COMUNICACIÓN INTERCULTURAL

 3a. parte. La Interculturalidad como comprensión del otro.

Tomás Austin M.

Sociólogo y Antropólogo Social.

Temuco, Chile, Junio del 2000

 

Registro de Propiedad Intelectual Nº 114.755 del 12 de junio del 2000.

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TERCERA PARTE

 LA INTERCULTURALIDAD COMO COMPRENSIÓN (del otro)

Despejado el uso de términos habituales en medios interculturales, queda por establecer las condiciones ideales de comunicación intercultural.

La interculturalidad es en realidad comunicación intercultural; es decir, la existencia de la interacción como fenómeno implica inmediatamente situarse en un fenómeno comunicacional porque describe una relación entre culturas, que, buena o mala, se están comunicando por necesidad de una o de ambas partes. La comunicación intercultural es el grado de comunidad de vida compartido por agentes de comunidades distintas, pero que por una u otra razón se encuentran comunicándose en un momento dado" (Rodigo [a] ).

Los estudios de comunicación intercultural pasa así a convertirse en una disciplina con un campo de trabajo y estudio definido por los intereses de quienes quieren comunicarse eficazmente en ambientes multiculturales o multiétnicos.

Como conocimiento o como disciplina de estudios teóricos y prácticos, la comunicación intercultural es sumamente importante en actividades de conflictos entre culturas, para el desarrollo de la educación, en desarrollo humano, en la expansión de mercados, en el uso de medios de comunicación modernos y dondequiera que deben comunicarse eficaz y competentemente dos o mas culturas disímiles. Obsérvese que se habla de comunicación entre culturas y no entre individuos, debido a que la comunicación entre estos últimos se hace competente sólo cuando las culturas, es decir, los conglomerados humanos que las forman, son capaces de una buena comunicación.

Comprender las relaciones interculturales en una situación práctica, supone comprender la cultura de los dos mundos en contacto Si definimos a la cultura como la malla de significados o sentidos, que dan sentido a la vida cotidiana (Weber) en la forma de "programas" computacionales (Geertz) que en la práctica se convierten en sistemas de valores y normas que rigen la acción (Giddens), la comunicación intercultural se realiza donde hay contacto entre dos o más de esas mayas de significados y sentidos. Luego, la interculturalidad se da cuando un grupo comienza a entender (en el sentido de asumir) el sentido que tienen las cosas y objetos para los "otros". Este asumir se refiere a comprender cabalmente, como el que se encuentra en el concepto de conversión religiosa.

La interculturalidad como comprensión puede ser un compromiso de actos individuales, porque la cultura está en la mente y tiene que ser la mente de alguien, pero es comprensión cultural acerca del otro (los otros, en realidad), como un ente colectivo, sólo cuando es asumido como significación colectiva; es decir, cuando la comprensión del otro (grupo B) es parte de la malla de significados compartidos que dan sentido a lo cotidiano en el grupo A. 

Por ejemplo, a la pregunta ¿"La asistencia al Encuentro Intercultural de Jóvenes es un encuentro intercultural"?. Habría que responder que la mera asistencia al encuentro no podría ser considerado comunicación intercultural, o si lo es, puede serlo en un nivel muy superficial, porque aunque sirva para tomar conciencia del "otro" real, de carne y hueso, podría no evitar que se sigan manteniendo prejuicios discriminatorios ya instalados. En otras palabras, no hay comunicación intercultural si un grupo de jóvenes chilenos van y comparten con jóvenes argentinos que beben mate amargo frecuentemente durante el encuentro y no llegan a comprender la significación o el sentido que el mate tiene para los jóvenes argentinos. La comunicación intercultural se produce sólo cuando uno de los grupos, o ambos, comienzan a sumir los significados del otro. En nuestro ejemplo, el contacto intercultural se dará cuando, o si el grupo de jóvenes chilenos llegue a ser capaz de comprender el sentido y significados que tienen beber mate para el grupo de jóvenes argentinos. Por supuesto que la comunicación intercultural será más profunda cuanto más aspectos significativos se conozcan del "otro", de allí que digamos que la comunicación intercultural es el grado de vida compartido, como ya se explicó.

