ESTUDIOS DE ANTROPOLOGÍA PSICOLÓGICAMENTE ORIENTADOS EN COMPORTAMIENTO CULTURAL COMPARATIVO

Lo que quedó de "Cultura y Personalidad"

Por George De Vos,

en FRONTIERS OF ANTHROPOLOGY de Murray J. Leaf, (Ed) D. van Nostrand Co., New York, 1974.

Traducción de Tomás Austin Millán

 para la Escuela de Psicología de la Universidad de Temuco. 1992

CONTENIDOS

La influencia de la cultura en el comportamiento humano.

1. El Desarrollo Físico en un contexto Comparativo.

2. Influencia cultural en el Procesamiento de Información.

3. Estudios de Comportamiento Expresivo Simbólico en las Culturas.

  • A) El análisis simbólico del folclore.

  • B) El análisis de los sueños.

  • C) El Uso de Procedimientos Estándares para Evocar Contenido Simbólico.

  • 4. Estudios sobre Socialización, Roles Sociales y Orientaciones de Valores.

  • La Socialización de las Expectativas de Roles.

  • 5. Cambio cultural.

  • Innovación Indígena y la necesidad de Logro.

  • La Persistencia Psicológica ante el Cambio Cultural.

  • Estudios en reavivalismo

  • 6. Cultura, Salud Mental y Desviación Social.

  • Sintomatología Culturalmente Específica.

  • Movilidad, Estatus Minoritario y Ajuste Psicológico.

  •  NOTAS


    El interés en el área general llamada "cultura y personalidad" viene de la década de los años 20s. Los estudios caen dentro de la antropología cultural, como lo sugiere el nombre, pero también se sobreponen con subcampos de antropología y -lo más importante- se enlaza con varias subdisciplinas fuera de la antropología incluyendo psicología y psiquiatría. El término un tanto tosco de cultura y personalidad es usado para designar el interés especial de los cientistas sociales en el estudio de variables psicológicas de las conductas culturales. El termino alternativo de antropología psicológica no sugieres con la misma aptitud la multiplicidad de determinantes gobernando el comportamiento social humano.

    A pesar de las argumentaciones acerca de las motivaciones humanas desarrolladas dentro de la tradición psicoanalítica, hay algunos de nosotros con conocimientos en antropología y psicología que no podemos dar una prioridad simplista a la psicología humana para determinar la forma, el contenido y el significado del comportamiento social humano. Tampoco podemos reducir la capacidad de entendimiento humana y verla simplemente como un actor de roles cuyo comportamiento es determinado totalmente por procesos económicos, políticos u otros, operativos dentro de cualquier sistema social dado.

    El término cultura y personalidad sugiere que hay alguna dualidad esencial para explicar el comportamiento humano. Cualquier teoría social general debe ocuparse del juego continuo y dinámico existente entre las estructuras e interpersonales ampliamente concebidas como "la personalidad" y con "la cultura", el complejo de instituciones determinantes que gobiernan el comportamiento dentro de la sociedad.

    En años recientes, una perspectiva interactiva o interdisciplinaria que envuelve psicología, sociología y psiquiatría se ha estado desenvolviendo dentro de la antropología. Cada vez más, los antropólogos han encontrado que no pueden confi-narse solos a estudiar los problemas en contextos estrechamente concebidos, como lo ilustran ampliamente los ejemplos siguientes de investigaciones recientes. Hay instantes en que respetados cientistas sociales comprometidos en estudios culturales tienen una impropia prioridad por una serie de determinantes sobre otras al construir teorías. Mi crítica y debate es que ciertos asuntos pueden ser conocidos más adecuadamente solo dentro de una perspectiva de cultura dual y de personalidad antes que en una línea simple de razonamiento de una u otra disciplina.

    Al usar el concepto de cultura para explicar la evolución humana los antropólogos consideraron el desarrollo de la cultura como un fenómeno universal. Solo más tarde, análisis más sofisticados de las posibilidades alternativas en estudios de relaciones de familia y organización familiar, los encausaron a darse cuenta que la antropología permitía un laboratorio humano para testear (probar) cómo las consecuencias de diferentes pautas de vida influyen en el desarrollo de la personalidad dentro de los individuos. La perspectiva de cultura y personalidad, tal como otras perspectivas en la antropología de hoy, ha encontrado posible testear generalizaciones de las ciencias sociales al encontrarlas en operación en diferentes sociedades, basadas en diferentes premisas y valores.

    Este capítulo esta dividido en dos partes. Parte uno revisa las fronteras básicas de investigación concernientes a la influencia de la cultura en el comportamiento humano. La parte dos ilustra más específicamente aspectos controversiales en teorías que han surgido en antropología respecto de dos síndromes culturalmente estructurados: (1) el miedo al contagio y contaminación y (2) el rechazo al incesto. Es mi crítica y debate que esas actitudes humanas recurrentes solo pueden ser explicadas a través de la perspectiva de cultura y personalidad. Este argumento a su vez, es gobernado por la necesidad de comprender cómo, tanto las características emocionales y cognitivas de las motivaciones humanas poseen características biológico-institucionales, como una pauta cultural específica.

    La influencia de la cultura en el comportamiento humano.

    En el presente, en antropología hay seis áreas de investigación sobre el pautas cultural en el comportamiento humano. La primera área general es aquella perteneciente a la influencia de la cultura en el desarrollo físico o motor. Segundo, hay estudios relacionados con la influencia de la cultura en los mecanismos procesadores de información de los sistemas de personalidad: materias relacionadas con estudios comparativos de cognición, percepción y pensamiento lógico visto en cruce cultural. Tercero, hay materias relacionadas al estudio de los componentes expresivos del comportamiento humano: vistos en estudios comparativos, esos problemas están relacionados con la naturaleza del pensamiento simbólico en el hombre y sus expresiones a través del mito, los sueños, prácticas rituales, ideologías y otras formas de pensamientos motivados emocional y afectivamente, envueltos en las tradiciones culturales. Cuarto, hay investigaciones empíricas sobre la socialización dentro de culturas; de los efectos colectivos de prácticas prevalecientes sobre el crecimiento de los niños, expectativas de roles, y de los valores envueltos en el desarrollo emocional e intelectual de los miembros de culturas dispares. Quinto, hay aspectos relacionados con cambios en sociedades y culturas, mecanismos psicológicos subyacentes en los diferenciales de ajuste y adaptaciones a las innovaciones surgentes dentro de una cultura, lo mismo que cambios inducidos por difusión o por fuentes tecnológicas o ideológicas. Esta es una área de estudio que la psicología psicológica comparte con la mayoría de las disciplinas de las ciencias sociales en el presente. Tengo un fuerte sentimiento que a menos que haya un esfuerzo unificado de las ciencias sociales para comprender el concierto de cambios, cada disciplina volverá una y otra vez con una respuesta parcial a ellos. Sexto, hay un conjunto de materias relacionadas con problemas de la llamada enfermedad mental, materias de conformidad y desviación social, tomadas como influenciadas por el ambiente cultural.

