Tomás Austin Millán Sociólogo, Antropólogo Social
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Etimología del concepto de Cultura Acepciones y Concepciones de la palabra Cultura El problema de definir la cultura Contenidos o Elementos Universales de la Cultura El (obsoleto) concepto de Subcultura Antropología Psicológica I Cultura y Personalidad revisada en los 60s, Traducción Antropología Psicológica II Cultura y Personalidad revisada en los 80s, Traducción La Antropología del Conflicto en Otras Culturas Comunicación Intercultural: Precisiones en Torno al Concepto de Cultura (1ª Parte) Comunicación Intercultural: El Concepto de Interculturalidad (2ª Parte) Comunicación Intercultural: La Interculturalidad como comprensión (3ª Parte)
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Este trabajo fue hecho a fines de los 80s, para la naciente Universidad de Temuco, ya desaparecida. Como ocasionalmente alguien pregunta por información sobre "Cultura y Personalidad" lo dejo a disposición de quien lo requiera, Eso sí, debe quedar en claro que se trata de un artículo muy breve para informarse muy someramente, por lo que también las referencias son para consultar lo que "suele estar a la mano". Por información más profunda, como siempre, diríjase a las fuentes mismas, es decir, los autores mencionados en el artículo. Tomás Austin 2004. Agregado en Octubre 2007: Un excelente texto para leer sobre la profunda relación que hay entre cultura y personalidad, sus orígenes y consecuencias, es: Morris Berman, HISTORIA DE LA CONCIENCIA, especialmente capítulo 3. "El alma doblegada: Las raíces psico-religiosas de la desigualdad social". Los antropólogos han usado la noción de personalidad para referirse a comportamientos característicos y a formas de pensar y de sentir, y han usado la noción de cultura para indicar estilos de vida, ideas y valores que influencian el comportamiento y la vida mental de la gente. En el pasado, los antropólogos creían que una personalidad típica era lo que prevalecía entre la gente de una sociedad dada, debido a la cultura que compartían, también creían que las diferencias ente las culturas correspondían a diferencias de tipo de personalidades que se presumía eran típicas o prevalecentes en esas culturas. Así, en antropología cultural, las personalidades típicas han sido conceptuadas alternativamente como "personalidad configuracional", "estructuras de caracteres", "personalidad básica o modal" y "el carácter nacional", siguiendo una línea o perspectiva clásica en Antropología Psicológica de claro desarrollo norteamericano(1).
1.
El Configuracionalismo
de Ruth Benedict
[2]
Su contribución más importante y controversial fue su argumento para el estudio de culturas completas, que ella llamó configuracionalista. Cada cultura, creía ella, es moldeada en una forma o modelo único, es decir, se organiza alrededor de una ethos cultural central y, consecuentemente, es una configuración o totalidad integrada. Aunque los miembros individuales en esas culturas pueden diferir en sus personalidades, el sistema cultural tiende a empujarlos hacia un tipo ideal de personalidad. Aquellos cuya personalidad es más compatible con el ideal cultural debieran ser los más felices y los que mejor se ajustan a la sociedad. Así, podríamos decir que el ethos de la cultura argentina es distinto al ethos nacional chileno, brasilero, etc. Asimismo, tendríamos un ethos cultural mapuche, que configura una personalidad mapuche, etc. 1.2. El concepto de ethos Debe agregarse que el concepto de ethos es usado para tratar problemas de integración en sistemas sociales y culturales totales. Cuando un analista desea juntar los detalles de muchas observaciones que ha hecho sobre una comunidad o una nación, pueden plantearse interrogantes sobre la clase y calidad de la organización total, la congruencia de sus instituciones y la consistencia de los diferentes aspectos de vida. El concepto de ethos es usado aquí para crear un orden (conceptual) haciendo