Raimond
Williams, KEYWORDS,
Fontana,
Great Britain, 1976, entrada: "Culture",
Traducido
por Tomás Austin M. 1990.
Cultura
es una de las dos o tres palabras más complicadas del lenguaje inglés.
Esto es así debido en parte a su intrincado desarrollo histórico en
varios lenguajes europeos, pero principalmente porque actualmente esta siendo
usado en importantes conceptos de varias disciplinas intelectuales y en varios e
incompatibles sistemas de pensamiento.
Proviene
de la palabra cultüra, Latín (L),
cuya última palabra trazable es colere,
L. Colere tenía una amplio rango de significados: habitar,
cultivar, proteger, honrar con adoración.
Eventualmente, algunos de estos significados se separaron, aunque
sobreponiéndose ocasionalmente en los sustantivos derivados.
Así, 'habitar' se convirtió
en colonus, L. de colonia. 'Honrar con adoración' se desarrolló en cultus, L. de culto.
Cultura tomó el significado principal de cultivo o tendencia a
(cultivarse), aunque con el significado subsidiario medieval de honor y
adoración (Por ejemplo, en inglés cultura como 'adoración'
en Caxton (1483). La forma
francesa de cultura fue couture -francés antiguo- la que se ha desarrollado en su propio
significado especializado y más tarde culture,
la que para el siglo XV temprano pasó al inglés. Por lo tanto, el significado primario fue labranza: la
tendencia al crecimiento natural.
Cultura
en todos sus usos originales fue un sustantivo de proceso: la tendencia (o
crecimiento) de algo, básicamente
cosechas o animales. En inglés
también existe el significado de la palabra latina culter,
que en inglés antiguo significó arado,
proveyendo las bases para un subsiguiente desarrollo en una siguiente etapa, es
decir, por metáfora: 'cultivar(se)' tanto para la agricultura como para el
incremento del saber. Desde
comienzos del siglo XVI, la tendencia al crecimiento natural (del significado)
fue extendida al proceso del desarrollo humano y éste, paralelo al significado
original de cultivo, fue el sentido principal hasta el siglo XVIII tardío y
siglo XIX temprano. Como podemos
encontrarlo en More: "para la cultivo y ganancia de sus mentes"
(1605); Hobes: "un cultivo de sus
mentes" (1651); Johnson:
"ella descuidó el cultivo de su entendimiento" (1759).
Dos cambios principales ocurrieron en varios puntos de este desarrollo:
primero, cierto grado de habituación a la metáfora, lo que hizo más directo
el sentido de la tendencia (al crecimiento) humana; segundo, la extensión de
procesos particulares a procesos generales, que la palabra podía llevar en
forma abstracta,. Por supuesto, es de estos desarrollos tardíos que el
sustantivo cultura comenzó su
complicada historia moderna, pero el proceso de cambio es tan complicado y la
latencia de significados tan estrecha que no es posible dar fechas definidas
para ello. Cultura como sustantivo independiente, un proceso abstracto, o el
producto de ese proceso, no fue importante antes del siglo XVIII temprano y no
es común antes de mediados del siglo XIX.
Pero las primeras etapas de este desarrollo no fueron subitas. Hay un
interesante uso en Milton, en las segunda edición (revisada) de The
Readie and Easie Way to Establish a Free Commonwealth (1660): "...esparcid
mucho más conocimiento y civilidad, si, religión, a través de todas las
partes de la tierra, comunicando el calor natural de gobierno y cultura mas distributivamente a todos los lugares extremos, que
ahora permanecen adormecidos y negligidos". Aquí el sentido metafórico ("calor natural") todavía parece estar presente y civilidad
todavía es escrito donde durante el siglo XIX normalmente habríamos esperado
la palabra cultura.
Aún así, podemos leer 'gobierno y cultura' en un sentido bastante moderno.
Milton, desde el tenor de su argumento, esta escribiendo sobre un proceso
social general y esto constituye una etapa definida de desarrollo.
