lado son excluidos de la economía global y por otro lado son asistidos por el Estado modernizador, que es también un fruto de la globalización. Es decir, lo que la economía daña, la política lo corrige.

·         En el área de la cultura mapuche, el Estado modernizador, que actúa como agencia intermedia, incentiva la educación intercultural y el idioma.

Una sociedad más tolerante. El nacimiento de una sociedad más tolerante, más abierta y dialogante, está asociada también al desarrollo de la modernidad. Esto es así, porque la modernidad casi por definición siempre se levanta en oposición a la tradición. Es decir, se opone desde su nacimiento al orden conservador, cualquiera sea la matriz de este orden, ya sea político, económico o religioso. La modernidad tiene aparejado un nuevo concepto de tiempo y se vuelve hacia el futuro. El sociólogo Jorge Larraín, explica “cambia la concepción del tiempo y la sociedad deja de estar regida por el pasado y por la forma como las cosas se hicieron siempre y se abre radicalmente a un futuro incierto y que se construye” cita a Habermans, quien insiste sobre este punto cuando dice, “el mundo moderno se opone al antiguo al abrirse radicalmente al futuro” y ya “no toma prestado sus orientaciones a los modelos entregados por otra época: tiene que crear sus normativas a partir de sí mismo” .

De acuerdo con lo anterior Anthony Giddens, señala que la madurez del capitalismo y la globalización ha llevado en forma paulatina, pero sostenida a la creación de una nueva sociedad. Se trata de una sociedad más tolerante, abierta y dialogante, que Anthony Giddens denomina una “sociedad postradicional”. La característica de esta sociedad es que obliga a una vida más abierta y reflexiva, con más autonomía y libertad, sin verdades absolutas, sin poderes ocultos ni guardianes abiertos al diálogo y a la discusión. Como puede verse el perfil de esta nueva sociedad es diferente, de las sociedades tradicionales y conservadoras con muchos impedimentos para aceptar nuevas innovaciones culturales. En el caso chileno, el sociólogo Eugenio Tironi, quien cita al autor anterior, señala que en Chile teníamos ese tipo de sociedad tradicional, pero que a partir de tres décadas atrás ha ido cambiando y se ha producido la ruptura de que habla Giddens. Las características de la sociedad chilena tradicional, son bien específicas. En el orden económico imperaba un sistema burocrático;  en el orden político, autoritario y en orden cultural conservador. En esos tres ordenes, se ha producido un quiebre, en la llamada modernización de la sociedad chilena, que nos entrega una sociedad “postradicional” más tolerante, abierta y dialogante, en todas las áreas del quehacer nacional, en la educación, la política, la economía, las artes, la salud, la religión y principalmente en la cultura.

Esta sociedad más tolerante, abierta y dialogante es muy bienvenida en la cultura mapuche y causa impactos como agencia intermedia de la globalización:

·         En el área de la sociedad mapuche, la globalización impacta positivamente a la sociedad mapuche, porque origina una sociedad más tolerante, abierta y dialogante; que es una antesala que promueve la sociedad multicultural que ellos desean. Los lideres de las comunidades mapuches, desean que su cultura con sus manifestaciones propias sea valorada y respetada por la sociedad mayor, es por eso que plantean un modelo de sociedad multicultural donde tengan lugar todas las expresiones. Por ese motivo la sociedad postradicional es muy proclive a sus aspiraciones, toda vez que la sociedad tradicional chilena los ignoraba, los negaba y muchas veces los discriminaba.

·         En el área de la cultura, la globalización impacta positivamente en la cultura mapuche, porque permite más claramente mostrar la identidad de todos los pueblos, al estar “cara a cara” es necesario identificarse. Esta identidad, afirma el sentido de pertenencia, lo cual también trae consigo mayor apego a sus raíces y mayor participación en manifestaciones culturales propias de su pueblo. En esta dinámica social de mostrar la identidad de las personas, juega un papel muy importante la sociedad más tolerante, pues no discrimina y acepta como normal y provechoso las manifestaciones culturales. Manifestar la identidad no es un obstáculo, sino una riqueza social.

·         En el área de la tradición, la globalización impacta positivamente a la tradición mapuche, pues apoyada en una sociedad mayor más abierta, respetuosa y tolerante, que actúa como agencia intermedia, favorece y aún apoya, las manifestaciones tradicionales y religiosas del pueblo mapuche.

La emergencia indígena latinoamericana. Este fenómeno social se empieza a gestar en el año 1980 y está íntimamente relacionado con los grandes cambios producidos a nivel global, como con los cambios a nivel del Estado al interior de los países. Esta emergencia indígena latinoamericana, tiene una gran influencia en la posterior manifestación cultural y étnica de los pueblos indígenas latinoamericanos, incluyendo por cierto, los pueblos originarios de nuestro país.

