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Mesa de Escritores

Juan Pablo Ampuero

 

Cuento 2:

 CARRETE AL IMPERIO DEL MAL

 

Cuento 3:

 DE AMORES Y FRAUDES

 

Cuento 4:

 TRAVELING

 

Cuento 5:

 EL RECLUSO DE LA 43

 

MESA REGIONAL DE ESCRITORES JUAN PABLO AMPUERO

 

ARTÍCULOS

 

¿Prenderá la Mecha?

El Gong 28.11.2012

 

Jorge Flores, Un testimonio.

El Gong 25.12.2012

 

Fuga de Generales.

El Gong 6.1.2013

 

Obama: Desafíos

El Gong 29.1.2013

 

El Poeta y el Asado

El Gong 23.2.2013

 

Educación. No a la impunidad

El Gong 19.2.2013

 

La Lengua de Dante

El Gong 24.3.2013

 

Debate por el Binomial

El Gong 23.7.2013

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuentos de

Luís Labrin Pacheco

 

 

 

Luis Labrín Pacheco

Humilde artesano de las letras. Nació en Lautaro y, pequeño aún, se fue a tierras colchaguinas, donde concilió sus estudios en el Liceo Neandro Schilling y el convento San Agustín, de San Fernando.

A los 15 años gana un concurso regional con su cuento "Humos Metálicos", reproducido por el diario "La Región de la Provincia. Estudia Castellano en la Universidad de Chile y dirige el teatro de la UTE y de la Universidad de Chile.

Estudió Magister en Ciencias Políticas graduándose en Bélgica. Luego se dedica a comentarios internacionales y crítica literaria en El Diario Austral, de Temuco; La Prensa de Osorno y el Correo de Valdivia.

Más tarde escribe en la revista Ercilla bajo el alero de su derector: Manfredo Mayol. Estudia en la biblioteca de los Jesuitas en Santiago y el 2005 y gana el "Premio de Ensayo Binacional Andrés Bello". Antes había ganado el ensayo denominado "El Subdesarrollo en América Latina", en la U de Lovaina, Bélgica. Ha escrito teatro y se desempeño también en "24 horas" de Temuco y su último trabajo radial lo realizó en la emisora "Orbita". Finaliza recordando que fue vicepresidente de la FESECH y relató en la Estrella de Iquique: "El directorio de Andes Mar Bus", sátira de una elección en Antofagasta mañosamente manipulada. Es hábil negociador y temible en una discusión... Dicen. Actualmente escribe sobre el Recurso de Protección.

Ellos son los últimos participantes de estos ciclos de lecturas literarias en la Universidad Católica de Temuco, el día 27 de octubre a las 18 hrs, en la sala C-401. Todo moderado por don Orlando Pacheco Acuña.  Octubre 2010.  (Tomado de aquí)

 


ENCUENTRO DE HOMENAJE A LOS 100 AÑOS

DEL NACIMIENTO DE TEÓFILO CID

En Temuco, al Sur de Chile:

 El viernes 26 de octubre nuestro Círculo de Amigos del Arte y la Literatura se reunió en la modalidad de reunión ordinaria de arte (la otra modalidad es la de reunión ordinaria de trabajo), para conmemorar los 100 años del nacimiento del poeta regional Teófilo Cid. Que en los tiempos que corren no parece ser muy recordado y es conocido más que nada por los estudiosos de la literatura y la poesía, o de quienes gustan de la poesía y más específicamente de la poesía surgida de poetas específicamente regionales.

Lo cierto es que Teófilo Cid fue poeta, escribió cuentos y algunas obras de teatro. Nació en 1914, en lo que hoy es la Región de La Frontera, nuestra región.

Se le reconoce vida de bohemio, aunque, según se dijo durante nuestra reunión, pidió que no lo retrataran o lo recordaran como bohemio, pero Neruda habría escrito un artículo obituario en que dice ¡Ha muerto el último bohemio!.

La reunión estuvo presidida por la directiva de nuestro Círculo de amigos del Arte, Tomás Austi M. Presidente, Jorge Flores C. Secretario y Alejandro Valenzuela P. Tesorero.

La presentación de la obra del poeta estuvo a cargo de Jorge Bravo, presentando su vida y en la lectura de varias partes del trabajo "Camino del Ñielol" de T. Cid.

También leyeron poemas de Teófilo Cid, Luis Labrín, Luz María Vargas y otros asistentes al homenaje. Se inquirió sobre su vida y quedó la idea en el aire de que le propondremos a la gente de teatro la presentación de la obra teatral de Teófilo Cid, cuando la oportunidad se nos presente.

A continuación algunas fotografías de nuestro encuentro de homenaje al centenario del nacimiento de Teófilo Cid, poeta y escritor de La Frontera.

 

 Fotos 1 y 2: Jorge Bravo presenta la obra de Teófilo Cid.