    1. El Desarrollo Físico en un contexto Comparativo.

    Algunos estudios en la antropología física han sido conducidos bajo la influencia de la cultura en el desarrollo físico. Estudios duales psico culturales han sido enfocados en una fisiología determinada genéticamente, en la medida que ha sido influenciado por estimulaciones ambientales, alimentación y otras incorporaciones culturales afectando el desarrollo fisiológico y del desarrollo.

    Los estudios en la antropología física están comenzando a contribuir a una compresión de la naturaleza social del comportamiento de la agresión y el conflicto, tanto en la cultura como en la personalidad. Washburn (1965), por ejemplo, en un acuerdo en esencia con Collas (1944) y con etólogos tales como Qynne-Edwards (1962-1965), sugieren que en muchas especies, incluyendo los primates, la organización del grupo es mantenida por medio de la organización jerárquica, y el espacio entre grupos esta dividido por hábitos y períodos de conflicto. El individuo agresivo es un actor esencial dentro del sistema social y la competición de grupos parece necesaria para delimitar la distribución de especies y el control de la población local. Los primatólogos están observando que la apariencia de agresividad en los animales no simplemente un asunto fisiológico, hereditario, sino más bien que, por lo menos entre los primates, aquellos con madres más dominantes tienden a aprender pautas de dominación y agresión que los ubica alto en el orden de recolección (para la alimentación). Los potenciales fisiológicos pueden ser modificados aun entre los primates subhumanos. Aunque entre los monos machos uno encuentra diferencias en tamaño de los dientes, cuello y mandíbulas que podrían determinar ventajas y desventajas en la lucha, la dominación parece derivar de los complejos de comportamientos aprendidos en los juegos de la infancia. El comportamiento dominante parece ser socialmente desarrollado en diferentes técnicas de juego entre los iguales.

    Incluso en tales áreas tan poco aparentes como el desarrollo del esqueleto, la cultura es determinante. Las influencias culturales mas obvias en el crecimiento fisiológico son, por supuesto, relacionadas con las tradiciones culturales en la dieta en la medida que influencias el cuerpo que crece. Sin embargo, las influencias del ambiente cultural también pueden estar trabajando allí. El que fuera una vez un descubrimiento controversial, de Franz Boas (1912) de que los cambios convergentes en la forma del cuerpo, especialmente en la configuración craneal, ocurrentes en los judíos e italianos emigrantes de la ciudad de Nueva York, no es un hallazgo tan chocante para los fisiólogos y etólogos modernos, y ellos mismos están elaborando ahora estudios sistemáticos no solo de los estudios de la dieta sino también de los efectos de los tamaños de los grupos y del hacinamiento en el tamaño del cuerpo y de sus proporciones en grupos de animales (Wynne-Ewards, 1962). Como consecuencia de sus descubrimientos, Boas arguyó que algunos conceptos sobre la plasticidad fisiológica como respuesta a las condiciones ambientales distintas a la dieta, tales como vida urbana versus rural, deben ser sobreimpuestas a los estudios de transmisión genética. En 1940, cuando escribió por última vez sobre este aspecto, advirtió: "ninguna clase de estadística nos dirá cuáles pueden ser los elementos de disturbio en el crecimiento intrauterino y posterior, que pueden resultar en cambios de formas". Más recientemente se ha publicado el controversial trabajo de Launder y Whiting (1964) sobre comparaciones estadísticas cruzadas culturales de la estimulación infantil y estatura adulta. Encontraron una relación significante entre algunas formas de estimulación sensorial intensa en la infancia temprana y posterior estatura adulta. En sus definiciones se incluyeron tales estimulaciones como el anillamiento mágico y cosmético en la nariz, orejas o labios; ciurcunscisión, inoculación, sacrificio o cauterización; el amoldamiento o estiramiento de brazos y piernas; el darle forma a la cabeza; las experiencias de frío o calor extremos; la administración de presión (stress) interna tales como eméticos, irritantes o enemas. Cuando se los encuentra en culturas particulares, parecen ser, por lo menos estadísticamente, asociados con individuos adultos que son en promedio más altos que aquellos provenientes de culturas en las cuales no hay evidencia de tal estimulación.

    Hay otras diferencia no explicadas concernientes a patrones de maduración fisiológica en diferentes grupos culturales. La psiquiatra Marcelle Geber (1958a, 1958b), trabajando en Uganda, descubrió diferencias destacables en las tasas comparativas de maduración física entre infantes africanos que ella documentó con filmes. Demostró gráficamente la precocidad física de los Gandas recién nacidos, quienes inmediatamente después de nacidos se comportan como infantes de dos a dos y medio meses. Estas rápidas tasas de maduración física y temprana que ella destaca, parecen revertirse en el segundo año, después del destete, culturalmente determinado y abruptamente traumático. Por otro lado, se ha encontrado que diferencias dadas a conocer previamente en los Estados Unidos, entre negros y blancos, están relacionadas con factores ambientales que evidentemente están desapareciendo. Knobloch y Pasamanik (1958), resumiendo una gran cantidad de trabajo de los Estados Unidos sobre el comportamiento motor temprano, concluyen que ellos no encuentran diferencias significantes entre negros y blancos y que aquellas dadas a conocer previa-mente no podrían ser relacionadas con características raciales innatas.

