COMUNICACIÓN INTERCULTURAL

Fundamentos y Sugerencias. 2a. parte

Tomás Austin M.

Sociólogo y antropólogo social

Temuco, Junio del 2000

Registro de Propiedad Intelectual Nº 114.755 del 12 de junio del 2000.

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2. EL CONCEPTO DE INTERCULTURALIDAD 

El primer problema que enfrentamos, al tratar temas de interculturalidad es el de definir a qué nos referimos. Resalta inmediatamente que hay referencia a algún tipo de contacto, interacción o comunicación entre grupos humanos de diferentes culturas, pero en un contexto problemático, a nivel de la vida social cotidiana o para la teoría social. 

Para la vida social, la interculturalidad se encuentra asociada a: 

  1. Problemas de comunicación deficiente (por desconocimiento de la cultura del otro) en proyectos y programas variados: salud, educación, producción, etc. y, 
  2. Problemas relacionados con discriminación a grupos étnicos o raciales diversos. 
  3. Relaciones usualmente asimétricas entre grupos étnicos o culturales distintos.(Valiente Teresa Valiente, s/d:22). 

Para la teoría social, los problemas surgen por la profusión de conceptos que se sobreponen en lo referente a su connotación o significado, o bien que se interrelacionan entre sí, como en los conceptos de etnia, raza, pueblo, nación, sociedad, comunidad, cultura, identidad y sus derivados lingüísticos y conceptuales.

La posición que aquí se sustenta es que si bien la interculturalidad sólo puede ser entendida como alguna forma de comunicación entre grupos étnicos diferentes, primero es necesario precisar no sólo qué se entiende por cultura e identidad cultural  tema ya abordado--, sino también los conceptos de etnia y etnicidad, lo mismo que los conceptos relacionados que suelen aparecer de inmediato: raza y racialidad. 

Lo primero que se observa es que los conceptos de étnia y raza empleados para denominar la diferencia cultural parecen ser usado en forma intercambiable, o significando lo mismo: en términos generales, grupo humanos con características biológicas y culturales distintas a las del hablante; sin embargo un examen de la literatura especializada nos muestra que los usos varían según sean las tradiciones de los grupos humanos en contacto:

Despejando y aclarando conceptos. 

La primera forma de interculturalidad es la que se encuentra entre grupos étnicos diferentes, debido a que representa al mayor grado de disimilitud (Asunción-Lande, 1988: 182) entre los grupos humanos en contacto. Sin embargo los grupos étnicos en contacto pueden ser de varios orígenes y características, donde los conceptos utilizados para denominar el encuentro intercultural es más que nada producto de la costumbre y no de la convención. Por un lado están los grupos étnicos formados por emigrantes de diversos orígenes: europeos, asiáticos o americanos o africanos, en este caso una de las expresiones preferidas es la de contacto interracial, implicando con ello que los grupos humanos en contacto provienen de países lejanos, con culturas distintas y tipos biológicos marcadamente diferentes, sugiriendo que esa diferencia es "de raza". En este caso se encuentran las sociedades de la mayoría de los países desarrollados modernos de Europa, Norteamérica y Asia.

Por otro lado están las diferencias étnicas en sociedades modernas que se han formado incluyendo a sus propias minorías de pueblos originales, como es el caso de Chile, donde es preferentemente se habla de contacto interétnico, porque se refiere al contacto entre la población mayoritaria, que se siente unificada en torno a la cultura occidental, independientemente de su origen, confrontándose con las minorías de pueblos originarios precolombinos.

Finalmente el concepto de contacto intercultural, que, en pleno acuerdo con la Dra. Teresa Durán, sería usado preferentemente en Iberoamérica: "...el concepto "interculturalidad" o "intercultural" reconoce como contexto de origen, el latinoamericano, y, como ámbito reflexivo, por una parte la llamada Antropología Periférica, y por otra, el indigenismo de la última década"(T. Durán). 