En la Inglaterra del siglo XVIII este proceso general adquirió una
definida asociación de clase, aunque cultivo
y cultivarse fue más comúnmente usado para esto. Pero hay una carta de 1730 (Del Obispo de Killala, a la Sra.
Clayton; citado por Plumb, England in the
Eighteen Century) que tiene este claro sentido: "...no
ha sido costumbre para personas de (buen) nacimiento o cultura el crecer sus
niños para la Iglesia". Akenside
(Pleasure of imagination, 1744) escribió: "...ni el estado púrpura ni la cultura pueden otorgar".
Wordsworth escribió "donde la gracia de la cultura ha sido completamente
desconocida" (1805) y Jane Austen (Emma, 1816) "todas las
ventajas de la disciplina y la cultura".
Es claro entonces que cultura
se estaba desarrollando en inglés hacia alguno de sus sentidos modernos antes
de los efectos decisivos de un nuevo movimiento social e intelectual.
Pero, para seguir su desarrollo a través de este movimiento, en el siglo
XVIII tardío y el XIX temprano, tenemos que mirar también a su desarrollo en
otros idiomas y especialmente en el alemán.
En el francés, hasta el siglo XVIII, la palabra cultura
fue siempre acompañada por una forma gramatical indicando la materia que se
cultivaba, como en el uso inglés indicado anteriormente.
Su uso ocasional como un sustantivo independiente data desde mediados del
siglo XVIII, un poco más tardío que sus usos ocasionales en inglés.
El sustantivo independiente civilización
también emergió a mediados del siglo XVIII;
su relación con la palabra cultura
ha sido bastante complicada desde entonces. En
ese momento hubo un importante desarrollo en el alemán: la palabra
fue importada del francés, escrita primero (siglo XVIII tardío) cultur y más tarde desde el siglo XIX tardío como Kultur. Su uso principal fue aun como sinónimo de civilización: primero en el sentido abstracto de proceso general de
volverse "civilzado" o
"cultivado"; segundo, en el
sentido que realmente habían establecido para civilización los historiadores del Iluminismo en la forma popular
del siglo XVIII de las historias universales, como una descripción de los
procesos seculares del desarrollo humano. En
ese momento hubo un cambio decisivo en el uso que le dio Herder.
En su Ideas en la Filosofía de la
Historia de la Humanidad (1784-91) inconclusa, él escribió de cultura:
"nada es más indeterminado que esta
palabra, y nada más engañoso que su aplicación a todas las naciones y períodos".
Atacó la idea preconcevida en las
historias universales de que "civilización"
o "cultura" -el
autodesarrollo histórico de la humanidad- era lo que ahora nosotros llamaríamos
un proceso unilinear, dirigiendo hacia el lugar alto y dominante de la cultura
del siglo XVIII. En efecto, el atacó
lo que llamó la subyugación y dominación europea de las cuatro cuartas partes
del globo terráqueo, y escribió:
"Hombres de todos los lugares del globo, que habéis
perecido a lo largo de las
edades,
Uds. no han vivido solamente para abonar la tierra con vuestras
cenizas
de manera que al final de los
tiempos vuestra posteridad fuera hecha
feliz por la cultura europea. El
solo pensamiento de una cultura
europea
es un insulto sonoro a la majestad de la naturaleza"
Es
por lo tanto necesario, argumento en una innovación decisiva, hablar de "culturas"
en plural: las culturas específicas y variables de diferentes naciones y períodos,
pero también las culturas específicas y variables de grupos sociales y
económicos
dentro de una nación. Este
sentido, que se ha convertido en común en la antropología y la sociología del
siglo XX, y por extensión en uso general, sin embargo, permaneció
comparativamente aislado en todos los idiomas europeos hasta mediados del siglo
XIX y no fue completamente establecido hasta el siglo XX.