    2. Influencia cultural en el Procesamiento de Información.

    Los estudios psicoculturales de las influencias en procesos informativos se han vuelto progresivamente más preocupados en cómo las posibles estructuras universales, subyacentes, que gobiernan el pensamiento en el lado genético, son influidas por pautas culturales. Después de todo, la percepción humana es cultural en su naturaleza. Inicialmente, los estudios comparativos de las percepciones cognitivas básicas comenzaron a inicios de siglo con la expedición al Estrecho de Torres en Nueva Guinea. Las primeras presunciones de que se encontraría que los hombres primitivos serían biológicamente diferentes, fueron desacreditadas. Desafortunadamente para el desarrollo de la investigación en este campo, los psicólogos preferían hasta hace poco las condi-ciones controladas del laboratorio antes que las dificultades de la investigación de campo. Los antropólogos de este campo, con raras excepciones, no han tenido la formación necesaria para el estudio sistemático de la naturaleza psicológica. Así, los estudios de cognición básica han sido dejados de lado tanto por los psicólogos como por los antropólogos. En los últimos años, sin embargo, se han dado algunos pasos positivos en dirección a los estudios comparativos por varios psicólogos sociales, a veces trabajando en colaboración con antropólogos. Herskovits, Campbell y Segall han analizado diferencias en la percepción de ilusiones geométricas en términos de diferencias culturales y hábitos de inferencia perceptual que son socializados por experiencias ambientales en culturas dadas.

    Más claramente ilustrativa de los nuevos argumentos para estudios del crecimiento cognitivo relacionadas con las teorías del psicólogo Jean Piaget es el trabajo en Africa de Jerome Brunner et al. (1966). En Brunner y otros vemos una cuidadosa consideración de la influencia de los determinantes culturales en el desarrollo, tanto de la cognición como de los conceptos de causalidad.

    Un estudio comparativo sobre niños por Laurendeau y Pinard (1962) en Canada y Dubreuil y Boisclair (1960) en Canada y Martinica, encontró un retardo de cuatro años en los niños de Martinica cuando fueron comparados con las normas para los niños franco canadienses, de la misma edad maduracional y cronológica. Las etapas secuenciales postuladas por Piaget en su teoría, aparecieron en el mismo orden en sus estudios, pero de su evidencia uno puede inferir que hubieron impedimentos culturalmente inducidos o la ausencia de una atmósfera culturalmente facilitativa que previno la aparición en el tiempo correspondiente del comportamiento esperado en Martinica.

    Price-Williams (1967) sugiere en su trabajo empírico controlado, que él no encontró diferencias significantes en el desarrollo de la capacidad para la abstracción entre los Tiv de Africa y los suizos franceses. El esta consciente de las diferencias dadas a conocer en otros estu-dios, y sugiere por lo tanto, que esas diferencias están relacionadas con las diferencias en la socialización del pensamiento en varias culturas. También sugiere que la capacidad para usar el pensamiento abstracto es una materia de actitud y motivación tanto como de procesos.

    El trabajo de Brunner y sus asociados subraya la diferencia en el desarrollo cognitivo relacionado con la experiencia en la educación formal. En el mundo iletrado los Wolof de Senegal, quienes fueron considerados como "inmaduros", se encontró que sus patrones cognitivos persistían en la vida adulta en un buen porcentaje de aquellos testeados (medidos). Una exposición simple y mínima a la educación o a la vida urbana tendía a reducir la incidencia de patrones cognitivos inmaduros. Bruner, comparando los resultados de las investigaciones previas hechas por Price-Williams entre los Tiv, sugiere que su disparidad se relaciona con el hecho que los Tiv en su cultura son generalmente más activamente manipulativos de su ambiente, de lo que lo son los Wolof.

    Hay que ejercer necesarias precauciones al interpretar los resultados de los que trabajan en estudios comparativos de cognición y percepción. Campbell (1964), por ejemplo, sugiere que uno de los problemas para conducir tales investigaciones es a menudo el simple error de comunicación de un marco de referencia al sujeto. Conklin (1962) y Franke (1962) nota la extrema importancia de no imponer las categorías del observador en el pensamiento nativo. Por lo tanto, si se le interpreta ingenuamente, "la falla de ver a un objeto como representativo de una clase" puede llevar la demanda implícita de que el sujeto vea el objeto como parte de la clase que tiene el observador para ello, antes que ver cómo el sujeto ve la clase dentro de su propia clasificación. Es suficiente decir aquí brevemente que uno va a mirar hacia el futuro, en la década venidera, por un creciente interés entre los psicólogos en hacer estudios del desarrollo psicológico en forma cruzada culturalmente.

    3. Estudios del Comportamiento cultural de la expresión simbólica.

    El término análisis simbólico tal como es usado por sociólogos y psicólogos, se refiere al análisis de subproductos de la comunicación verbal humana tales como gestos simples o creencias complejas, folclore, sueños o rituales religiosos. Las "expresiones" humanas en este contexto se refieren a una manifestaciones sociales externas de actitudes motivacionales internas, estados emocionales y otras por el estilo. El intento del cientista social en entender procesos sociales o psicológicos se interesa en el comportamiento expresivo como un medio de comprender el significado subjetivo de la estructura social al individuo, o de encontrar claves desde la dinámica de personalidad subyacente en la medida que ellas influencian el comportamiento externalisado. Aquellos que están envueltos en la antropología psicológica también han encontrado interés particular en usar análisis simbólicos para comprender el contenido de creencias sagradas y rituales a través de las culturas humanas.

    Más recientemente, estudiantes de folclore y mitología han usado interpretaciones psicodinámicas debidas principalmente al psicoanálisis para revelar persistentes mitos y leyendas de manera de extraer de ellos ciertas variables relacionadas con tradiciones culturales tradicionales. El argumento psicodinámico, básicamente, envuelve ver al comportamiento humano como el resultado de un proceso de complejas y conflictivas series de prácticas psicológicas internamente estructuradas, gober-nadas por lo que es usualmente definido como mecanismos de defensa o resguardo (o límite)(1). Este argumento es opuesto al conductista, tanto como se puede, que simplifica el comportamiento humano tanto como es posible de acuerdo a un paradigma limitado de estímulo/respuesta. El análisis de sueños ha sido de interés particular para aquellos envueltos en la interpretación psicodinámica. Otros han intentado el testeo sistemático con instrumentos psicológicos proyectivos como un medio de licitar material simbólico que puede entonces ser sujeto a comparaciones cuantitativas. Valioso en este movimiento ha sido el trabajo de A. Irving Hollowell (1951, 1957).

    Los primeros trabajos de Abram Kardiner han sido ilustrativos del análisis simbólico. Este, en 1939, en un innovativo volumen con Ralph Linton, popularizó un argumento general psicoanalíticamente orientado. El trabajo de Kardiner y Linton aun es una contribución mayor, aunque ha sido seguido de numerosas críticas sobre su concepto de personalidad básica, algunas de ellas bien conocidas y aceptadas. Este término, "personalidad básica", fue usado para indicar el centro de los mecanismos de personalidad integrativa dentro de una cultura particular.