notar y sintetizando las cualidades afectivas distintivas que se expresan en diferentes contextos institucionales, en distintas clases de comportamiento social o en diferentes productos culturales. El propósito de este concepto es describir los aspectos emocionales centrales o dominantes de la conciencia que dan colorido y calidad a los diferentes comportamientos observados en una comunidad, a diferencia de otros argumentos y conceptos del estudio de la integración cultural que enfatizan los conjuntos cognitivos, la estructura social, procesos semántico o históricos, etc. Para Ruth Benedict, cada una de las culturas hacen una selección diferente de las potencialidades naturales de los seres humanos, dando preponderancia a ciertas potencialidades en generaciones sucesivas e ignorando y hasta rechazando otras. Utilizando el contenido cultural de que disponen: técnicas, formas de organización social, temas religiosos, etc. los herederos de cada cultura configuran un determinado estilo de personalidad a expensas de otros estilos de vida. La máxima aportación de esta antropóloga, el libro PATTERN OF CULTURES , señala las formas en que los seres humanos, criados en una sociedad en marcha, desarrollan selectivamente unas potencialidades a costa de otras que serían incompatibles con los valores de esa sociedad. De manera que, volviendo a nuestro tema central, el configuracionalismo tenía como objetivo la identificación del ethos fundamental de cada cultura. Como se explicó, para la internacionalización de un mismo ethos cultural, la gente tendrá que compartir ciertas estrucutras psicológicas básicas, así ellos tendrán una personalidad configuracional o dominante en común. Por ejemplo, los Zuni(5), del grupo de los indios Pueblo (del Sur Oeste norteamericano), quienes vivían en una cultura permeada por una visión extrovertida, crecían con una personalidad de tipo apoloniana, es decir, no competitiva, no individualista y no dada a los excesos, mientras que por el contrario, la gente nacida entre los indios Kwakiutl (Columbia Británica, Sur Oeste del Canada) crecía con una personalidad dionisíaca, que tiende hacia una gran expresividad e individualismo. De manera que, de acuerdo con la perspectiva configuracional, la cultura podría ser descrita en términos de atributos o tipos de individualidades psicológicas, y por lo mismo, la cultura podría ser estudiada a través del análisis psicológico. Ruth Beneddict fue una de las primeras en proponer el concepto de relativismo cultural, pero la Segunda Guerra Mundial la levó a pensar algunas de las implicaciones de esta posición; esto se debió a que ella era reticente a aceptar que el sistema de valores nazis pudiera en principio ser juzgado por otro sistema de valores. Su solución al dilema fue el concepto de sinergia: que cualquier sociedad que sea compatible con el avance humano es buena, pero una sociedad que trabaja en contra de las metas humanas básicas es antihumana y maligna y puede ser juzgada como tal(6).
2.
MARAGARET
MEAD y la "Estructura De Caracteres"
El mismo fenómeno en que Ruth Benedict había visto una configuración de cultura/personalidad, M. Mead lo ve en lo que ella llama una estructura de caracteres. "La esencia del enfoque cultural es que todos los miembros de una determinada cultura participan del mismo carácter cultural" dice Mead. En los inicios de su carrera estudió en Nueva Guinea, Samoa y Manau. En su libro MAYORÍA DE EDAD EN SAMOA (1928) ella mostró que ciertas prácticas de crianza de los hijos producen estructuras de caracteres típicas entre los adultos. Por ejemplo, la libertad sexual durante la crianza de las niñas samoesas explica por qué ellas no experimentaban crisis y frustraciones durante su adolescencia. En el libro CRECIENDO EN NUEVA GUINEA, la Dra. Mead relata cómo los Manus, que enfatizan el trabajo duro y el éxito financiero, son preparados (o educados) para ser individualistas e in-dependientes en sus prácticas de crianza de los niños(7).
3.