Lo que pasó principalmente a comienzos del siglo XIX, bajo la influencia
de Herder y muchos otros escritores del movimiento romántico, en Alemania,
Inglaterra y Francia, fue una aplicación social e histórica de una idea
alternativa del desarrollo humano: alternativa, esto es, a las ideas ahora
centradas en "civilición" y "progreso".
Esta aplicación fue excepcionalmente complicada.
Era costumbre enfatizar las culturas nacionales y tradicionales,
incluyendo el nuevo concepto de cultura-folk (en inglés folk-culture).
Se acostumbraba atacar lo que fue visto como carácter "mecánico"
de las nuevas civilizaciones emergentes: tanto por su racionalismo abstracto
como por la "inhumanidad"
del desarrollo industrial usual. Se
acostumbraba distinguir entre desarrollo "humano" y
"material". Políticamente,
como era tan corriente en este período, derivaba entre el radicalismo y la
reacción, y muy a menudo, en la confusión de los grandes cambios sociales, se
fusionaban elementos de ambos. (Debe notarse también, aunque se suma a la
complicación real, que la misma clase de distinción, especialmente entre el
desarrollo "material “y "espiritual
", fue hecha por von Humboldt y otros, hasta tan tarde como el 1900, con
una reversión de términos, siendo cultura
lo material y civilización los
espiritual. En general, sin
embargo, la distinción opuesta fue la dominante).
La complejidad del desarrollo moderno de la palabra -y de sus usos- puede
ser apreciado desde ya. Fácilmente
podemos distinguir el sentido que depende de una continuidad literal de los
procesos físicos como en "cultura de
la azúcar de remolacha" o, en la aplicación física especializada en
bacteriología desde la década de 1880, "cultura
de los gérmenes". Pero
una vez que vamos más allá de las referencias físicas, tenemos que reconocer
tres amplias categorías activas de uso. La
fuentes de dos de ellas han sido ya discutidas: (i) el sustantivo independiente
y abstracto que describe procesos generales de desarrollo intelectual,
espiritual y estético, en uso desde el siglo XVIII; (ii) el sustantivo
independiente, usado ya sea general o específicamente, que indica una forma
particular de vida, de gente, de un período o de un grupo usado a partir de
Herder y el siglo XIX. Pero también
tenemos que reconocer la forma de uso (iii), el sustantivo independiente y
abstracto que describe trabajos y prácticas de actividades intelectuales y
especialmente artísticas. Este
parece ahora el uso más difundido: cultura
es música, literatura, pintura y escultura, teatro y cine.
El Ministerio de Cultura se
refiere a actividades específicas, algunas veces con la adición de filosofía,
erudicción, historia. Este uso
(iii) es, en efecto, relativamente tardío.
Es difícil datarlo en forma precisa porque en su origen y sentido de
aplicación es (i): la idea de un proceso general de desarrollo intelectual,
espiritual y estético fue aplicado y transferido efectivamente a los trabajos y
prácticas que lo representan y lo sostienen.
En inglés (i) y (iii) aun son muy cercanos; en algunos momentos, por
razones internas, son indistinguibles, como en Arnold, Cultura
y Anarquía (1867); mientras que el sentido (ii) fue decisivamente
introducido al inglés por Tylor, Primitive
culture (1870). El desarrollo
decisivo del sentido (iii) en inglés fue en final del siglo XIX y comienzos del
siglo XX.
Enfrentados a esta sentido complejo y aun activa historia de la palabra,
es fácil reaccionar seleccionando un sentido "verdadero"
o "propio" o "científico"
y rechazar otros sentidos por poco amplios o confusos.
Hay evidencias de esta reacción incluso en el excelente estudio de
Kroeber y Kluckhohon, Cultura: Una revisión
Crítica de Conceptos y Definiciones, cuyo uso en la antropología
Norteamericana es tomado como norma. Es
claro que, dentro de la disciplina, el uso conceptual tiene que ser clarificado.