De manera que se pueden distinguir tres tipos de diferencias a partir del origen del grupo humano:

  1. Diferencias y contacto entre la cultura occidental dominante y grupos vernaculares, originarios
  2. Diferencias y contacto entre la cultura occidental dominante y grupos inmigrantes, incorporados, que pueden o no ser también occidentales (Como Italianos, judíos, polacos u otros en Nueva York, que han sido considerados como grupos étnicos diferentes) 
  3. La diferencia cultural en el contexto Iberoamericano (donde se unen étnias originales, criollos, grupos occidentales europeos y descendencia africana; sin contar los grupos étnicos asiáticos. 

De lo cual se desprende el siguiente cuadro:

Concepto utilizado

Lugar donde se utiliza

Multiculturalidad

Coexistencia de grupos de diferencia cultural, social, económica y étnica.

Contacto interracial

Sociedades modernas plurales, formadas a partir de corrientes de emigrantes (USA, países europeos, etc.)

Contacto interétnico

Sociedades modernas con minorías originales, formadas a partir del encuentro entre corrientes europeas y poblaciones vernaculares. (América Latina, algunos países de Europa)

Contacto intercultural

América latina, Antropología Periférica y el indigenismo actual.

Conviene entonces establecer con claridad la forma en que son usados los distintos conceptos envueltos en la interculturalidad, comenzando por el concepto de raza y racismo.

Raza y racialidad.

Las relaciones interculturales a menudo están oscurecidas por visiones de mundo excluyentes, como en el racismo. El concepto de raza, tiene una histórica referencia a las diferencias biológicas entre los miembros de la especie humana, específicamente "la frecuencia diferencial con la que ocurren en diversas poblaciones ciertas características somáticas aparentes y transmitidas genéticamente" (Batalla,1989:9), pero es un concepto que hace ya bastante tiempo que ha sido desechado del vocabulario científico, permaneciendo sí el de racismo, siendo éste un fenómeno que oscurece a las relaciones interculturales en todas partes del mundo. El uso del concepto de raza se originó en la Antropología Física de fines de siglo XIX, que surgió par estudiar las diferencias meramente biológicas. La raza, como concepto ha sido preocupación de la Sociología cuando se estudian los problemas relativos a relaciones discriminatorias del racismo, y es preocupación de la Antropología, cuando se estudian los problemas de significados prejuiciosos o discriminatorios del racismo en contextos culturales; sin desconocer el importante papel de la Psicología y la Psicología Social en el estudio de reacciones emocionales intensas en los individuos y en los grupos, revelándose la importancia del concepto en investigaciones interdisciplinarias. Dado lo anterior, es importante tomar en cuenta las palabras de Bonfil Batalla cuando dice que, "parece claro que el concepto de raza no puede usarse como sinónimo de grupo étnico, tanto por su propia ambigüedad, como por su filiación biológica, que lo hace poco pertinente para la explicación social de fenómenos sociales." (Bonfil-Batalla ,citado).

I. Racismo.

Según Giddens (1993:291), "racismo significa atribuir con falsedad características heredadas de personalidad o de conducta a los individuos de una apariencia física particular". De manera que, en último término, el racismo es "una construcción cultural" (Kottak,1997:51-65). o "una construcción social"( Pujadas, citado por T. Durán, citado:), o "una construcción de la realidad" si seguimos a los constructivistas. Los cientistas sociales y los psicólogos han propuesto numerosas teorías para explicar la extraordinaria fuerza del racismo en las sociedades modernas occidentales. Estas teorías han tendido a caer en dos categorías, ya sea que se centren en la fuerza psicológica de las actitudes prejuiciadas de los individuos, o las fuerzas sociales subyacentes en la opresión racial sistemática e institucionalizada.