    Kardiner también subrayó el análisis simbólico de lo que él llamó instituciones" secundarias" tales como la religión. Puntualizó que las actitudes hacia los seres sobrenaturales, reflejan experiencias tempranas en una institución primaria, la familia. Por ejemplo, la técnica usada para solicitar ayuda de una deidad es un indicador de relaciones interpersonales que existen en pautas primarias dentro de una cultura dada.

    Usando un argumento estadístico basado en material derivado del Human Relatiosn Area Files, Spiro y D'Andrade (1959) usaron un argumento más comparativo para el análisis simbólico de creencias religiosas. Concluyeron que las culturas en las que se consiente a los infantes eran significantemente más propensas a creer que el comportamiento de los dioses era contingente sobre el comportamiento de los humanos y que los dioses podrían ser controlados por la realización de rituales compulsivos. Interesantemente, encontraron que esas sociedades no elevaban peticiones a los dioses con ofertas sacrificiales. Similarmente, Lamert, Triandis y Wolf (1959) encontraron que las sociedades en las que los infantes eran tratados en forma relativamente punitiva, creen en dioses a quienes se juzga más agresivos y menos benevolentes hacia los seres humanos.

    Más recientemente las investigaciones estadísticas de Whiting y otros han tenido considerable impacto. Whiting y sus seguidores han hecho uso fértil de materiales comparativos ubicados en los archivos del área de relaciones humanas -una compilación de material antropológico que ha sido sistemáticamente organizado bajo categorías culturalmente cruzadas dadas, desarrolladas por George Peter Murdock. Whiting (1959) que los miembros de sociedades que están altos en el consentimiento de los infantes tendían a no ver fantasmas; la presunción aquí es que los fantasmas son como dioses, una proyección de la imagen de los padres o por lo menos de una experiencia de seguridad que los infantes ven y que esas experiencias se reflejan sobre subsecuentes experiencias del mundo externo.

    A) El análisis simbólico del folclore.

    Simbólicamente, el folclore --las historias que las sociedades perpetúan-- resulta de los conflictos subyacentes que son característicos de todas las relaciones socio estructurales. Los cientistas sociales estudian el folclore en orden a comprender los conflictos subyacentes de una sociedad. El folclor como un sujeto de estudio sin importar la personalidad modal, ha sido desarrollado, como Barnouw (1963) notara, en tres formas distintas. Primero, hay un intento tanto por psicoanalistas como por aquellos que tienen simpatías por la teoría del psicoanálisis, por establecer la existencia culturalmente comparativa de motivos simbólicos que apoyan las teorías de Freud o Young. Segundo, están los intentos para relacionar aspectos específicos del folclore o otros aspectos de la cultura usando correlaciones estadísticas cultural comparativa. Tercero, esta el intento de analizar el folclore de una cultura en particular muy intensamente con presunciones implícitas concernientes a la personalidad.

    En un intento por resumir varios intentos de interpretar al folclore simbólicamente, Dorson (1963) sugiere que hay tres argumentos generales que han sido más influyentes: primero, teorías relacionadas con el concepto de sobrevivencia, esto es, la sobrevivencia de rasgos culturales; segundo, una doctrina marxista de la lucha de clases; tercero, la teoría psicoanalítica. En esta perspectiva, los argumentos más productivos hasta la fecha, han venido del psicoanálisis. Sin embargo, también ha sido valioso los argumentos antropológicos relacionados con el análisis social estructural y, más recientemente, la teoría lingüística. Bascom (1954) sugiere que el folclore tiene cuatro funciones principales: primero, es una válvula de escape para aliviar presiones físicas; segundo, es una oportunidad para la acción de la fantasía como defensa en contra de deseos reprimidos; tercer, algunas validaciones simbólicas de ciertos aspectos de la cultura; cuarto, un moralismo usado como fuerza para la conformidad social. En el marco de Bascom las diferencias individuales en uso y retención del folclore y su comprensión y significado se vuelven más significantes. Muy influyente en años recientes, en el análisis del folclore, ha sido el argumento de Claude Lévi-Strauss (1955-1956); el usa un argumento dialéctico para el folclore y ve como inherentes en muchos mitos, leyendas y cuentos folclóricos, el intento del hombre en unificar ciertos aspectos opuestos, o para representar la dialéctica inherente en los procesos de pensamiento del hombre. La principal función del folclore en relación con la estructura social es unificar conflictos inherentes que son características de todos los arreglos socios estructurales. Un estudio interesante en análisis cuantitativo fue hecho por Chils, Storm y Veroff (1958). Estudiando la incidencia de temas sobre logros en doce cuentos folclóricos de cuarenta y seis culturas diferentes, encontraron correlaciones entre los contenidos sobre logros de los cuentos y las prácticas para el crecimiento de los niños relacionadas con logros e independencia.

    B) El análisis de los sueños.

    En años recientes ha habido un continuo interés en el análisis de los cuentos dentro de una cultura dada. La primera de dos cuestiones básicas que han guiado la mayoría de los análisis cultural comparativo de los sueños, ha sido si un puede establecer similaridades cultural comparativa en la naturaleza del simbolismo de los sueños. Hay un creciente consenso de que, en efecto, hay aspectos universales en el análisis de sueños. Schneider y Sharp (1961) analizaron los sueños de los Yir Yuront, un grupo aborigen australino. Sbchneider ve el contenido manifiesto como expresando las evaluaciones de situaciones sociales de quien los soñó. Esta conciencia moldea las expresiones de los deseos inconscientes de manera que, por ejemplo, mientras que la agresión abierta no es permitida en los grupos parentales entre los Yir Yuront, 71 por ciento de las agresiones en los sueños es en contra de los miembros de grupos de parientes. Por otro lado, la fuerza de la interrupción en sueños de copulación, varía directamente con la severidad de las prohibiciones culturalmente definidas de incesto de las relaciones sexuales con el compañero en el sueño.