ABRAM KARDINER y la
ABRAM KARDINER (1981- ) fue un psiquiatra y psicoanalista que estudió bajo la dirección de Sigmund Freud. Kardiner es conocido por su argumento psicoanalítico al estudio del carácter de los grupos, basado en el concepto de personalidad básica o "modal". En su libro EL INDIVIDUO Y SU SOCIEDAD (1939) Kardiner escribió que la experiencia social en la familia (especialmente durante la crianza de los niños) y las técnicas de subsistencia (es decir, las instituciones primarias), dan lugar a estructuras de personalidad básica comunes para la mayoría de los miembros de la sociedad. Así, tal como fue definido por Kardiner, el término personalidad básica se refiere a las habilidades psicológicas adaptativas compartidas por todos o la mayoría de los miembros de la sociedad. Puesto que la estructura básica de la personalidad es un producto inducido en los miembros de una sociedad por las formas específicas de las instituciones de cada sociedad, la forma, contenido, estilo y los medios para resolver los problemas de la vida, varían, en consecuencia, ampliamente de cultura en cultura; ellas también varían en el tiempo en cualquier cultura en la medida que cambian las instituciones primarias. Kardiner, que era un neofreudiano que enfatizaba tanto a las influencias formativas de la niñez como la importancia de los determinantes culturales, sostenía que las instituciones primarias eran una influencia clave en la personalidad básica. Esto, porque a través de la interacción, las características de las instituciones primarias son proyectadas en -o muy influyentes para moldear- las instituciones secundarias tales como la religión, mitología, sistemas de creencias, la ideología y la política. Insistiendo un poco más sobre las instituciones primarias, éstas se refieren a aquellas estructuras sociales que son más influyentes en determinar la personalidad básica de una sociedad. El énfasis es en instituciones que impactan directamente en las prácticas de socialización y de las experiencias de la niñez, por lo que decidir qué instituciones son primarias en una sociedad, es una cuestión empíricamente abierta (es decir, hay que investigarla). En una sociedad, las pautas de subsistencia (como por ejemplo, lo que se describe en LA GENTE DE ALOR) pueden causar deprivación maternal o pueden animar a un comportamiento intensivo de cuidado del niño; en otra sociedad los patrones de subsistencia pueden tener poca influencia en la socialización, de manera que no serían consideradas instituciones primarias. Las instituciones secundarias, también llamadas proyectivas, las instituciones secundarias incluyen mucho en lo que los antropólogos llaman sistemas de creencias, religión, mitología. Estas son vistas como productos de fantasía colectivas, o proyecciones grupales de deseos, necesidades y conflictos subjetivamente compartidos. Kardiner alega que, una vez formadas, la estructura básica de personalidad de una sociedad moldearía el contenido y significado de las fantasías proyectadas, tales como las creencias acerca de lo sobrenatural. Así un tipo de personalidad básica fuertemente autoritaria debería ser correlacionada con las creencias proyectadas acerca de dioses muy altos y poderosos.(9)
3.1. RALPH
LINTON Y CORA DU BOIS
4. La Nocion De Caracter Nacional En Geoffrey Gorer La noción de que la cultura da origen a una personalidad común, fue extendida a la noción que señala que los grupos nacionales poseen un carácter nacional. Los estudios del carácter nacional están entre los más primitivos argumentos para el estudio de otras culturas. En efecto, algunos de los más antiguos escritos históricos envuelven esfuerzos de ejemplificar las características distintivas de otros grupos. Así, en el Exodo, las historias de Heródoto, y las "Germania" de Tacitus, los autores tratan de establecer los rasgos esenciales de la gente de Sodoma, de Scythia y de Germania. Básicamente, estos son retratos estereotipados, que mezclan factores raciales, psicológicos, culturales y sociales, con resultados que son de dudosa confianza y valides cuestionable. Aún así, la tradición de dar retratos nacionales continúa hasta hoy; durante los pasados 50 años antropólogos, psicólogos, sociólogos y cientistas políticos han tratado de insuflar disciplina científica en el estudio de la estructura de personalidad de quienes son miembros de estados naciones culturalmente complejos.[11] Generalmente se usan las ideas básicas y los argumentos del campo de Cultura y Personalidad: estructura básica de personalidad, personalidad modal, carácter cultural, etc., excepto que los problemas de muestreo adecuados y de generalizaciones firmes son reconocidos como grandes. Generalmente, en los estudios de cultura y personalidad se usan dos argumentaciones básicas: uno es a través de la prueba psicológica y el estudio de muestras de individuos: la otra es a través del análisis de muestras de material cultural expresivo, tales como el arte y la religión, que son tenidas como proyectando los deseos, conflictos y necesidades de los grupos. GEOFFREY GORER (nac. 1905) se destacó entre los que hicieron estudios sobre el carácter nacional. fue un antropólogo británico muy conocido por su interés en el estudio del carácter nacional y en el desarrollar técnicas para el estudio de cultura a distancia. Gorer sostuvo que en el Japón, las prácticas o enseñanza muy severas en cuanto al toilet daban lugar a un carácter compulsivo que encontraba su máxima expresión en la guerra: independientemente Wston LeBarre propuso una teoría similar. La valides de esta teoría fue más tarde cuestionada porque se encontró que la enseñanza japonesa no era más dura que la enseñanza de toilet de los Estados Unidos de N.A. Con más plausibilidad, Douglas Haring sugirió que la compulsividad del carácter japonés podría ser atribuido a la supervisión estrecha practicada por el estado policial por tres siglos. En otro estudio, Gorer sugirió que la costumbre de fajar apretadamente a los niños durante nueve meses explicaría por qué los rusos tendían a la depresión maníaca y a sentimientos de culpa. Sin embargo, otros estudiosos creen que la relación entre esos patrones de comportamiento y el fajar a los niños está lejos de haber sido probado. Incluso la presunción o proposición general de Gorer y LaBarre de que la experiencia de los primeros cinco o seis años de vida tiene una influencia crucial en la personalidad (derivada de fuertes influencias del psicoanálisis freudiano sobre estos antropólogos) parece ser muy cuestionable porque las experiencias de vida posteriores pueden modificar los efectos psicológicos de la primera socialización.(11) Relación entre la personalidad básica y ecología, en las prácticas de educación infantil y las instituciones
secundarias y proyectivas, según LeVine 1973:57
Otra Fuente: Marvin Harris, ANTROPOLOGIA CULTURAL, Alianza Universitaria, pág. 504. Explicaciones más completas para el cuadro anterior las encontrará en el libro de M. Harris citado, cap. en Personalidad y Sexo.