En el curso de las ultimas décadas, antropólogos y sociólogos han distinguido claramente entre el racismo individual y el institucionalizado. Las actitudes son tomadas como el resultado de fuerzas sociales actuando sobre los individuos. Las investigaciones de numerosos investigadores han mostrado cómo las circunstancias institucionales generan el racismo. Un ejemplo muy fuerte del surgimiento del racismo puede ser encontrado en los informes de los comerciantes europeos que visitaron las costas de África desde el siglo XVI al XIX. Los viajeros originales no estaban universalmente prejuiciados en contra de los africanos. En efecto, muchos estaban impresionados por el alto nivel de la cultura africana. Sin embargo, con la creación de plantaciones basadas en mano de obra esclava en el Nuevo Mundo, se transformó el comercio de bienes africanos en trafico de seres humanos y las actitudes de los europeos sufrió un agudo cambio. Fue entonces cuando la imagen del salvaje africano, casi animal, se convirtió en dominante, porque le permitió a los europeos racionalizar el trafico de esclavos.

II. Prejuicio y Discriminación. 

Tal como se adelantó, es usual que en las sociedades modernas, desarrolladas, las diferencias entre grupos humanos y culturales son preferentemente denominadas de "contacto interracial", lo que explica, en palabras de Bonfil-Batalla, "que se haya desarrollado una sociología de las relaciones raciales, constituida formalmente antes que los estudios de relaciones interétnicas"(Bonfil-Batalla). Ejemplo de ellos sería la Sociología de la "etnicidad y raza" que Giddens califica como una sociología del antagonismo étnico, de prejuicios y discriminación, donde: el prejuicio racial se refiere a las opiniones o las actitudes mantenidas por los miembros de un grupo respecto a otro, (...) implica sostener puntos de vista preconcebidos sobre individuos o un grupo, basados con frecuencia en habladurías más que sobre pruebas directas, perspectivas que son reacias al cambio incluso frente a nuevas informaciones (mientras que la discriminación) alude a la conducta real hacia ellos, (refiriéndose a) las actividades que sirven para descalificar a los miembros de un grupo de las oportunidades abiertas a otros, como cuando alguien de origen asiático es rechazado por un empleo a disposición de un "blanco"( Giddens, 1993). En suma, son las diferencias culturales asociadas a las diferencias físicas visibles, las que, a menudo han servido y sirven para, o bien, resaltar la diferencia étnica, o bien, para justificar cualquier forma de discriminación.

Giddens nos recuerda que el prejuicio "opera mediante el empleo del pensamiento estereotípico", el que crea imágenes aprendidas en el medio ambiente sociocultural y que son construidas con categorías rígidas y desinformadas, Giddens agrega que "El pensamiento estereotípico puede ser inofensivo si es "neutral" respecto al contenido emocional y distante de los intereses del individuo considerado" (como el estereotipo que tienen los británicos acerca de los estadounidenses, y que es inofensivo para los últimos) "cuando los estereotipos se asocian con la ansiedad y el miedo, la situación es, con toda probabilidad, bastante diferente. En tales circunstancias los estereotipos están inspirados, con frecuencia, en actitudes de hostilidad u odio hacia el grupo en cuestión" (Giddens, 1993:292).  

Los prejuicios estereotipados en acción podemos apreciarlos en nuestro propio país. Según Stuchlik (1985), en Chile la imagen estereotipada de los mapuches ha variado a lo largo de la historia del país, pudiéndose observar cinco periodos en que los indígenas chilenos han sido vistos con diferentes matices discriminatorios:

  1. El periodo de los guerreros valientes y bravos, desde el comienzo de la Conquista, hasta aproximadamente la década de 1840. 
  2. El periodo de los bandidos sanguinarios, desde 1840 hasta la llamada "pacificación" del territorio mapuche.
  3. El periodo de los indios flojos y borrachos, desde 1893, hasta aproximadamente la década de 1920. 
  4. El periodo de la carga y responsabilidad del hombre blanco, desde la década de 1920 hasta 1960, y 
  5. El periodo de Salvajes gentiles, a los que falta sólo la educación, de la década de los años sesenta. 

Sin embargo pareciera que en la década de los años 90 hemos entrado en un "nuevo periodo de la imagen de los mapuches" en que no es la educación el centro de la imagen sino el periodo "de los indígenas pobres" a los que hay que enseñarles a ahorrar y participar del mercado.

