El Concepto de Niveles de Identidad Culturales

 
 

 

 

Cómo surgió la cultura

Etimología del concepto de Cultura

Acepciones y Concepciones de la palabra Cultura

Cultura y contexto cultural

El problema de definir la cultura

Contenidos o Elementos Universales de la Cultura

Niveles de Identidad cultural

El (obsoleto) concepto de Subcultura

Cultura y Personalidad

Antropología Psicológica I  Cultura y Personalidad revisada en los 60s, Traducción

Antropología Psicológica II Cultura y Personalidad revisada en los 80s, Traducción  

La Antropología del Conflicto en Otras Culturas

Comunicación Intercultural: Precisiones en Torno al Concepto de Cultura (1ª Parte)

Comunicación Intercultural: El Concepto de Interculturalidad (2ª Parte)

Comunicación Intercultural: La Interculturalidad como comprensión (3ª Parte)

Bibliografía

 

Como se indicó anteriormente, la Teoría de Sistemas nos permite analizar eficientemente a la diversidad cultural a partir del principio de la recursividad y ésto lo podemos hacer en niveles que van descendiendo desde lo más general a lo particular o viceversa,   En general, la cultura, como concepto de uso diario, es usada en referencia a forma de vida tanto propia como de otros pueblos Pero es posible apreciar que hay diferencias culturales dentro de nuestros propios países, incluso cuando son pequeños. También hay momentos en que profesionales de las ciencias sociales deben referirse a las culturas de regiones más amplias como Iberoamérica o Europa, y ni qué hablar del significado de "la cultura universal".  Al respecto podemos comenzar el análisis del tema con C. Kottak, quien dice que:

"La culturas también pueden tener un tamaño menor al nacional.  Aunque las personas de una misma sociedad o nación comparten una tradición cultural, todas las culturas contienen también diversidad.  Los individuos, las familias, los pueblos, las regiones, las clases y otros subgrupos dentro de una cultura tienen diferentes experiencias de aprendizaje al mismo tiempo que comparten otras."[2]

Como este artículo esta dirigido a estudiantes de Ciencias Sociales, donde cada uno tiene su propia necesidad de uso del concepto de cultura, se ha preferido ampliar la división en niveles culturales al máximo, desde el nivel familiar, al nivel de la cultura universal, como ya se explicó anteriormente, dejando en claro que por razones de presentación y mejor comprensión se ha invertido el orden desde lo familiar hasta lo universal.  En un  reciente libro de Guy Bajoit, TODO CAMBIA, encontramos también esta idea pero con el nombre de "identidades territoriales", refiriéndose a las identidades que se dan en Europa.

"Cuando se pide a los belgas nombrar espontáneamente a sus grupos de pertenencia más importantes, el 29% no designa ninguno, el 60% cita a grupos civiles (primarios, confesionales o asociativos) y solo 5% expresa su identificación territorial (local, regional, nacional, europea o mundial).  La identidad local (la ciudad de residencia) es en todas partes muy importante, en detrimento de la identidad europea.  (...) Estas tendencias son más claras en Francia, donde "localidad y mundos son la únicas identidades bien marcadas". (...) Mientras más educada es una persona y más habita en una gran ciudad, tiende mayormente a identificarse con el "mundo entero". 

Los niveles culturales que yo propongo son los siguientes:

  • Cultura de la familia

  • Cultura del Barrio o Vecindario

  • Cultura Local

  • Cultura Regional

  • Cultura de los Sistemas Organizacionales.

  • Cultura Nacionales

  • Cultura Iberoamericana

  • Cultura Occidental

  • Cultura Universal.

 

I. La Cultura de la Familia

Cada familia expresa en su vivir cotidiano  -y transmite a sus hijos en el proceso de socialización- una forma particular de ver el mundo y de actuar en él. Así, una familia enseña a tratar a los padres de "tu", mientras que en otras los hijos son enseñados a tratarlos de "Ud.", la misma variación entre familias se observa en las maneras de mesa, etc.  Del mismo modo, diferentes familias variarán en costumbres, valores, normas de vida, lenguaje, simbolismos que les son propios, etc. respecto de su vecinos.  Estas diferencias particulares bien pueden ser llamadas la "identidad cultural de cada familia". No desconocemos que al hablar de la "cultura familiar" nos movemos muy cerca de los conceptos que estudia la Psicología Social, pero no podemos dejar de ver que muchos rasgos particulares de las familias corresponden nítidamente a los elementos que hemos llamado culturales. La exacta diferencia entre lo cultural y lo psicosocial, por el momento, queda como tarea para la casa.