 

        Luis Labrin lee un poema del poeta.                             Luz María Vargas también lee trozos de "Camino del Ñielol"

 

 

 

LA BIBLIOTECA EN EL CARRITO

También durante esta reunión se presentó por primera vez el Carrito-Biblioteca de lo que se espera sea el futuro Club de Lectores del Círculo. 

El carrito con los primeros libros fue entregado por Nadia Navarro Brun, mientras otros miembros trajeron también sus donaciones a la biblioteca rodante del futuro.

 La idea es que cada vez que haya reunión quien lo tenga en su poder lo traerá para entregárselo a otro que lo lleva por una vez. 

En esta oportunidad Nadia le hizo entrega del Carrito-biblioteca a Tili Serra. Algunos de los presentes aprovecharon para pedir su primer préstamo a la biblioteca.

 

Nadia Navarro presenta el "Carrito-Biblioteca"  --- Luis Labrin, Luz María Vargas y Nadia Navarro: Circulan los primeros libros de la Biblioteca.

Jorge Flores, Tomás Austin y Alejandro Valenzuela de la directiva del Círculo, escuchan a Jorge Bravo.

Todos los presentes a la reunión del 26 de septiembre 2014 en conmemoración de los 100 años del nacimiento del poeta Teófilo Ci

 

2013

EN EL DÍA DEL LIBRO

El martes 23 de abril, en el Café Escaparate de Temuco, fueron presentados el poemario “Catarsis y Evasión”, del autor radicado en San Fernando, Ángelo Guíñez, y del libro de relatos “Historias y Cuentos de La Frontera contadas por Pedro Juan o Diego”, escrito por el apicultor y narrador temuquense Jorge A. A. Flores.

 

Jorge Flores y Ángelo Guiñez

 

El evento fue organizado por el sociólogo Jorge Bravo, el cientista político Luis Labrín y el Tomás Austin y contó con una apreciable cantidad de público, con la lectura de fragmentos del poemario “Catarsis y Evasión” por parte de su autor, el poeta y maestro de ajedrez Ángelo Guíñez, con la lectura hecha por Jorge Bravo de algunos relatos contenidos en “Historias y Cuentos de La Frontera contadas por Pedro Juan o Diego”, y con la certera intervención musical en guitarra de Cristián Vergara, intérprete de flamencos que se hizo acompañar por rítmicos compases de bongó, y con la participación del conocido folclorista temuquense Pablo Molina.

Luis Labrin introduce el evento.

Palabras de la Concejala Solange Carmine Rojas

Luis Labrín hizo la introducción a la presentación de ambos libros, destacando la pertinencia de fomentar el quehacer literario, en tanto que actividad humanista  y, como tal, incentivo para la creatividad y la comunicación.

Además, el sociólogo Tomás Austin, por su parte, recordó que ese día se celebra el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, contexto en el que afirmó que, pese a las embestidas de la tecnología, los libros de papel no están para nada condenados a desaparecer.

Por su parte, el sociólogo Jorge Bravo, junto con leer algunos contenidos del libro de Jorge Flores, enfatizó la importancia de rescatar las vivencias y los aconteceres de la ruralidad y de la vida urbana, en tanto que importantes expresiones de la cultura que pasarían desapercibidas de no mediar la intervención de Pedro, Juan o Diego, paradigmas de las personas comunes que aspiran a dejar constancia de lo que han debido conocer.

 


LIBROS EN EL CAFÉ "ESCAPARATE"

En el Día Mundial del Libro y el Derecho de Autor, el sociólogo Tomás Austin aseguró que los libros de papel, pese a lo que parece mostrar la tecnología, no están para nada condenados a desaparecer

Artículo publicado en TIEMPO 21 del 26 de Abril, No 228, Pág. 6.

Por Aníbal Barrera Ortega, periodista y escritor.    >POR AHORA, LEER AQUÍ<

De Izquierda a derecha: Hugo Lagos, Víctor Navarrete, Jorge Flores, Ángelo Guíñez y Aníbal Barrera, durante la presentación.

 


 

Artículo de Jorge Bravo Cuervo en el Diario NOTICIAS.SER.pe del 16 de Junio del 2013, sobre el lanzamiento de los libros Historias y Cuentos de la Frontera de Jorge Flores C. y Catarsis y Evasión de Ángelo Güiñez.

SIGA LEYENDO - Pinchar la imagen.


 

Entrevista de Luís Labrin a Jorge Flores, publicada en El Gong el 25.12.2012, reproducido en La Página del Profe en diciembre 2012.            >Pinchar la foto<


 

Los dos anillos

Luis Labrin Pacheco

Con este cuento gana el premio internacional de la

Universidad de Loja en Ecuador,

el 2 de noviembre del 2010.

En él se relata el amor trágico de Hernan y Anne

en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial.