Etnia y etnicidad

El concepto de etnia figura insistentemente como parte de cualquier consideración del concepto de contacto o comunicación intercultural, por lo tanto también es conveniente definirlo apropiadamente.

I. Etnia

Es una palabra originalmente del griego ETHNOS que se refiere a la gente de una nación o tribu, y ETHNIKOS que originalmente significaba paganos o no griegos, para finalmente referirse a nacional (de una nación). Denota seres humanos miembros de grupos raciales y lingüísticos, etc. específicos, pero es usualmente usado para denominar a las minorías, es decir, grupos culturales básicos. Por lo tanto la etnicidad se refiere a una cualidad étnica o a la afiliación o pertenencia a un grupo étnico, lo que normalmente es caracterizado en términos de cultura. Por otro lado el concepto de etnia es preferentemente usado en Europa continental, mas que nada por tradición heredada del uso del griego clásico en las lenguas europeas. No hay que olvidar que la Antropología se llama Etnología en Francia.

La mayoría de las sociedades modernas comprenden numerosos grupos étnicos diferentes. En Gran Bretaña, los irlandeses, los asiáticos, los italianos, los griegos, los inmigrantes de las Indias Occidentales, entre otros, constituyen comunidades étnicamente distintas dentro de la sociedad global. Estados Unidos y Canadá están considerablemente más diferenciados étnicamente que Gran Bretaña, incorporando comunidades inmigrantes provenientes de todos los rincones del mundo. 

La etnicidad se refiere a las prácticas culturales y perspectivas que distinguen a una comunidad dada de personas, y en la medida que los miembros de un grupo étnico interactúan entre sí, la etnicidad se convierte en el medio por el cual la cultura es transmitida. (Betancourt y López, 1993:631). También significa la identificación con, y sentirse parte de, un grupo étnico y exclusión de ciertos otros grupos debido a esta filiación (Kottak, citado, pág. 34).

Los miembros de las entidades étnicas se ven a sí mismas como culturalmente diferentes de otros agrupamientos en una sociedad y son percibidos por los demás de igual manera. Muchas características distintas pueden servir para distinguir unos grupos étnicos de otros, pero las más acostumbradas son la lengua, la historia o la estirpe (real o imaginada), la religión y los estilos indumentarios o de adorno. Las diferencias étnicas son totalmente aprendidas, una cuestión que parece evidente por sí misma hasta que se recuerda cuán a menudo algunos de esos grupos han sido considerados como "nacidos para gobernar" o, alternativamente, vistos como "idiotas, perezosos congénitos", y así sucesivamente. (Giddens, 1993:288).

II. Los conceptos de etnia, identidad y nosotros versus otros

A menudo el concepto de etnia es explicado o definido en función de la identidad cultural de un grupo humano, o lo contrario, la identidad es explicada en función de la etnicidad. Cada concepto es puesto como central en el argumento, dependiendo de la tradición intelectual o académica del autor analista, pero en el fondo significan lo mismo: grupos humanos con lenguajes, historias y formas de vida propias, usualmente distintas a los de la sociedad anfitriona (donde el grupo étnico es una minoría) o coexistiendo con otros grupos de cultura disímil (en sociedades pluriétnicas como en USA). En Iberoamérica, los problemas interétnicos están preferentemente referidos al encuentro de la sociedad occidental con los pueblos originarios o indígenas, donde la "identidad y la etnicidad indígena, pasan a ser atributos económicos y socioculturales considerados propios de un grupo humano, que acepta un origen común, vive en un territorio definido y habla la misma lengua. Ello constituye un nosotros, diferente a otros. Es una percepción, una valoración (Cámara, 1990:69). En este último punto se destaca el concepto de nosotros/otros, como referente al abismo que separa a los pueblos indígenas americanos con los surgidos de la conquista. Esta perspectiva tiene mucho que deberle a los aportes de Todorovo, cuando se refiere al "proceso a través del cual el yo descubre al otro y se descubre en él. Identifica también las etapas que engloban la experiencia de contacto. Afirma que en América  la alteridad descansa en el egocentrismo , si bien es posible detectar ejemplos tímidos en los cuales se establecen equivalencias entre aspectos culturales indígenas y europeos" (Todorovo, citado por T. Durán P, citado, pág. 29). Es decir, el nosotros de la cultura occidental, egocéntrico, que se ve a sí mismos como representante de lo correcto y que mira a los otros representando un accionar anómalo, raro, incorrecto o atrasado, lo que le resulta grave y vergonzoso si quienes así actúan son los grupos étnicos de su propia cultura y territorio nacional. Al revés, cuando el otro es el occidental y el nosotros es el indígena, se ve al otro a través del prisma de una historia de sufrimientos, persecuciones, desdén y negación de sí mismo.