II.    La Cultura del Barrio o Vecindario.

También los barrios o vecindarios tienen cierta identidad propia, dependiendo del grado de relaciones comunes, años de antigüedad del vecindario, etc. así ocurre que en Año Nuevo, por ejemplo, hay vecindarios donde las familias se saluda alegremente recorriendo a todos los vecinos en un radio a veces bastante amplio, mientras que en otros vecindarios la gente escasamente se saluda.  Hay que tener en cuenta que la casa familiar, su patio, el antejardín y el vecindario son el primer territorio del niño, donde recibe las primeras influencias de su medio ambiente social, y por lo tanto de su enculturación. También hemos observado que muchas mujeres, cuando asumen un rol de actividad destinado solo a las tareas de hogar, terminan encerrándose en un territorio sumamente restringido que corresponde exclusivamente al micromundo del vecindario, con bastante desconocimiento de lo que sucede en el resto del orbe.  Es natural, en ese caso, que esas personas terminen preocupándose solo de lo que sucede a las personas que viven dentro de su territorio vecinal.

 III. La Cultura Local.    

Es la cultura que caracteriza a un sector de la población más amplio que el barrio y con una ubicación geográfica bien conocida. Es más amplia que un barrio, ya que la idea de localidad representa un territorio más amplio que el vecindario inmediato, pero es parte de una región.  En algunos casos significa toda una comuna, como Carahue, por ejemplo (16.000 habitantes) en otro, una porción de la ciudad, como Pueblo Nuevo en la ciudad de Temuco (más o menos 40.000 habitantes).  Precisamente, lo que permite que una sociedad humana pueda ser definida como "una localidad" es su identidad cultural, es decir, que posee una cultura más o menos homogénea en cuanto a costumbres tradicionales y modernas, valores, normas de vida, lenguaje, simbolismos y cultura material desarrollados, seguramente, a lo largo de un historia común.  Si esta cultura común no es claramente visible no se puede hablar de "una localidad".  Para quien esta acostumbrado a pensar la cultura en forma amplia, puede que este aspecto de la cultura parezca forzar los argumentos, pero en Temuco nadie hasta ahora ha dejado de aceptar que la cultura de una comuna como Pucón, por ejemplo, no se parece en mucho a la cultura de Galvarino, dentro de la misma Provincia de la IX Región.             

Cuando se habla de "lo local" se esta significando a una comunidad relativamente alejada de los centros urbanos, por ello es que nunca oiremos noticias que comiencen diciendo que "en la localidad de Santiago..., o Temuco...(que son grandes centros urbanos) ocurrió...  tal o cual cosa”, pero sí lo oiremos de lugares que no sean los centros urbanos mismos.

[Esta subdivisión de niveles culturales esta pensada en términos aproximados, pero no exactos, de la división político administrativa de Chile, pero el lector de otros países seguramente podrá hacer la misma división de acuerdo a sus propias peculiaridades nacionales.  El mismo ejercicio de adaptación a las culturas nacionales debería suceder con la bibliografía que también es de carácter chileno]

IV. La Cultura Regional.

No se refiere a las Regiones administrativas de Chile, sino a una porción del territorio nacional más o menos amplia que manifiesta una clara identidad regional. En Chile esto es reconocible: son distintas la cultura de la VIII Región, comparada con la VII o la XIX Regiones. En cambio uno puede identificar que hay más de una identidad regional al interior de la X Región.  Del mismo modo, culturalmente, las Regiones del Norte de Chile son distintas a las regiones del Sur.  Las diferencias se deben a que cada región a lo largo de su historia, ha desarrollado sus propios elementos culturales, con sus sabores locales, sus propios significados, valores y costumbres, generando una identidad cultural propia y característica.   Uno de los campos más inmediatos para apreciar los cambios o diferencias en la cultura regional, son las costumbres en las comidas, ya que cada región se caracteriza por sus propias recetas culinarias, lo que hace las delicias de los viajeros y turistas (de lo contrario bastaría con conocer la cocina de una región de Chile, para conocer la de todo el país)[3].  

Los lectores de otros países seguramente podrán reconocer estas "regiones" culturales en que se divide su país.

v            Cultura de los Sistemas Organizacionales. 

