RELACIÓN ENTRE EL ARTE Y LA CULTURA  

Tomás Austin Millán 

Sociólogo, Antropólogo Social

Trabajo presentado al Seminario de Análisis Cultural

realizado por la Agrupación Cultural de Temuco

en el 2001. 

Por ahora es un Borrador de Trabajo 

puesto en la Web a pedido de Rodolfo Nome 

para trabajarlo con sus alumnos.

1.  LA CULTURA EN EL ARTE

Etimología del concepto de cultura

            La palabra cultura proviene de la palabra cultüra, Latín (L), cuya última palabra trazable es colere, L.  Colere tenía una amplio rango de significados: habitar, cultivar, proteger, honrar con adoración.  Eventualmente, algunos de estos significados se separaron, aunque sobreponiéndose ocasionalmente en los sustanti­vos derivados.  Así, 'habitar' se convirtió en colonus, L. de colonia.  'Honrar con adoración' se desarrolló en cultus, L. de culto.  Cultura tomó el significado principal de cultivo o tendencia a (cultivarse), aunque con el significado subsidiario medieval de honor y adoración. Por ejemplo, en inglés cultura como 'adoración' en Caxton (1483)  --La forma francesa de cultura fue couture: francés antiguo-- la que se ha desarrollado en su propio significado especializado y más tarde culture, la que para el siglo XV temprano pasó al inglés.  Por lo tanto, el significa­do primario fue labranza: la tendencia al crecimiento natural.

            En castellano la palabra cultura estuvo largamente asociada a las labores de la labranza de la tierra, significando cultivo; por extensión, cuando se reconocía que una persona sabía mucho se decía que era "cultivada".  Según una fuente[1], es solo en el siglo XX que el idioma castellano comenzó a usar la palabra cultura con el sentido que a nosotros nos preocupa y habría sido tomada del alemán kulturrell.  Si bien es posible pensar que nuestra preocu­pación  por  conocer el concepto "cultura" desde las ciencias sociales provie­ne más bien de la fuerte influencia que el saber norteamericano ha tenido sobre nuestra propia cultura hacia las décadas de los 50 y 60.

            En resumen:

  • "Honrar con adoración" se convirtió en culto (hacer crecer la fe interior, lo que brota del alma)

  • Habitar un lugar" se convirtió en colono (el surgir de la gente en un lugar no habitado antes)

  • "cultivar la tierra" se convirtió en cultivar (hacer brotar al reino vegetal, como en “agricultura”,  agrícola, etc.)           

  •  Mientras que, "lo que brota del ser humano" se convirtió en cultura[2].

La asepciones o significados diversos del concepto “cultura”

Parte de la confusión con el concepto de cultura surge cuando se le usa como expresión y manifestación de las bellas artes, especialmente en diarios y revistas; de donde se interpreta que las personas instruidas y conocedoras de las artes y de otras gentes son muy instruidas, asumiéndose que hay toda una gradación hasta los “incultos” (carentes de cultura); por otro lado es sabido que también se usa para denominar a grupos humanos no conocidos, como la cultura Diaguita o Mapuche, pero muchas personas quedan confundidas con esta doble significación.  Los profesores parecen tener una marcada preferencia por la primera acepción, a la vez que se reconocen ellos mismo y son reconocidos por los demás como personas “cultas”, pero usualmente transmiten en el aula una acepción que --con algunas variaciones de contenidos-- se acerca más a la segunda: que cultura es el conjunto de costumbres, mores y folkways[3], de un pueblo, heredados y transmitidos de generación en generación.  

            Para las ciencias sociales, el concepto de "cultura" es comúnmente precisado en varias definiciones particulares que expresan lo que se entiende por cultura desde las necesidades y elaboraciones de disciplinas específicas, Raymond Williams las clasifica como la acepción sociológica, la antropológica y la estética, también llamada humanista por G. N. Fischer, agregando una cuarta acepción, la psicoanalítica.[4]  Todas estas acepciones --o concepciones al decir de Fischer--  son comúnmente usadas en nuestro país, aunque su significado exacto es confuso para muchas personas.  Estas cuatro formas de usar el concepto se explica así:

El concepto de la estética (o concepción humanista)        

            Es el sustantivo común y abstracto "que describe trabajos y práctica de actividades intelectuales y específicamente artísti­cas, como en cultura musical, literatura, pintura y escultura, teatro y cine"[5], es decir, se trata de un concepto de cultura que considera que esta se acrecienta en la medida que se eleva hacia las manifestaciones más altas del espíritu y la creatividad humana en las bellas artes.  A lo anterior habría que agregar que los viajes también aportarían al permitir conocimiento de otros pueblos y costumbres. 