    Un segundo grupo de estudios ha enfatizado la importancia de la manera de manejar los contenidos de los sueños en relación a contextos culturales específicos. Honigman (1961a) ha advertido que los sueños deben ser usados con otros elementos de la cultura, no aislados, cuando uno intenta una interpretación. Investigaciones más recientes ha cambiado hacia la forma y las maneras en que diferentes constelaciones de procesos inconscientes se manifiestas específicamente a sí mismos dentro de ambientes culturales. En tales sueños una clave útil para la comprensión son las presiones culturalmente prevalentes subjetivamente experimentados por los miembros de un grupo particular. D'Andrade (1961) en u resumen sobre trabajo sobre sueños sugiere como propuesta para futuras investigaciones que los sueños deben ser considerados básicamente un tipo de contenido cultural, relacionados a la estructura y función de sociedades particulares, y que su análisis simbólico tiene más sentido cuando esta empapado dentro del mayor co-nocimiento posible del contexto cultural del que sueña. En investigaciones previas, Whiting y D'Andrade (1959) encontraron, por ejemplo, relaciones entre, por un lado, la clase de estructura familiar y la economía de subsistencia de un grupo y, por otro lado, la naturaleza de la ansiedad acerca de la dependencia revelada en los sueños de los miembros de un grupo. LeVine, en su libro sueños y Proezas (1967), demostraron diferencias sistemáticas en motivaciones de logros dentro de tres grupos étnicos mayores de Nigera. Los sueños de los Ibo están significantemente relacionadas a sus logros relativos, manifiestos, actuales (o era, anterior a la desastrosa guerra civil actual del país)

    C) El Uso de Procedimientos Estándares para Evocar Contenido Simbólico.

    El análisis de comportamiento expresivo por medio de pruebas proyectivas, principalmente el Test de Apercepción Temática (TAT) y el Test Rorscharch, ha continuado durante los veinte años pasados. Brevemente, estos dos tests envuelven el hacer que el sujeto desarrolle un tema-historia en repuesta a una serie de cuadros (el TAT) o interpreta diseños de manchas de tinta (el Rorscharch) en términos tales que revele procesos característicos, intelectuales y emocionales, en acción. Ha habido una amplia discusión sobre el valor inherente de los métodos proyectivos en el análisis cultural por mi y otros (De Vos 1960; De Vos y Wagatsuma 1961). Lindsey (1961) ha escrito una amplia revisión del uso de técnicas proyectivas en la investigación antropológica. El puntualiza, primero, que las técnicas proyectivas proveen una clase de data de control cuantificable que es altamente comparable a las expresiones del material espontáneo. Segundo, el argumento usualmente usado con los tests proyectivos es holístico o configuracional; aspectos de personalidad no son artificialmente separados de su contexto cultural y psicológico. tercero, el argumento, en gran medida, es lo que ahora es llamado por los antropólogos lingüistas como "emico", en que tal técnica elicita material directamente de los informantes, en formas tales que les permiten expresarse espontáneamente dentro de un sistema cultural específico de pensamiento en un grado imposible con otros tipos de tests tales como programas objetivos o cuestionarios. Los tests proyectivos han sido extremadamente gananciosos en el análisis de diferencias dentro de culturas dadas. Uno de mis propias críticas de tests proyectivos previos hechos, cultural comparativo, es que el análisis de esas técnicas es usualmente hecho sin atención a cómo resultados particulares son comparados con otros resultados obtenidos de diferentes culturas. Verdaderos trabajos comparativos con nuevos materiales proyectivos distintos al nuevo Test de Apercepción Temática y el Test Rorscharch es una tarea para futuros investigadores de análisis simbólico.

    4. Estudios sobre Socialización, Roles Sociales y Orientaciones de Valores.

    Teoristas psicólogos interesados en la naturaleza de la personalidad humana han encontrado recientemente data cultural comparativa que se acumula en materia de cuidado y crecimiento de infantes que es extremadamente desafiante. Tal data es considerada ahora esencial para testear cualquier supuesto postulado universal dentro de la psicología del desarrollo y educacional, tanto como dentro del psicoanálisis. Puesto que ambas, la teoría psicoanalítica y la teoría del aprendizaje en psicología, enfatizan fuertemente las experiencias en la infancia temprana como relevantes para la comprensión del comportamiento adulto, era natural examinar la evidencia disponible proporcionada por los antropólogos como directamente relevante para la comprensión de los patrones de infancia de las sociedades occidentales. Es interesante hacer notar que una tendencia reciente ha vuelto a un análisis más psicodinámico y hacia fuera del uso de las teorías conductistas o del aprendizaje como marco de referencia. El último trabajo de John Whiting es sintomático de este cambio. Su volumen anterior, Convirtiéndose en un Kwma (1951), representó un serio intento de aplicar la teoría conductista a una investigación cultural comparativa. En estudios subsecuentes de rasgos conductuales particulares y prácticas de socialización, él crecientemente descansó en formulaciones psicoanalíticas como interpretaciones explicativas de sus resultados. Whiting y Whiting (1960) nos entregan un resumen de la antropología a los métodos para estudiar la crianza de infantes. Whiting (1961) también no da una visión general de la naturaleza de los procesos de socialización relacionados con la personalidad.

    Una nueva área principal de preocupación de los estudios de socialización ha sido aquella del desarrollo moral y la internalización. Kohlberg (1963) resume la mayoría de las investigaciones usuales en investigación psicológica en desarrollo moral. Debe notarse que este concepto, derivado del psicoanálisis, ha venido ganando en aceptación en la literatura general de psicología, aun en aquellos que se consideran a sí mismos contrarios a el marco general del psicoanálisis.

    La Socialización de las Expectativas de Roles.

    El concepto de rol social y orientaciones de valores también han recibido más atención sistemática a la luz de data cultural comparativa. Expectativas de rol como concepto útil, al contrario de algunas impresiones, ha sido usado teóricamente por algunos an-tropólogos (Spiro 1961; Phillips 1963). Phillips ha contribuido a la definición del rol social en la medida que esta relacionado con el marco de cultura y personalidad. El enfatiza que muchos individuos sobrellevan considerables presiones psíquicas en la realización de sus roles culturales esperados. Sugiere que los sistemas de defensas psicológicas funcionan para hacer posible el comportamiento de roles, a pesar de las inclinaciones negativas por parte de los individuos.(2) Esta visión de la personalidad idiosincrática inherente destaca que una conformidad de comportamiento subyacente dentro de la cultura, esta relacionada con una sugestiva teoría adelantada por Wallace (1961b), quien delinea una teoría "laberíntica" sobre el comportamiento mutuamente predictivo dentro de una cultura. Wallace arguye que, para evaluar la predictibilidad conductual, es importante comprender la operación de la estructura social, antes que asumir una mera congruencia con los motivos de los individuos. Es decir, la gente puede desempeñar sus comportamiento de roles (o papeles) en la misma forma a partir de bases motivacionales diferentes. A pesar de que el comportamiento manifiesto de dos individuos sea altamente similar, ellos pueden estar operando dentro de patrones perceptuales diferentes. Por lo tanto uno podría no atribuir directamente la congruencia de conductas de roles manifiestas dentro de una cultura dada, a las similitudes subyacentes básicas de personalidad.