III. Multietnicidad versus minorías étnicas. 

Muchas sociedades en el mundo actual, tanto en el industrializado como en tercer mundo, son sociedades plurales, es decir, habitadas por múltiples étnias que, originales o no, son significativamente grandes o importantes para sus países. Según Kottak, "En medio de la globalización, gran parte del mundo, incluido todo el "Occidente democrático", está experimentando un "resurgimiento étnico". La nueva reafirmación de los grupos étnicos tradicionales se extiende a vascos y catalanes en España, bretones y corsos en Francia, galeses y escoceses en el Reino Unido, por citar sólo unos mínimos ejemplos Estados Unidos y Canadá se están volviendo cada vez más multiculturales, centrándose en su diversidad étnica" (Kottak, 1997:42).

Las distinciones étnicas son raramente "neutrales". Estas son asociadas frecuentemente con acusadas desigualdades de riqueza y poder, así como con antagonismos entre los grupos, donde se destacan las llamadas minorías étnicas o grupos minoritarios

Normalmente las minorías étnicas se reconocen a si mismos como una minoría dentro de una sociedad mayor, pero a ese reconocimiento ayudan las conductas estereotipadas por parte de la población mayor y el sentimiento de ser discriminados por parte de la población minoritaria y donde el concepto de razas en contacto juega un papel muy importante para justificar las diferencias imaginadas o reales, de manera tal que la minorías étnicas concentran su atención en su situación si: 

  1.  Sus miembros son perjudicados como resultado de la discriminación, abierta o encubierta contra ellos; 
  2. Los miembros de la minoría desarrollan algún sentido de solidaridad de grupo o de pertenencia común, y 
  3. Los grupos minoritarios están en general física y socialmente aislados de la comunidad más amplia.(Ver Giddens, 1993: 290). 

A su vez, la etnicidad, tomada como minoría, especialmente en Iberoamérica, toma la connotación de valor de clasificación social, al identificar al indio como perteneciente a una clase social inferior, sólo por su condición étnica; es más, esta clasificación parece servir a toda la sociedad no indígena, incluso para los más pobres de ella, que ven al indio bajo el estereotipo de inferior social, económico y culturalmente. Esta diferencia de clase es tomada a menudo como referencia cultural de los más pobres con aspiraciones de ascenso social, que miran con desprecio que algún pariente llegue incluso a casarse con un "indio". 

A partir de la percepción de minoría étnica inferior existente tanto en la población mayoritaria como en la población étnica, autores como Esteva-Fabregat ven surgir el "sentimiento de extranjería en términos de identidad" "En su origen los nacionales contemporáneos, y con éstos los que dirigen las funciones políticas, económicas y culturales del país, todos fueron primero europeos y extranjeros --dice Esteva-Fabregat refiriéndose al caso norteamericano-- empero, fueron también éstos los que construyeron y desarrollaron las instituciones actuales, con lo cual resulta que los indios fueron, primero, políticamente rebasados, y después culturalmente extrañados" (Esteva-Fabrega:105-6). Si tomamos en cuenta este fenómeno de exclusión de clases, no es de extrañar que a los indígenas de nuestro medio hagan la separación de chilenos y mapuches; en un ambiente cultural de esta naturaleza no es extraño que se formen tendencias extremas de separación y reivindicación de las naciones indias de América Latina en general y de Chile en particular.