Pero en general, es el rango y sobreposición de significados lo que es
significante. La complejidad de
sentidos indica una complejidad de argumentos acerca de las relaciones entre el
desarrollo humano general y una forma particular de vida, y entre ambos y los
trabajos y prácticas de arte y la inteligencia.
Dentro de este complejo argumento hay posiciones fundamentalmente
opuestas tanto como efectivamente sobrepuestas. Comprensiblemente, también hay muchas cuestiones no
resultas a la vez que respuestas confusas.
Pero esos argumentos e interrogantes no pueden ser resueltos reduciendo
la complejidad del uso actual de la palabra.
Este punto también es relevante para formas de usos de la palabra en
otros idiomas, aparte del inglés, donde hay una variación considerable.
Más aun, en inglés, 'antropología social' es normalmente usado en el Reino
Unido, donde en Norte América se usaría
'antropología cultural'. El
uso antropológico es común en los grupos de idiomas alemán, escandinavo y
esloveno, pero es distintamente subordinado al sentido de arte y aprendizaje, o
de procesos generales de desarrollo humano en el italiano y el francés.
Entre idiomas, tanto como dentro de un lenguaje, el rango de complejidad
entre sentido y referencia indica una diferencia de posición intelectual, lo
mismo que un sentido borroso y sobrepuesto. Esta compleja palabra indica que
esas variaciones, del tipo que sean, envuelve necesariamente visiones
alternativas de actividades relaciones y procesos.
Es decir, la complejidad no esta finalmente en la palabra, sino en los
problemas que significántemente indican sus variaciones de uso.
Es necesario mirar también a algunas palabras asociadas y derivadas.
Cultivar y cultivado pasó a
través de la misma extensión metafórica, desde un sentido físico a uno
social o educacional, en el siglo XVII, y fueron palabras especialmente
significantes en el siglo XVIII. Coleridge,
haciendo una distinción clásica de comienzos del siglo XIX entre civilización
y cultura, escribió (1830): "la
distinción permanente y el contraste ocasional entre cultivar y civilización".
El sustantivo en este setido ha desaparecido efectivamente, pero el
adjetivo es aún bastante común, especialmente en relación a maneras y gustos.
El importante adjetivo cultural
parece datar de la década de los 1870s; se volvió común hacia los 1890s.
En su sentido moderno, la palabra esta disponible solo
cuando el sustantivo general se ha vuelto familiar en su sentido artístico
e intelectual o antropológico. La
hostilidad a la palabra cultura en
inglés parece provenir desde la controversia alrededor de los pensamientos de
Arnold. Cobró fuerza al final del
siglo XIX y comienzos del XX, en asociación con una hostilidad comparable a la
palabra asteta y estético.
Su asociación con distinciones de clase
(de la palabra cultura) produjo la palabra mímica culchah. También
hubo un área de hostilidad asociada a sentimientos anti alemanes, durante y
después de la guerra de 1914 - 18, en relación con la propaganda acerca de la Kultur. El área central de hostilidad ha perdurado y un elemento del
mismo ha sido enfatizado por la reciente frase (norte)americana culture-vulture (cultura
buitre, en castellano). Es
significante que toda la hostilidad (con la sola excepción de la asociación
anti alemana temporal) ha sido conectada con usos envolviendo pretensiones de
conocimiento superior (ver por ejemplo el sustantivo intelectual),
refinamiento (culchah) y distinción
entre arte "superior" (cultura)
y arte popular y entretenimiento. Registra
así una historia social real y una fase muy difícil y confusa del desarrollo
social y cultural. Es interesante
notar que el aumento constante del uso social y
antropológico de cultura y
cultural y tales formaciones como subcultural
(la cultura de un
grupo pequeño distinguible),
con la excepción de ciertas áreas, han sobrepasado o disminuido en forma
efectiva la hostilidad y el desasosiego y embarazo con que era asociada.
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Revisado 17.10.2011