    5. Cambio cultural.

    En un sentido, el estudio del cambio cultural es el más desafiante de todos los problemas para comprender la compleja interacción entre variables culturales y psicológicas en el comportamiento humano, primariamente porque tales estudios están directamente preocupados por la tensión que surge entre los individuos y su cultura, antes que con la correspondencia estática que permite que los patrones (culturales) continúen.

    Los estudios del cambio cultural o social se enfocan en una o dos preocupaciones básicas. Primero, la naturaleza de las innovaciones en culturas particulares, especialmente cuando se relacionan en variaciones culturales; segundo, problemas de aculturación que ocurren con varias formas de contacto cultural, sea o no que este envuelta la dominación política. en la primera instancia, en investigaciones de cambio cultural relacionadas con la psicología humana, uno puede estudiar directamente aquellas disposiciones generales encontradas en sociedades particulares que facilitan o inhiben cambios al interior de la cultura indígena, contrastados con cambios inducidos por el contacto desde fuera. En ambos casos, uno puede estudiar selectivamente aquellos individuos de sociedades particulares que son relativamente inclinados a innovar o están predispuestos a la aculturación; es decir, encontramos diferencias individuales dentro de culturas particulares relacionadas con una permeabilidad selectiva al cambio. También podemos estudiar los efectos del cambio cultural en la adaptación y el ajuste de los individuos. En este ultimo aspecto, los estudios del cambio cultural están dirigidos a interrogantes sobre la cultura y la salud mental que consideraremos bajo el siguiente problema general.

    Innovación Indígena y la necesidad de Logro.   Uno de los trabajos más controvertidos en el campo del cambio cultural es el del economistas Everett Hagen (1962), quien propuso una teoría general para explicar las diferentes respuestas al desarrollo económico en culturas diferentes. El buscó relaciones entre las innovaciones dentro de un cultura y la apariencia de segmentos sociales particulares que por una razón u otra se convierten en una minoría que sufría una crisis particular en estatus. La respuesta dentro de algunas de esas minorías es la de rigidizar, pero en otras uno encuentra una aproximación innovativa que se eventualiza en un cambio social o económico afectando a la sociedad total. Muy a menudo el factor estimulante para la innovación social es alguna forma de deprivación relativa del estatus anterior. El psicólogo McClelland (1961) postula un desarrollo particular de la necesidad de logro relacionado a patrones específicos de crecimiento y cuidado del niño en los que, características tales como la confianza en sí mismo y la competición con un estándar de excelencia, promueven el desarrollo general de actividades instrumentales energéticas hacia la realizaciones de metas. Aunque de acuerdo en general con la investigación en la necesidad de logros, De Vos (1967) critica la definición de McClelland de los patrones necesarios de socialización y de necesidades de logros, como algo etnocéntrico, citando que los japoneses ponen mucho más énfasis en la afiliación (de familia) y la educación como relacionado positivamente con la necesidad de logro, mientras que en los Estados Unidos, la necesidad de logro y la de afiliación son característicamente más inversmente relacionados en los individuos de alta necesidad de logro.

    La Persistencia Psicológica ante el Cambio Cultural.    Algún tiempo atrás, Hallowal (1945) arguyó en contra de la visión de que son los "rasgos culturales" fijos los que uno debería estudiar al investigar sobre la difusión cultural. Antes bien, el estableció que puesto que los humanos nunca son portadores pasivos de la cultura, uno debería enfocar sus intereses propios en los reajustes que ocurren dentro de los individuos, y que resultan del cambio cultural. Un allazgo ilustrativo persistente en varios de los estudios psicológicos de la aculturación es la persistencia de los rasgos de personalidad, a pesar de la aculturación. Allowell, en algunos estudios pioneros, con tests proyectivos a través de un análisis de Roscharch y puntaje T.A.T., demostró la continuidad de ciertos aspectos de tipos de personalidad básica entre los Ojiwa, aun frente a las experiencias de aculturación altamente diferenciadas. Uno de los aspectos de la cultura que es uno de los más lentos en cambiar, notado por Spindler (1963), es el lenguaje. Así, la manera en la que la gente codifica la realidad puede permanecer la misma, aunque cambien otros aspectos de la cultura. Honigmann (1961b) resumió recientemente los resultados de estudios en esta área, expresando la opinión general de que la configuración de la personalidad los indios norte americanos ha venido sobrellevando mucho menos cambio de lo que las evidencias superficiales sugieren.

    Estudios en reavivalismo(3). Los humanos que se encuentran a sí mismos siendo parte de una cultura derrotada o como miembros de cuna cultura severamente desafiada por el cambio, desarrollan una variedad de movimientos colectivos como una reacción de preservación ante las presiones que están experimentando. Algunos movimientos toman una naturaleza política directa; otros toman una forma religiosa. Ilustrativa de la considerable literatura en la reacción religiosa ante las dificultades en aculturación, es un volumen de Lanternari (1963) resumiendo la literatura en las reacciones religiosas al cambio cultural. Puntualiza la amplia aparición de movimientos nativistas en áreas culturales y tradiciones altamente dispares. En su investigación esta implícita un reconocimiento de que mucho de lo que ha sido llamado reciente y apropiadamente, "la revuelta política", tiene un fuerte carácter nativista y reavivalista, y que el compromiso político es una fuete principal de vitalidad dentro de esos movimientos, lo que puede ser dirigido hacia el cambio político. En este campo de estudios, Schwartz (1962) da un análisis muy detallado y brillante del culto al Cargo (carga en castellano) que reapareció después de la Segunda Guerra Mundial, alrededor del área entera de Nueva Guinea. El relaciona el estrés sobre el sentido de autoestima, con la pérdida del sentido de proezas económicas, antes que a la dominación política. En el culto al Cargo, poblaciones completas habrían dejado de trabajar, para participar en ceremonias mágicas, tales como construir modelos de muelles y aeropistas (y de barcos y aviones que adoran como deidades, NdT.)para apurar el retorno de buques y aviones que les proporcionen los artículos que ellos estaban acostumbrados a ver acompañando a las tropas de los Estados Unidos durante la guerra.