V. La politización de la identidad y el movimiento indígena

Más altos niveles educacionales en los países de América Latina, la mayor fuerza del movimiento por el respeto de los Derechos Humanos y un clima más democrático han dado como resultado una mayor presencia política de los sectores indígenas iberoamericanos, cosa que algunos autores han hecho notar.

Según Roberto Cardoso de Oliveira (1990:145) el indio surge por primera vez como un actor político, debido a la ocupación gradual y persistente del territorio indígena. La identidad étnica, como cualquier otra cuyos portadores sean miembros de grupos minoritarios o socialmente desfavorecidos, posee características propias, como su fuerza y capacidad movilizadora y su noción de pueblo. La identidad étnica puede ser una relación social de contraste entre identidades minoritarias o, sobre todo, ante las identidades mayoritarias, convirtiéndose en un actor político importante, tanto para los líderes de la sociedad mayoritaria como para los líderes indígenas. La condición de actor político se ve favorecida por la intervención del Estado y de la Iglesia. El Estado crea entidades de protección y apoyo a los indios, aún cuando en una primera instancia era como forma de pacificarlos y civilizarlos. La Iglesia, gracias al apoyo misionera, promueve un surgimiento del liderazgo indígena independiente.

Cabe agregar que la realidad chilena parece indicar que se está formando un verdadero movimiento indigenista nacional, con actores indígenas y no indígenas, comprometidos, por diversas razones, con éstos. Al mismo tiempo, puede observarse que entre los sectores indígenas chilenos surgen dos grupos con características de variables de identidades: los políticamente comprometidos, entre los que se encuentran numerosos indígenas urbanos, y los no politizados, más ligados a la cultura rural tradicional; lo que necesita mayor investigación, porque esta gravitando en el campo de las relaciones interculturales e interétnicas del país.

El "grupo étnico" de Bonfil-Batalla. 

Otra forma de referirse a un grupo humano diferente a otros y con los que comparte un territorio es el concepto de grupo étnico, que la Enciclopedia Internacional de Ciencias sociales define como "un conjunto de personas de características peculiares, inserto en una sociedad más amplia, cuya cultura difiere por lo general de la de esta última". La identidad cultural del grupo étnico puede comprenderse -- no como un atributo necesario- sino como una resultante de la preexistencia del un grupo con una cultura propia. Bonfil-Batalla (1989) usa el concepto de grupo étnico, sugiriendo que, este concepto es más importante que el de simplemente étnia, y examina sus atributos teóricos para dar fuerza a sus argumentos: "Los atributos que se admiten para caracterizar a un grupo étnico son los siguientes: a) conglomerado social capaz de reproducirse biológicamente; b) que reconoce un origen común, c) cuyos miembros se identifican entre sí como parte de un "nosotros" distinto de los "otros" (que son miembros de grupos diferentes de la misma clase) e interactúan con éstos a partir del reconocimiento recíproco de la diferencia, d) que comparten ciertos elementos y rasgos culturales, entre los que tiene especial relevancia la lengua" (Bonfill-Batalla, 1989:10). Más adelante agrega que el atributo de que los miembros del grupo reconocen un origen común, si bien es relevante y al parecer universal para todos los grupos étnicos, no tiene por qué ser visto como un rasgo aislado con valor propio e independiente; cabe, en cambio entenderlo como un elemento cultural, es decir, como parte de las creencias que, (...) son representaciones colectivas inconscientes

Para que exista una grupo étnico, destaca Bonfill-Batalla, deber haber una relación significativa entre una sociedad (el grupo) más una cultura propia. Lo que hace es simplemente sobreponer dos conceptos a la vez, sugiriendo que el concepto de "etnia" se hace más completo cuando se le junta con el de "grupo" para destacar los lazos de interacción social y colectiva que lo hacen una unidad de vida, pudiendo así diferenciar más claramente sus fronteras de separación y contacto. Pero, al examinar este concepto al final del siglo, se muestra sólo como una redundancia de conceptos que en sí mismos no significan más que agrupaciones humanas claramente diferenciadas de otros.