            En palabras de Fischer,  se dirá así de un individuo que tiene cultura cuando se trata de designar a una persona que ha desarrollado sus facultades intelectuales y su nivel de instrucción.  En este sentido la noción de cultura se refiere a la cultura del alma  (cultura animi, Cicerón) para retomar el sentido original del término latino cultura, que designaba el cultivo de la tierra [6].  Por extensión se asume que un individuo que conoce de las más altas manifestaciones del espíritu humano tiene que ser diferente a la gente común, demostrando su alto nivel de cultura mediante maneras refinadas de trato con los demás, asignándole la calificación de “culto”;  por contraposición, una persona con un escaso nivel de educación y refinamiento pasa a ser “inculto” o de “poca cultura”. 

            Esta forma de conceptualizar la cultura pertenece definitivamente a la Europa refinada del siglo XIX, y se acerca mucho al concepto  chileno usual, tradicional, de la calle o el común de la gente,  la que en Chile se hizo corriente por la fuerte admiración que había en el siglo pasado por las letras y la “cultura” europea. 

            La razón por la que Fischer lo llama la concepción humanista del término, se debe a que el pensamiento humanista decimonónico partía de la base de que el progreso humano era contínuo y ascendente, sumando cada vez más conocimientos del hombre y la naturaleza, que se traducían en el crecimiento de la filosofía, la ciencia y la estética.    Esta forma de progreso en el refinamiento del espíritu era capaz de producir obras de extraordinario refinamiento estético, pero que sólo podían comprender aquellos a los que la fortuna les permitía un gran acervo de conocimiento y desarrollo intelectual, de manera que este crecimiento y sus manifestaciones más altas de significado y refinamiento era la cultura humana en ascenso permanente.  Pero no debemos olbidar que esta era la visión del siglo XIX.

El concepto antropológico de cultura.

            Para la Antropología, la cultura es el sustantivo común "que indica una forma particular de vida, de gente, de un período, o de un grupo humano" como en las expresiones, la cultura chilena, cultura popular, cultura juvenil o cultura mapuche, expresando lo que llamamos el concepto antropológico de la cultura.

Este concepto está ligado a la apreciación y análisis de elementos tales como valores, costumbres, normas, estilos de vida, formas o implementos materiales, la organización social, etc.  Se podría decir que aprecia el presente mirando hacia el pasado que le dio forma, porque cualquiera de los elementos de la cultura nombrados, provienen de las tradiciones del pasado, con sus mitos y leyendas y sus costumbres de tiempos lejanos.  De manera que el concepto antropológico de cultura nos permite apreciar variedades de culturas particulares: como la cultura de una región, la cultura del poblador, del campesino; cultura de crianza, de la mujer, de los jóvenes, cultura universitaria, culturas étnicas, e-tc.

Definición moderna de cultura.

            El concepto (antropológico) de cultura ha pasado por una serie de cambios en su definición, cambios que reflejan más que nada transformaciones en la filosofía que guía a los cientistas que lo usan como concepto central en su estudio del ser humano.

            Durante la segunda mitad del siglo XIX tuvo una connotación evolucionista, sirviendo para justificar que se creyera que habían grupos humanos más evolucionados culturalmente que otros.  La primera mitad del siglo XX el concepto tubo una connotación funcionalista estructural -–como producto del positivismo/objetivismo de moda— y la cultura era definida por su función en la sociedad, pero destacando los aspectos objetivos de la cultura, lo que llevaba a buscar (en una suerte de mecanisismo) los elementos o componentes de la cultura.  Al finalizar el siglo y desde los 60/70s, se destaca el aspecto subjetivo de la cultura, llevando a considerarla más que nada como los sentidos que surgen en la vida cotidiana de la gente. 

            Específicamente definimos a la cultura como una red, malla o entramado de sentidos, Y “los sentidos” en cuestión, no son otra cosas que conjuntos de significados que se crean en la comunicación  objetiva y subjetiva  de los seres humanos, (los que se producen a partir de los procesos mentales del individuo [la cultura en el interior de la mente] y un medio ambiente o contexto significativo [el ambiente cultural exterior de la mente, que se convierte en significativo para la cultura interior]).

Cultura y sociedad como elementos condicionantes del arte en general

            La “cultura del arte” viene siendo, por lo tanto, el sentido que tiene el arte para la gente, es decir, los significados que le da a los productos de arte que están en su medio.  (Este es un tema interesante por sus implicaciones, porque uno puede preguntarse ¿qué significados tiene el arte para la gente del grupo humano que me interesa?)

  •  El arte tiene sentidos (significados culturales) para el “mundo de vida” del artista  (relacionados, entre otras cosas con sus habilidades en la producción de símbolos)

  • El arte tiene sentidos (significados culturales) para el que ad-mira la obra (distintos formas de interpretación de los símbolos)

  • El arte tiene sentidos (significados culturales) para la sociedad en que se produce y ad-mira la obra.