         Esta se refiere a la cultura dominante en el interior de los sistemas organizacionales tales como escuelas y otros servicios del estado, empresas, fábricas, etc. En que el principio de recursividad nos permite tomar a cada uno de estos Sistemas organizacionales como un todo integrado y homogéneo y por lo tanto con su propia cultura  En ellas encontraremos un conjunto de elementos culturales como los ya descritos (valores, normas, costumbres, tradiciones, lenguajes característico) todos, representativos del medioambiente del sistema organizacional.  Esta cultura depende de las principales corrientes de entrada desde el entorno al sistema en estudio; por lo que es conveniente poner mucha atención a esa fuente de significados culturales, ya que no solo el entorno inmediato puede ser significativo, sino que también pueden serio otros sistemas más lejanos.  Por ejemplo, en algunos ambientes organizacionales, especialmente de servicios como Hospitales y Escuelas, la cultura del entorno inmediato, lo local y lo regional, pueden ser muy fuertes en materia de costumbres, tradiciones, lenguajes y valores imperantes, mientras que en ciertas empresas, la casa matriz puede estar imprimiendo una cultura muy marcada en el contexto de la organización local (especialmente empresas con necesidades competitivas y técnica, como la IBM, por ejemplo), a pesar de lo lejana que esté su centro de operaciones.

V. Las Culturas Nacionales.

Los chilenos que se han encontrado en Europa, por ejemplo, rápidamente descubren que hay un muchos aspectos que los unen, aunque uno haya nacido en Arica (en el extremo Norte de Chile) y el otro en Punta Arenas (en el extremo Sur de Chile, junto al Estrecho de Magallanes).  Según Kottak, la cultura nacional se refiere a las experiencias, creencias, patrones aprendidos de comportamientos y valores compartidos por ciudadanos del mismo país[4].

Los lazos de unión son aquellos que hemos llamado los elementos o contenidos culturales comunes para todos los habitantes del país. Esos rasgos culturales comunes, al mismo tiempo representan nuestra identidad nacional y nos dan la categoría de "nación".  Estos elementos comunes de nuestra identidad nacional son innumerables, algunos de ellos tocan fibras claramente psicológicas, como los valores profundos de "amor a la patria" o de nuestra cultura religiosa. Por ejemplo, los elementos de nuestra cultura se expresan en la costumbre de comer empanadas a la chilena, el valor que se le da a la solidaridad, o a los valores tradicionales, que se expresan en los bailes y danzas nacionales; las símbolos nacionales; nuestro lenguaje chileno (dialecto chileno del castellano, con giros como el ¡Al tiro! [de inmediato]) y una rica cultura material artesanal, arquitectónica, de vestimentas, alimentos; incluyendo el arte nacional en todas su formas.[5]

Las culturas nacionales cubren todos los aspectos de la vida en común, desde las maneras de mesa hasta la actitud ante los impuestos.  Por ejemplo, los países anglosajones se destacan por su cultura impositiva y los ciudadanos corrientes valoran mucho que se demuestre públicamente que lo que pagan en impuestos es bien invertido. En esos países los  representantes políticos y los servidores públicos tienen muy en cuenta el valor que esa percepción ciudadana da al buen uso de los aportes de los que pagan impuestos. Es una verdadera “conciencia impositiva”.   En Chile, en cambio, podríamos decir que la conciencia impositiva ciudadana es relativamente baja[6].

VI. Cultura Iberoamericana. 

 La profunda reflexión que provocó la conmemoración de los 500 años del Descubrimiento de América incluyó la búsqueda de los elementos de nuestra identidad. Numerosos ensayistas hicieron su contribución en el medio de variadas controversias.  Sobrepasado 1992, quedó en claro que sí se comparten algunos elementos culturales a lo largo y lo ancho del territorio del mundo que hemos preferido llamar Iberoamérica: los países americanos de raigambre Ibérica y los pueblos de la Península Ibérica misma.[7]  

¿Qué compartimos?, o lo que es lo mismo, ¿qué tenemos en común los pueblos iberoamericanos?.  La cultura iberoamericana está compuesta por una historia común de descubrimiento y conquista, una religión cristiana preponderantemente católica y los lenguajes ibéricos de Castilla y Portugal como las lenguas dominantes del castellano y el portugués. A lo que se agrega un particular gusto (cultural) por rituales religiosos y festivos (entre los que debe considerarse el Carnaval) y, particularmente en Centroamérica, rituales de la Muerte[8]  También interpretada como "cultura que se manifiesta en el rito, el sacrificio y la fiesta"[9] A lo que habría que agregar como parte integrante de esta cultura común, lenguajes ibéricos (castellano y portugués), una religión cristiana y una historia de conquista común para todos los pueblos Iberoamericanos, ¿algo más? No me parece, pero si alguien quiere agregarle algo, este espacio esta disponible (aprovechemos la versatilidad de Interent). 