En conclusión: 

La interculturalidad se refiere a la interacción comunicativa que se produce entre dos o más grupos humanos de diferente cultura. Si a uno o varios de los grupos en interacción mutua se les va a llamar etnias, sociedades, culturas o comunidades es más bien materia de preferencias de escuelas de ciencias sociales y en ningún caso se trata de diferencias epistemológicas. Se sugiere que el profesional que esté realizando intervenciones sociales en un ambiente de culturas diversas puede preferir la expresión que más le acomode, siempre que esté bien conceptualizada, excepto el uso de la palabra raza o razas, que está definitivamente obsoleta. Las palabras etnia y pueblo son similares e intercambiables (como se indicó, etnia significa pueblo en griego clásico), mientras que cultura se refiere más bien a la forma de vida y pensamiento en sí misma y no tanto a la gente que vive esa forma de vida (por lo que desde una perspectiva fenomenológica, cultura y mundo de vida son prácticamente similares); mientras que sociedad hace énfasis en los lazos de interrelación que hay dentro de un grupo humano. 

Como podemos ver, se puede hablar de una grupo étnico ("los mapuches son más numerosos que los otros grupos étnicos nacionales"), de una cultura (como cuando se dice "la cultura aymará"), de una sociedad ("la sociedad mapuche o la sociedad rapa-nui"),o de un pueblo (el pueblo pehuenche), significando exactamente lo mismo: un grupo humano distintivo pero minoritario dentro de una sociedad mayor y usualmente originario de los territorios que habita (la excepción son los Gitanos, que son grupo étnico nómadas urbano-moderno. Como grupos étnicos minoritarios, no son originarios del lugar que habitan, pero son ciudadanos del país en que viven)

Por otro lado, para designar un grupo humano minoritario, también suelen emplearse varios conceptos como si fueran sinónimos, como es el caso de los conceptos sociedad, cultura y comunidad, si bien ellos exigen ciertas precisiones de conceptos: 

Sociedad: Conjunto organizado de individuos con un modo determinado de vida y donde se destaca el componente humano. En este caso, al usar el término sociedad, como en sociedad campesina, por ejemplo, se está enfatizando la idea de conjunto organizado de individuos. 

Cultura: Explicada como malla de sentidos, a su vez, conjuntos de significados que orientan y organizan la vida cotidiana. Al hablar de la cultura campesina, por ejemplo, se esta acentuando precisamente lo último, es decir, el que la cultura sirve como reguladora de la acción colectiva. 

Comunidad: Espacio temporal de la vida colectiva que debe darse con condiciones mínimas de concordancia con respecto a fines comunes. Si decimos la comunidad campesina, lo que acentuamos es la idea de que una comunidad vive con fines comunes.

  Glosario resumen:

Cultura

Forma de vida y pensamiento: malla de sentidos organizados en significados.

Raza

Obsoleto

Etnia

Grupo humano diferenciado por lengua religión, costumbres y territorio propios.

Pueblo

Igual al anterior. El vocablo "pueblo" para designar a un grupo étnico casi no se usa en castellano, al menos en Chile, pero es común en la antropología anglosajona, es decir, en inglés, como en : "The mapuche people of Chile". (El pueblo mapuche de Chile)

Sociedad

Conjunto organizado de individuos con un modo determinado de vida y donde se destaca el componente humano como en la sociedad campesina, por ejemplo, donde se destaca la organización social.

Comunidad

Espacio temporal de la vida colectiva que debe darse con condiciones mínimas de concordancia con respecto a fines comunes. Si decimos la comunidad campesina, lo que acentuamos es la idea de que una comunidad vive con fines comunes.

Continúa en el artículo, "La interculturalidad como comprensión"

Notas y Bibliografía en página aparte