Siguiendo a Brunner tomamos que en la sociedad hay cuatro grandes campos que estructuran la sociedad en general:

  • Campo de la cultura (valores) y estudiado por las ciencias de la cultura (Antropología) y la comunicación. 

  • El campo de la política (fines) estudiado por las Ciencias Políticas.

  • El campo de la economía (disponibilidad de los recurso) estudiado por la Economía

  • El campo de la sociedad civil, estudiado por la Sociología.

Los ámbitos más destacados para la sociedad en general de estos cuatro campos son: la escuela, la democracia, la industria y el mercado.  Y como en todos ellos la cultura constituye la red de significados que dan vida a las relaciones establecidas en lo cotidiano, podemos suponer que a través de estos cuatro campos el arte se ve afectado de diversas maneras.

Por lo tanto si la pregunta es ¿cómo impacta la cultura en el arte?

Comenzamos diciendo que el arte esta limitado por la fábrica de sentidos que hay presente en el mundo en que ésta se expresa. (los sentidos propios de su ámbito local, regional, nacional, fundamentalmente) y su comunicación con ámbitos internacionales.

  • Esto da limitaciones y posibilidades para el artista

  • Limitaciones y expectativas para el que ad-mira.

  • Limitaciones y posibilidades para la sociedad en que sucede el fenómeno artístico.

Los que constituyen aspectos positivos y negativos que estarían mediados por los cuatro campos expresado por Brunner.

Los cuatro campos afectarían al arte en la siguiente manera:

  • El campo de la cultura (valores y normas) establece las siguientes condiciones para el arte:

  • Fuerte presencia de las tradiciones (históricas, simbólicas, míticas, etc.)

  • Medios de comunicación presentes y sus públicos

  • Sociedad abierta o cerrada al cambio cultural.

  • El campo de la política (fines – poder) establece las siguientes condiciones al arte:

  • Normatividad existente (las leyes y su formación)

  • Significado del arte par los agentes políticos.

  • El campo de la Economía (recursos) establece las siguientes condiciones para el arte:

  • Significado del arte en el mercado (ver Bourdieu)

  • Costos de los medios y materiales.

  • El campo de la sociedad civil (entramado de organizaciones con que se organiza) establece las siguientes condiciones para el arte:

  • Tipos de relaciones que se establecen en el arte.

  • Cómo se expresan los cambios de época.

Cuestionamiento práctico:  ¿De qué otras formas, aparte de la expresada afectan estos campos y sus culturas al arte en general o a las artes en particular?

 

 

2.   EL ARTE EN LA CULTURA.

CULTURA  Viene del latín: ARS. Práctica y creación de objetos, eventos o acciones que son motivo de experiencia estética.  En el pensamiento clásico tiene el sentido de técnica y de producción material.  El sentido estético de dichas técnicas viene dado, en los griegos, por su capacidad de representación de la realidad (mimesis).

Desarrollo del concepto a partir de la palabra original.

El significado general original de arte, se refiere a cualquier clase de habilidad y todavía está activo en Inglés.  Pero un significado más especializado se vuelve común, y se ha vuelto predominante en las arte y en los artistas.

En el medioevo era aplicado a conocimientos como gramática, lógica, retórica, aritmética, geometría, música y astronomía y desde el siglo 16, artista fue en un comienzo usado en este contexto: como las personas que tenían la habilidad, el conocimiento y la experiencia en el uso de estos conocimientos.

Fue con el florecimiento de la Ilustración y su consolidación en una era del conocimiento que se traducen en ciencia y técnica modernas --conduciendo a la industrialización-- que la idea de Arte/artista se fue trasladando a la habilidad para crear objetos de estética evidente, (reconocido en objetos y expresiones creativas bellas y sublimes).  Con el romanticismo, las expresiones de arte fueron asociadas con la reproducción de lo bello y sublime, pero en franca imitación a la naturaleza.  Por contraposición, la tecnología perdió su calidad de arte por su connotación de fealdad asociada a las grandes fábricas: sucias, ruidosas y carentes de belleza.

Hacia el fin del siglo 19 se inicia un periodo de ruptura con la reproducción fiel de la naturaleza:  en la pintura, los expresionistas son un ejemplo claro, porque el movimiento expresionista comienza a romper con el naturalismo previo, fiel a la realidad.  Desde fines del siglo 19 y comienzos del siglo 20, el mundo moderno se adentra en el descubrimiento de la psiquis y el interior del espíritu humano,  lo que se va expresando en las nuevas corrientes de creatividad artística, que ahora buscan gatillar impulsos emocionales tanto en la persona que produce, el artista, como en el que ad-mira la obra, dejando de lado la copia fiel de la naturaleza.