VII. Cultura Occidental. 

Se habla mucho de nuestra cultura "occidental y cristiana", pero hay un gran desconocimiento en torno a lo que significa lo de "Occidental" en cuanto a cultura, siendo común que se crea que cuando hablamos de cultura occidental nos estamos refiriendo solamente a las raíces filosóficas nacidas en la antigua Grecia, pero la cultura occidental es mucho más amplia que ello e incorpora  Por supuesto!) costumbres, valores, creencias y normas, lenguajes, simbolismos y aspectos materiales con una clara raíz histórica occidental.  Contiene lenguajes de raigambre absolutamente occidentales como las lenguas romances y germánicas que están en la raíz de todos nuestros idiomas;  nuestra manera de escribir de izquierda a derecha y con el alfabeto latino usado en este texto; formas de comportamientos como sentarse en sillas y no al nivel de suelo, formas de saludarse, vestimentas que excluyen las túnicas. Maneras de mesa y comidas comunes, etc. etc.  Todo ello, finalmente, da sentido y contexto a una visión de mundo que se origina y se expresa en la filosofía que se origina en la Grecia clásica.[10] pero que no debería dejar de lado (como lo hace aquí en América Ibérica) a la influencia de los pueblos germanos --ya nombrados-- y a la influencia de la cultura celta.  Todo este asunto merece un análisis más amplio que espero poder realizar en un futuro próximo. 

VIII. Cultura Universal. 

Obviamente el territorio de esta cultura es todo el planeta y esta representada fundamentalmente por todos aquellos aspectos significativos que proporciona sentidos compartidos por todos y para todos los seres humanos del planeta, tal como todo aquello que compone el pensamiento científico, filosófico y el patrimonio estético (artístico) e histórico, que componen el patrimonio de la humanidad.  Al respecto Kottak dice que ciertos rasgos biológicos, psicológicos, sociales y culturales son universales, compartidos por todos los humanos en todas las culturas[11].  

 

[2] Conrad P. Kotak, 1994, ANTROPOLOGÍA, Una exploración de la diversidad humana con temas de la cultura hispana, McGraw-Hill, pág. 40.

[2b] Guy Bajoit, "TODO CAMBIA, Análisis sociológico del cambio social y cultural en las sociedad contemporáneas", LOM Ediciones, Santiago de Chile, 2003, págs. 114-115.

[3] Vea Hernan Eyzaguirre Lyon, SABOR Y SABER DE LA COCINA CHILENA, 1987, Ed. Andres Bello. y las Odas de Neruda y Pablo de Roka a la comida chilena.

[4] Kottak, citado, Pág. 40.

[5] Para una evaluación de la “cultura chilena hoy” ver: Ana Ma. Foxley, Eugenio Tironi (Editores), LA CULTURA CHILENA EN TRANSICIÓN,  Ministerio Secretaría General de Gobierno, Secretaría de Comunicación y Cultura (SECC). ¿1995?

[6] Para un estudio de la identidad cultural chilena ver: Jorge Larraín, IDENTIDAD CHILENA, LOM, Santiago, 2001.

[7] Para introducirse en el tema de la Cultura Latinoamericana, sugiero ver primero, José Joaquín Brunner  “Tradicionalismo y Modernidad en la Cultura Latinoamericana”, en su libro CARTOGRAFÍAS DE LA MODERNIDAD (1994), Ed. Dolmen; Eduardo Galeano, LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA, Siglo XXI, Mex.

[8] Pedro Morande, 1984, CULTURA Y MODERNIZACIÓN EN AMÉRICA LATINA, Cuadernos del Instituto de Sociología, Pontificia Universidad Católica de Chile.

[9] Diego Irarrazaval, Csc. "Utopía autóctona, progreso moder­no, reinado de Dios", en TÓPICOS  Nº1, 1990, Centro Diego de Medellín, Stgo. p. 191.

[10] Sobre Cultura Occidental, ver:  Modesto Collados, VIGENCIA Y DOLENCIAS DE LA CULTURA OCCIDENTAL,  Ed. Andres Bello, 1986

[11] Conrad P. Kotak,citado, Pág. 41.