    6. Cultura, Salud Mental y Desviación Social.

    Hay mucha controversia teórica en estudios de comporta-miento comparativo relacionado con el concepto de salud mental. Es mi opinión que muchos desacuerdos podrían ser eliminados con una cuidadosa distinción sugerida por el ya fallecido Clyde Kluckhohn (1944) entre la adaptación social y el ajuste psicológico. Un psiquiatra o un psicólogo observando el comportamiento humano esta usualmente preocupado con los mecanismos de ajustes relacionados con la integración individual, mientras que alguien preocupado por la estructura social o la organización esta más frecuentemente preocupado por la adaptación social. Un marco dualista, sin embargo, hace necesario examinar cualquier comportamiento humano en ambos contextos, no importa que ese comportamiento sea el de brujería, como en el caso del estudio de Kluckhohn, o cualquier patrón de creencia o acción cultural, determinado culturalmente. El comportamiento es adaptativo o mal adaptativo dentro de un contexto interpersonal o cultural, y al mismo tiempo, es internamente ajustativo o mal ajustativo cuando es visto como un mecanismo psicológico operando dentro de estructuras de personalidad dadas. Los antropólogos notan que variadas culturas no definen el mismo comportamiento como aberrante, o la misma idea como extraña, y éstas a menudo insisten en una medida relativista para medir el comportamiento "normal". Lo que es definido como neurosis en una cultura puede ser definido como una adherencia a instrucciones religiosas en otra.

    Sin embargo, en culturas donde no hay una profesión definida de psiquiatra, muchas formas de conflictos internos, tensiones y comportamientos severamente aberrantes, aun pueden ser socialmente definidas y correspondidas por los miembros de un grupo social. Cuando alguien con tales comportamientos aberrantes molestan al grupo, es usualmente definido como "enfermo" y en necesidad de intervención o ayuda de algún especialista dentro de la cultura. Tal comportamiento puede ser explicado como una posesión por una fuerza malévola antes que como un problema psiquiátrico, pero la intervención terapéutica puede ser hecha en un intento de restaurar al individuo a su grupo social. Una tarea general de los estudios comparativos en lo que ahora es llamado por algunos psiquiatría transcultural es examinar las variadas manifestaciones de enfermedades mentales en diferentes culturas y las provisiones hechas en ellas para tratarlas. Esta investigación origina numerosas preguntas que han sido tratadas por varios estudiosos de este campo. Primero, el concepto "salud mental", ¿envuelve inescapablemente a juicios de valor que son culturalmente viciadas o son generalizaciones válidas, posiblemente acerca de una psicología o socialización errónea que, sin tomar en cuenta la cultura, dirigen a síntomas de preocupaciones definidas como "enfermedad"?. Segundo, ¿hay allí formas culturalmente específicas de aberraciones mentales o emocionales?. Tercero, ¿las diferentes culturas definen y tratan di-ferentemente a la enfermedad mental, y cómo esto determina el comportamiento del "enfermo mental"?. Cuarto, ¿hay diferencias en la incidencia de mal ajustes internos o mal adaptaciones sociales, relacionadas con patrones culturales?

    Sintomatología Culturalmente Específica.

    Uno de los problemas aun por trabajar comparativamente es la naturaleza de los mecanismos estructurales de personalidad subyaciendo las formas altamente divergentes de comportamientos aberrantes. Por ejemplo, hay muchas variedades de esos comportamientos, ampliamente registradas, como posición y trance que podrían estar relacionadas con mecanismos de defensa psicológica. Por otro lado, algunos estados peculiares de ansiedad pueden estar relacionados con algunos problemas culturales específicos, característicos de culturas dadas. Yap (1963) describe un estado de ansiedad poco usual llamado "koro" entre los chinos del sur. Los hombres desarrollan un temor sobrecogedor de que sus penes están siendo absorbidos dentro de su cuerpo. Yap encuentra que esta creencia ocurre entre chinos varones de ecos débiles que vienen de familias en que hay un padre ausente. Muestran patrones pobres de ajuste sexual y algunos tienen temores continuos y obsesivos a las enfermedades venéreas. El contenido cultural de único; la combinación de esta ilusión particular y un estado de ansiedad es también llanamente única. Por qué esta forma particular de ilusión es tán ampliamente extendida entre los chinos, es algo que tiene aun que ser trabajado.

    En la literatura antropológica han aparecido algunos intentos de encontrar elementos sociales estructura les para explicar síndromes particulares de enfermedades o tipos de contenidos en enfermedades. Por ejemplo, Harper (1962) describe posesiones de espíritus en el Sur de la India como respuesta a tensiones particulares en la estructura de parentesco. En una casta que examinó, encontró aproximadamente 10 a 20% de mujeres que registraban alguna forma de posesión espiritual, muy a menudo durante sus años jóvenes de matrimonio. Es obvio que la posesión es una forma inconsciente de rechazar al marido por su mal tratamiento, cuando la joven esposa no encuentra otro recurso cuando entra en la familia del marido. Conscientemente, ella puede escoger solo entre el suicidio o la huelga de hambre como arma en contra del tratamiento desconsiderado. Si ella es posesionada --una idea culturalmente disponible-- como una persona poseída, ella puede pedir sacrificios costosos como precio que el espíritu demanda por dejarla. La niña puede ser enviada a su casa materna por una estadía prolongada. La posesión da origen a que ella reciba una atención y tratamiento deferente que no estaría disponible para ella, y de ninguna forma será castigada.

    Rubel (1964) nota la ventaja social de avenirse con el temor mágico o "susto", una enfermedad folk (tradicional, NdT) registrada en países de América Latina, especialmente en México. Un varón que desarrollo el llamado "temor mágico" se vuelve extremadamente indefenso e incapaz de acción. La consecuencia de tal enfermedad es usualmente la dificultad de cumplir con un rol esperado. Se produce falta de apetito y la persona no come; puede estar sujeto a "perdida del alma", una enfermedad relacionada que requiere un curandero nativo para ayudar a recobrar el alma. Esta enfermedad ayuda a excusarse por fallas y evoca simpatía en vez de posibles condenas por las manifiestas incapacidades de la persona.(4)

    Alguno de los últimos estudios en cultura y enfermedad mental han sido dirigidos hacia la evaluación de la relativa incidencia de varias formas de enfermedad mental en poblaciones. Especialmente valiosos son los estudios de Leighton et al. (1963) en una investigación (por cuestionario) intensiva en Nigeria. Leighton informa entre otros hallazgos, que entre los Yoruba hay más síntomas pero menos casos de obvios desordenes psiquiátricos evidentes, de lo que fue encontrado en previos estudios en sus previos estudios en Nueva Escocia. En el Condado de Sterling, Nueva Escocia, tales síntomas fueron más frecuentes entre las mujeres, en África, estos fueron comparativamente más frecuentes entre los hombres. La interpretación de Leighton es que los roles esperados de los hombres Yoriba causa que sientan los efectos de la cultura de hoy más que las mujeres; por lo que los hombres sobrellevan mayor stress y exhiben un monto mayor de disturbios psiquiátricos.