2.      El concepto de arte.

El concepto de arte que nos parece más apropiado para el tipo de problema que enfrentamos tiene que ajustarse a los tiempos actuales, porque como se ha indicado, el concepto que se tiene del arte en general y de las artes en particular va cambiando continuamente con el tiempo[7] 

Siguiendo a Umberto Eco[8], el siglo XIX entendía el arte más que nada, como “visión” y “expresión”, analizado desde la posición del que ve o admira y al mismo tiempo con un “artista” constreñido por una serie de formalismos y normas de lo que se consideraba estéticamente aceptable..  En cambio al final de siglo XX el arte es entendido como “forma” (organismo, formación del carácter físico, que vive una vida autónoma, armónicamente calibrada y regida por leyes propias) y “Producción”[9], es decir, el arte es visto como creatividad sin que esté determinado la forma que debe presentar el producto final. 

Esta concepción de arte (a mi parecer casi forzada por la modernidad) abre posibilidades para poder tomar y usar en las expresiones artísticas todo el caudal de nuevos productos materiales y simbólicos que surgen de la inventiva científica e industrial moderna: diseño y expresión meramente artística, pero computacional; el uso de nuevos materiales sintéticos; dibujos en y con paisajes; mezcla y combinación de materiales, etc.

Al mismo tiempo, permite reubicar el arte como habilidad creativa extrema que puede ser aplicada a diversas actividades que si bien aparecen como básicamente técnicas, hoy permiten un amplio juego creativo, de tal manera que hoy se puede decir también que un profesor hace un arte de su oficio de enseñar o que el arquitecto es un artista en el diseño del uso de los espacios, etc.    ¿Vulgarización del arte?, no parece[10].   Sin embargo, nuestro problema se sitúa más que nada en el tema anterior.

Arte y cultura

Hoy el arte da a conocer a través de sus múltiples expresiones, las formas más características de una cultura.  Por ejemplo se habla a menudo de la gran mezcla cultural que se observa en grandes ciudades como California, Nueva York, París o Berlín, y encontramos allí toda clase de expresiones artísticas que, aceptadas o rechazadas, no deja de aceptarse que a fin de cuentas son expresiones artísticas (estoy pensando en un gran pila de neumáticos, que fue presentada como creación artística en frente de una muy importante galería de arte, o cierta famosa instalación que consistía sólo en un inodoro, por ejemplo.).  Del mismo modo se podría decir que las manifestaciones artísticas observadas en Temuco representan a nuestra propia cultura que habla creativamente.

Sólo a modo de abundamiento se recuerda que el arte Maya, Inca, egipcio, medieval, renacentista, etc. expresan las posibilidades de la cultura de su tiempo.

Del mismo modo el arte da a conocer las habilidad creativa disponible en una cultura (allí resalta el tema de si una cultura es cerrada o abierta, permitiendo o no cambios en sus formas de expresión)  En otras palabras, el arte refleja cuánto una cultura es capaz de crear con los materiales disponibles, incluyendo el cuerpo humano (como por ejemplo se aprecia en las danzas de Bali).

Finalmente:

El arte, al manifestarse creativamente con la cultura misma como material, es capaz de provocar cambios, ayudar al cambio, modificar, o hacer aceptables sentidos culturales no existentes anteriormente. Por lo tanto es posible que el arte se convierta en agente de cambio.

Al respecto es necesario ahondar este postulado estudiando los diversos casos en que el artge ha sido usado como  crítica social, vanguardia y agente de ruptura o cambio cultural.


NOTAS

[1] Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana.

[2] Al respecto, ver: Tomás Austin, PARA COMPRENDER EL CONCEPTO DE CULTURA: AQUÍ     Ver También: Raymond Williams, 1976, KEYWORDS, Fontana, Londres, entrada “Cultura"  Págs. 76-82; Traducido por Tomás Austin, AQUÍ

[3] Resulta curioso, pero mores es el plural de costumbre en latín (mos) y folkways del inglés, es correctamente traducida como costumbre, igualmente.

[4] Raymond Williams, citado;  G. N. Fischer, 1992, CAMPOS DE   INTERVENCION EN PSICOLOGIA SOCIAL, Narcea,  Págs. 16  y ss.

[5] Raymond Williams, citado.

[6]  G. N. Fischer, op. cit.

[7] Ver entrada Arte en R. Williams, KEYWORDS, Fontana , Glasgow, 1976; traducción de T. Austin, fotocopia.

[8] Umberto Eco, LA DEFINICIÓN DEL ARTE, Martínez Roca 1970.

[9] Eco, citado, pág. 15.

[10] El origen de la acepción de arte como habilidad para hacer algo práctico (al margen de lo estético) se encuentra muy claramente explicado en el artículo de R. Williams ya mencionado.