Todas estas variadas formas de comprender la relación entre la cultura y la personalidad fueron criticadas por otros antropólogos, acusándosele de basarse en datos inadecuados y en conceptos cuestionables. Los primeros antropólogos parecían asumir que la cultura es algo diferente a la experiencia psicológica de los individuos, mientras que en realidad la cultura es perpetuada y modificada por cogniciones humanas conscientes e inconscientes, afectos e ideales. Hasta cierto punto, la cultura y la personalidad son meramente formas distintas de ver la misma realidad. Nosotros no vemos a la cultura en un lado y a la personalidad en otros: sino que vemos gente que piensa, siente y actúa en cierta forma (estructura de la personalidad) bajo la influencia de valores y costumbres prevalentes en una sociedad dada (cultura). Los antropólogos modernos admiten que la gente que aprende ciertas pautas de comportamiento sí adquiere ciertas formas de personalidad, pero no acepta la noción de que incluso también las estructuras profundas de la personalidad están estandarizadas y son condicionadas culturalmente. Para comenzar, los procesos biológicos parecen tener una importante influencia en la formación de la personalidad, segundo, los individuos están expuestos a diferentes situaciones de vida y, consecuentemente, internalizan diferentes aspectos de la cultura. Más aún, una variedad de estructuras cognitivas y motivacionales no son incompatibles con un conjunto de expectaciones e interacciones mutuas y organizadas, las que son indispensables para la vida social. Tanto la psicología freudiana como la del aprendizaje han sido usadas en los estudios de la cultura y la personalidad; J. Whiting y I.Child han intentado utilizar una síntesis de las dos argumentos. La aplicación de los tests de percepción temática han permitido a los investigadores estudiar la personalidad sin usar elementos culturales, para así evitar la circularidad de los primeros estudios sobre cultura y personalidad. En el presente, hay en uso una variedad de rigurosos estudios experimentales y comparativos en todos los aspectos de los procesos psíquicos normales y anormales, tales como los estudios comparativos del desarrollo cognitivo y moral, desviaciones a raíz de salud mental, el efecto del cambio cultural en la formación de la personalidad, etc. Ya no se creen en la vieja argumentación de que cada persona lleva en su psique una versión en miniatura de su cultura. Hoy sabemos que la cultura ambiente, el contexto cultural, puede tener muchísima influencia sobre la personalidad común de un grupo humano. Desde la década de los 60 en adelante la corriente de Cultura y Personalidad ha pasado a llamarse ANTROPOLOGÍA PSICOLÓGICA, variando su orientación y contenidos hacia estudios psicológicamente más orientados como puede verse en el artículo de 1974 que aquí se muestra. Como campo de estudio aún encontramos publicaciones al final del siglo XX: Theodore Schwartz, Antropología y Psicología: una relación no solicitada en T. Schwartz, G. M. White y C. A. Lutz (Eds.), 1992, NEW DIRECTIONS IN PSYCHOLOGICAL ANTHROPOLOGY, Cambridge University Press, Cambridge. Traducción de Tomás Austin M., con lo que se muestra que la preocupación