    Mobilidad, Estatus Minoritario y Ajuste Psicológico.

    La extensión de la comunicación y el transporte actual hacen que las posibilidades e implicaciones del movimiento de gente y de ideas sea una dura realidad que constriñe a los antropólogos y a otros cientistas sociales para estudiar sus efectos en grupos variados de gente. Hay cambios de población rural/urbana a través del mundo. En antropología y también en otras disciplinas están apareciendo estudios de las implicaciones de la movilidad social. Para ilustrar, hay estudios interrelacionando el cambio social, la emigración urbana, la aculturación y problemas de ajuste. Miner y De Vos (1960) informan sobre signos de incremento de estrés intrafísico en el contenido del simbolismo en una muestra de algerianos viviendo en estatus minoritario en la ciudad de Algeria, comparado con gente de idéntico origen que permanecieron en un oasis del interior. De Vos. (1961a, 1961b) comparó los registros Roscharch de japoneses en Japón con dos generaciones de japoneses de estatus minoritario en los Estados Unidos y encontró un incremento de contenidos anatómicos y sadomasoquísticos en las muestras americanas. Brody (1961) similarmente, resalta la alta proporción de admisiones de negros del Sur a los hospitales psiquiátricos y relaciona esto a la posición de estatus patológicamente general de los negros dentro de los Estados Unidos. Kiev (1965) encuentra grandes diferencias entre los jamaicanos (y gente de las Bermudas) moviéndose hacia Gran Bretaña, y la población indígena en la edad en la que las enfermedades mentales se vuelven aparentes. Los jamaicanos que permanecen en el ambiente de sus hogares desarrollan enfermedades mentales a edades más tempranas. Esto es relacionado con las experiencias de aculturación de los ambientes jamaicano y británico.

    En el área del cambio social y cultural y en sus tradiciones más tempranas de pruebas psicológicas proyectivas, hay mucho que espera desarrollo en el uso de los métodos de entrevistas controladas. El interés despertado por las exploraciones comparativas de una variables simples, tal como la motivación de logro, a través de la comparación sistemática de grupos con similar estímulo, probablemente será extendida a otras variables en el futuro. Esto espera aplicaciones comparativas sistemáticas de un numerosas técnicas psicológicas nuevas que han sido, hasta el momento, aplicadas dentro del área de las culturas occidentales. Podría haber un cambio de gran escala hacia los estudios comparativos dentro de la psicología misma, cuando lleguen las evidencias comparativas más sistemáticas. Con este cambio puede venir una creciente toma de conciencia en las otras disciplinas de las ciencias sociales, de que la evidencia psicológica es necesaria para fortalecer la validez de las generalizaciones posibles sobre los patrones sociales institucionales. Finalmente, cuando los problemas mentales/emocionales y psíquico médicos son sistemáticamente comparados en estudios comparativos, sin cegueras etnocéntricas, podría ser posible hacer comparaciones cruzadas culturalmente más valederas, sobre los quiebres de la estructura psicológica que subyace en diversas manifestaciones de salud mental. El campo de la psiquiatría hace mucho que se ha preocupado con el desarrollo de un sistema clasificatorio verdaderamente científico de las enfermedades mentales. Un examen antropológico más sofisticado de patrones de aberraciones cruzado culturalmente puede dirigir hacia la reorganización de la teoría psiquiátrica.

    En todos estas empresas, una predicción optimista sería que, en los próximos años podríamos dejar la etapa de cazadores recolectores del trabajo de campo hecho individualmente por antropólogos, quienes en algunas áreas al menos, se convertirían en agricultores sistemáticos, y, en un comportamiento concertado, aprender a regar la semilla de la ciencia más sistemáticamente, trabajando junto a colegas de otras tradiciones de las ciencias sociales. Así, coordinando el trabajo de equipos de investigación, usando métodos similares en diferentes áreas, haremos posible recoger una cosecha de nuevos hechos para la ciencia del hombre.

    Lo atractivo de cultura y personalidad(5), se debe en parte, no a sus realizaciones, sino a su insistencia en intentar sintetizar lo que otros consideran solo parcialmente o simplemente en la investigación. Asume que hay muchos niveles en los que el comportamiento humano es determinado. Acepta dentro de la estructura psíquica del hombre tales dualidades como aquellas que se encuentran, por ejemplo, entre las funciones cognitivas y afectivas en el comportamiento social. Acepta una dualidad esencial entre lo que puede ser llamado motivaciones "instrumentales" y "expresivas"(6) (De Vos, 1973). Si uno es teóricamente dualista, no puede dar prioridad a estudios "diacrónicos" del cambio a través del tiempo o a formas sincrónicas, ahistóricas de análisis estructuralistas. Las sociedades y los individuos deben ser vistas por un lado, como evolucionando históricamente, madurando y cambiando, y por otro, como estructuras complejas a ser comprendidas en sus tensiones dinámicas presentes, tanto como en el contexto de su pasado desarrollo.

     NOTAS

    1. En inglés toping mechanisms.
    2. En el caso local solemos escucharlo de las machis queconsideran su rol de tal, como una carga que deben sobrellevar a pesar de las presiones que ello le implique.
    3. N.del T, viene de reavivar.
    4. (Espero que nadie desarrolle "pérdida del alma" por cumplir con su rol de estudiante desarrollando investigaciones y evaluaciones eficientes, N. del T.)
    5. Cultura y personalidad, es el nombre que se le da a la Antropología Psicológica, en la tradición norteamericana.
    6. (Nota del artículo original). En la literatura social, el comportamiento "instrumental" es comportamiento dirigido a metas en los que el comportamiento considerado es visto como el medio para la obtención o actualización de una meta. Este comportamiento contrasta con el comportamiento expresivo que puede ser considerado como un fin en sí mismo, es decir, el comportamiento es en sí mismo el propósito. El comportamiento expresivo sirve para manifestar un estado emocional subyacente buscando un escape interpersonal externo.

    Página creada el 10.1.2001

    Revisada el: 17.10.2011