 

Hernann tuvo un niñez triste y frustrada porque su padre, capitán de la 2ª compañía de Infantería, fue derrotada, en Polonia al margen de Varsovia.  Dios lo mandó a la misercorida sin medalla siquiera, sin una cinta y menos la Cruz de Hierro.

Por lo mismo, su adolescencia fue firme y madura, al lado de su madre que mantenía sus ojos, permanentementre, fijos en la altura que iba adquiriendo Hermann, dado los ejercicios diarios que iba teniendo su hijo  en casa de Anne, la que juraba iba a ser su cónyugue de por vida.

Anne era fornida y de manos blanquecinas. Sus pechos altivos le otorgaban un desarrollo de alemana apta para perder su virginidad escondida sólo para Hermann.

Era el año 1940 y ya Anne deseaba con fruición sexo lo que cambiaba por cotidianas masturbaciones, que la llevaban a un éxtasis efímero, llena de flujos vaginales de colores cristalinos.

Hermann la empezó a querer cuando el progenitor de Anne había muerto, a manos aliadas, mientras iba dirigiendo la plana mayor del ejército del nororiente alemán en plena batalla.  Arriba de su motocarril recibió un certero y fulminante tiro de metralla que dio justo en la yugular.  Estrepitosamente cayó en un charco sanquinolento, con olor a gloria y angustia contenida de sus sublaternos.  Por eso, al anochecer, le cavaron una trincher aprofunda.  Nadie osó ponerse el casco.  Esperaron a que el general Henrich Kaful le abrazara el cuello con su cinta púrpura y la cruz de hiero, propia de íconos germanos. Después el Sargento Mayor Meyer le sacó su identificación de aluminio y dos anillos que llevaba en el anular izquierdo, para ser entregados a su esposa.  No hubo lágrimas. A las 2 AM un gramófono saltó la canción "Lily Marlen", y al anochecer siguió implacable la lucha, mientras caían las paladas de tie4rra en el pecho del padre de Anne.

Los hechos anteriores contados, daban cuenta que el patético fenómeno, en honor a su padre teutón, había tenido el final lacrimoso de Anne y oraciones casi viriles de su hija, que juró venganza sin aspavientos pero, con pasío desenfrenada.

Todo esto atormentaba y dolía a Hermann, sobre todo, cuando en noches nevadas y mortecinas, se entrenaba con un fusil Mauser contra una adversidad predestinada, según decían los seguidores del dios Odin.  Todo ello, en medio de los abedules largos, erectos y pintados de una nieve que semejaba navidad y, nada menos, que a metros de la casa de Anne.

Anne, en efecto vivía en donde se le otrogaban privilegios a los que mueren con valentía y sagacidad.

Por lo mismo, pecho al frente, y rostro de comnbate, Anne jamás bajó sus ojos profundamente azules ante un oficial que la pretendiera o la amedrentara.

La historia se salta a 1945, mes de abril en que Hermann, después de un orgasmo con Anne presuroso y con olor a obuses, presintió avanzadas de soldados, por eso tuvo eyeculación precoz. Observó con sus catalejos, nítidamente, que por el este avanzaban tropas rusas.  Para él y Anne; Berlín, su ciudad prometida, plena de música solemne y de una cultura que deseab a ayudar a construir junto a su amada, iba a ser tomada.

Más que miedo, sintió odio.  Los rusos agazapados en sus tanques y cañones de punto 8 mm. Apuntando al bunker, no era para besos medregosos.

Anne ya se había puesto el calzón y pantalón plomo.  Luego ambos se echaron encima sus guerreras gastadas y sacaron sus fusiles.  Antes Anne le puso dos anillos de platino en el anular izquierdo a Hermann. Se abarazaron con rapidez.

El líder estaba a tiro de cañon y a pesar de su Parkinson, Hermann lo admiraba de hombre a hombre.

Anne junto a Hermann cavaron una trinchera y, además, Hermann se especializaba en poner cargas de TNT a las orugas de los tanques soviéticos.

Pronto, Anne se dió cuenta que un cuerpo despedazado por los aires caía a sus pies.  Era Hermann que llegaba al suelo patrio que tanto amó, que lo recibía destruido, pero, como un autentico héroe.  El líder al ver tanta muchachada defendiendo el último reducto, salió cabello al viento y el peligro latente.  Cogió a Hermann por el cuello, le besó la frente y le puso la cruz de hierro y la cienta púrpura bermellón.

Anne mientras lo enterró, observaba su rostro mustio, cantaba "Lily Marlen".  De sus pupilas azules salían gotas saladas.  Puso el fusil y su casco como gesto religiosos en la tumba improvisada de Hermann.  Miró al cielo, y se sintió feliz, que se fuera con los dos anillo de platino.  Uno el de él, y el otro el de ella.