por ahondar en la relación entre cultura y personalidad mantiene su vigencia. BIBLIOGRAFÍA Ember, R. Carol y Ember, Melvin, ANTROPOLOGÍA CULTURAL, Prentice Hall, Madrid, 1997, Capítulo 14, "Psicología y Cultura" DeVos, George, “Estudios de Antropología Psicológicamente Orientados en Comportamiento Cultural Comparativo” en Murray Leaf (ed.) FRONTIERS OF ANTHROPOLOGY, Van Nostrand New York 1974. Léalo en www.lapaginadelprofe. Esta es una visión actual de los estudios sobre Antropología y Psicología. Johnson; Young y otros, 1967, NATURALEZA, CULTURA Y PERSONALIDAD, ... Kardiner, Abram, FRONTERAS PSICOLOGICAS DE LA PERSONALIDAD, Fondo de Cultura Económica, Mexico, 1955. Conrad P. Kottac, ANTROPOLOGÍA, UNA EXPLORACIÓN DE LA DIVERSIDAD HUMANA, Mc Graw-Hill, 1997. Capítulo 16, "Personalidad y Visión de Mundo". Marvin Harris, ANTROPOLOGÍA CULTURAL, Cp. 14, “Personalidad y Sexo”, Alianza, Madrid. Mirta Lishetti, ANTROPOLOGÍA, EUDEBA, Cap. “El particularismo histórico: Boas”. Robert A. Levine, CULTURA, CONDUCTA Y PERSONALIDAD, Akal, Ralph Linton (1945) 1983, CULTURA Y PERSONALIDAD, F.C.E. Mex. Victor Barnow , (1963) 1967, CULTURA Y PERSONALIDAD, Troquel (1) Para una introducción general, ver: "Cultura y Personalidad" de la ENCICLOPEDIA INTERNACIONAL DE CIENCIAS SOCIALES, McMillan-Aguilar; Págs. 52 a 55 de Adamson Hoebel, ANTROPOLOGÍA; J. Maestre-Alonso, INTRODUCCIÓN A LA ANTROPOLOGÍA, Cap. IX "La cultura y el proceso de socialización, Pags. 163-202. Más Artículo de R.A. Lavine. También puede consultar en Horton y Hunt, SOCIOLOGÍA, pág. 88 - 108. (2) "Configuración": Lat. "figurare"= moda/ Modo de arreglo: por ejemplo, de equipamiento, conformación, delineamiento (3) Ver entrada RUTH BENEDICT de la ENCICLOPEDIA INTERNACIONAL DE CIENCIAS SOCIALES, McMillan-Aguilar
(4)
Traducido al
castellano como EL HOMBRE Y LA CULTURA, Editorial Sudamericana, 1970.
(5)
Vea un breve relato sobre los Zuni en Horton y Hunt, SOCIOLOGIA:
“Los serviciales Zuñi”,
pág. 89.
(6) Leer Victor Barnow, CULTURA Y
PERSONALIDAD, Cap. III: "Paterns
of Culture de Ruth Benedict", págs. 59 a 83.
(Ed. Troquel, Bs. As. 1967) y págs. 61 y 62 de
Adamson Hoebbel, citado. También
CULTURA Y PERSONALIDAD, artículo
de la Enciclopedia Internacional MacMillan-Aguilar.
(7)
En este punto compare
las diferentes costumbres de crianza relatadas por M. Harris: ANTROPOLOGÍA
Cap. en Sexo y Personalidad.
(8)
Encontrará breves reseñas
sobre Kardiner y su obra en: Robert A. Levine, CULTURA,
CONDUCTA Y PERSONALIDAD, págs. 84 al 87; y en Marvin
Harris, citado.
(9)
Para una buena
comprensión del trabajo de Kardiner, ver: Abram Kardiner, FRONTERAS
PSICOLOGICAS DE LA SOCIEDAD: Prologo de Ralph Linton, Los alorenses,
Caps. 5, 6 y 8 (en biblioteca de la Universidad). (10) Sobre LA GENTE DE ALOR, ver V. Barnow (fotoc.) Cultura y Personalidad pgs. 5, 6 y 7/. Adamson Hoebel (fotoc.) ANTROPOLOGIA, el estudio del hombre, págs. 63 a 65/. Victor Barnow (libro) CULTURA Y PERSONALID, y A. Kardiner, FRONTERAS PSICOLÓGICAS DE LA PERSONALIDAD.
(11)
Ver por ejemplo, los
intentos de describir el carácter
chileno, los que no logran
superar un marcado acento psicologista con muy poco de antropología
cultural.
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