La emergencia indígena comenzó en los años ochenta, como un lento y silencioso proceso de organización indígena. Las organizaciones indígenas fueron adquiriendo crecientemente una conciencia étnica más allá de los problemas económicos, sociales y políticos que los aquejaban. Esta emergencia indígena, además de las organizaciones indígenas es incentivada por la educación  popular, las organizaciones no gubernamentales (ONG) y las Iglesias influidas por la Teología de la Liberación . Según el antropólogo chileno José Bengoa, tres serían los factores que favorecen la emergencia indígena en América Latina. En primer lugar menciona la globalización “que en todas partes del mundo va acompañada de una valoración de las relaciones sociales y de las identidades locales”. Otro factor es el término de la Guerra Fría que posibilitó, la existencia de movimientos sociales que ya no se identificaban con las ideologías clásicas (socialismo – capitalismo), sino con la utopía arcaica del renacer indígena. También menciona los procesos acelerados de modernización que señalan una menor presencia del Estado y una crisis en la idea de la ciudadanía. Es decir, la reducción de las funciones del Estado, facilita la emergencia indígena.

En el caso chileno, al debilitarse la tensión ideológica y el Estado reduce su función de bienestar, se produce una crisis, entre el Estado y el resto de la sociedad. En la situación previo a esto el pueblo mapuche, por ejemplo, se veía solamente como pequeños campesinos indígenas con una marcada categoría de campesinos y no en el aspecto étnico – cultural que es el enfoque que se produce con la emergencia indígena latinoamericana. Esto en nuestro país dejó un espacio para que se manifestaran otro tipo de identidades, como la presencia de grupos ecológicos, grupos de género, grupos religiosos y grupos étnicos. Esa sería a groso modo la relación existente entre la globalización y la emergencia indígena latinoamericana.

Esta emergencia indígena, supo ser muy bien “capitalizada” por los líderes de los pueblos originarios, especialmente por ciertas elites intelectuales del pueblo mapuche. Pues ha de saberse, el notorio cambio de perfil del antiguo y el nuevo dirigente mapuche. El primer dirigente, años 60 – 70 tenía una influencia local reducida, era un campesino que vivía su cultura, su relación con las autoridades chilenas era como de dependencia , se comunicaban con carta, tenían muy poca educación formal y su discurso era el clásico de integración a la sociedad mayor. El nuevo dirigente es totalmente biculturizado, posee estudios formales, muchos son profesionales y otros poseen el grado de Magíster, se comunican por Internet, viajan por el mundo, se relacionan con las autoridades en un plano más horizontal y en algunos más radicalizados el discurso de integración ha sido cambiado por un discurso de autonomía política. Esta emergencia indígena, ha sido un acicate poderoso para todas las manifestaciones y reivindicaciones étnicas y culturales tan notorias en los últimos años en la sociedad mapuche.

El principal impacto de la globalización por medio de esta agencia intermedia que es la emergencia indígena latinoamericana es el renovado interés étnico por la tradición y la cultura. Además permite definir más claramente las identidades, lo cual les ha hecho, sentirse y verse a sí mismo como mapuches y reconciliarse con su propia imagen aceptándose y queriendo manifestarse en todo lo que lo identifica como tal. El impacto de esta emergencia indígena se hace presente en forma más o menos notoria en las áreas de la economía, la sociedad, la cultura y la tradición mapuche.

También se podrían citar otras agencias intermedias como es la modernización compulsiva con ciertos modelos de desarrollo, el excesivo urbanismo de las ciudades como Temuco que hace presión a las comunidades aledañas, la modernidad en sí con el fomento de la libertad personal y los valores  individuales en oposición a los valores comunitarios propios de este tipo de comunidades, el proselitismo religioso que erosiona su visión propia de lo trascendente y la espiritualidad mapuche que son también pilares morales en que se sustenta la vida de los pueblos.

Con este tema “Globalización y comunidades mapuches” he querido mostrar como la globalización impacta bastos sectores de nuestra sociedad y muchas veces nos detenemos tan solo en los grandes efectos en el Estado-Nación, en el mercado, en la salud, en la educación,  en el deporte, en el arte; sino también podemos ver efectos de la globalización en pequeñas comunidades mapuches. Estos impactos son muy difíciles de darlos a conocer en forma directa como globalización hacia comunidades mapuches, sino que pueden explicarse más claramente con la idea de Agencias Intermedias que sí emanan de la globalización actual, como he querido brevemente demostrar; los cuales causan impactos directos en las comunidades mapuches. No debe pensarse que estos impactos son todos positivos hay algunos negativos como el tema de los valores, las emigraciones, la espiritualidad, los sueños, el mundo de las machis y otros. Como puede verse es un tema basto y multidimensional, pero con todo he aquí un pequeño aporte de hallazgos encontrados en la citada investigación.

La globalización actual sigue su vertiginoso curso y nos sorprende cada día con grandes aportes en la ciencia y en la tecnología. También nos sorprende desagradablemente con las crisis económicas como la que estamos viviendo hoy. Sin duda, querámoslo o no ya estamos viviendo en la Aldea Global, que nos habló Marshall McLuan, somos ciudadanos del mundo global. Por lo tanto, junto con las ciencias, la tecnología, la informática, los mercados, para no transformarnos en entes tecnológicos y puesto que somos seres integrales, debemos también fijar nuestros ojos en las artes, la literatura, las humanidades y la filosofía, que nos enseña a pensar, para que aprendamos el sencillo arte de convivir como hermanos en un mundo compartido.

 

 

Categoría: Ensayo Extracto de la Postulación a Magíster en Pensamiento Contemporáneo (UDP).

Autor:        Edgardo Ulloa Baeza

Lugar:       Región de La Araucanía, Freire, Chile.

Fecha:      Febrero de 2009

 

LA PAGINA DEL PROFE.CL     --     WEB DE EDGARDO ULLOA