Según T. Durán, "el mensaje derivado del análisis de Todorovo es descubrir al otro, previene que esto será difícil, quizás no totalmente posible, si no se dan las condiciones para que vaya operando el descubrimiento progresivo. Termina afirmando que este descubrimiento es individual o compromete a cada individuo, pero está determinado social y culturalmente. Emprenderlo de modo equilibrado, equivale a superar los riesgos de negarse así mismo por el otro y de someter a los otros a uno mismo" (T. Durán, citada:29).

De manera que una actitud comprensiva o de genuino interés por comprender la cultura del otro debería proporcionar unas pautas de eficiencia para mejorar las habilidades en las situaciones interculturales o multiculturales. (Tomado de Asunción-Lande,1988:188-189). 

Eficacia cultural y competencia comunicativa

"Una comunicación es eficaz cuando se llega a un grado de comprensión aceptable para los interlocutores" (Rodrigo[b]), es decir, cuando ambos interlocutores son capaces de comprender acertadamente lo que unos y otros quieren decir, porque comparten significaciones en un grado suficiente o muy profundo.La búsqueda de la eficacia intercultural conduce a crear competencia comunicativa: poder sentirse competente para comunicarse con los miembros de otra cultura. Para lograrlo es necesario tener presente los siguientes pasos en que seguimos las sugerencias de Asuncion-Lande (1988) y Rodrigo (a) y (b):

Comunicación verbal y no verbal

Debe haber, al mismo tiempo, un razonable conocimiento de lo aceptable y legítimo en la comunicación verbal y la comunicación no verbal con el otro. Se trata que no sólo hay que compartir lo verbal  comunicarse en un idioma conocido por ambos, o mejor, en el idioma del otro-- sino que también hay que conocer el significado de los gestos corporales y contextuales (uso del tiempo, vestidos, orden de las cosas) para el otro, incluyendo el uso correcto de la distancia mutua al conversar o interactuar (proxémica).

Tomar conciencia de la cultura propia

Ser competente en la comunicación intercultural facilita el conocimiento de la cultura propia, eliminando en parte o en todo la incertidumbre natural cuando la cultura de uno está siendo sometida a presiones externas de cambio, o la excesiva certidumbre de saber cómo debe actuarse o comportarse, con el natural rechazo a las diferencias que se observan en otras culturas. Como explica Miguel Rodrigo (a), uno debe iniciar una proceso de "toma de conciencia de la propia cultura", es decir, observar y estar atento al por qué hacemos lo que hacemos, para así, comenzar a tomar conciencia de que nuestras formas de vida, por conocidas que nos parezcan, son sólo nuestras y más que a menudo vividas de otra manera y con otros significados para la gente de otros lugares, incluso cercanos. En otras palabras, debemos asumir nuestro propio etnocentrismo (la centralidad de nuestra cultura) para poder asumir que lo que hace el otro es tan normal --por raro que nos parezca-- como cualquier cosa habitual para nosotros. Así, la búsqueda de una comunicación intercultural eficiente nos permite aceptar los principios de la relatividad cultural de que cada cultura es tan válida como las otras.

Evitar estereotipos y generalizaciones

Este ejercicio permanente de conocer nuestra propia cultura nos hace examinar nuestros estereotipos y la de quienes nos rodean, haciéndolos conscientes como parte de nuestra cultura y posibilitando que podamos darnos cuenta de los estereotipos que el otro tiene respecto de nosotros. En este punto, la competencia comunicativa consiste no en evitar los estereotipos directamente, sino en comunicarnos aceptablemente, evitándolos donde sea necesaria o usándolos si de esa manera nos comunicamos con más éxito. Si se crea una buena comunicación mutua, estos desaparecerán solos.

Dicho de otra forma, la competencia en comunicación intercultural permite evitar las generalizaciones respecto de otras culturas o identidades, asignándoles estereotipos de ser muy aceptables/deseables (lo europeo para el chileno medio, por ejemplo), o muy indeseable (como vemos, lo indígena en Latinoamérica). 

Alerta ante el choque cultural

Hay que estar alerta ante el choque cultural, que produce incomprensión del comportamiento ajeno, lo mismo que emociones negativas como desconfianza, incomodidad, ansiedad, preocupación, etc. Para superarlo hay que comunicarse "compartiendo emociones" de manera de ser capaz de crear una relación de empatía emocional. 

Metacomunicarse

Si la necesidad de comunicarse es muy importante porque se necesita evitar los malentendidos para desempeñarse correctamente y con eficiencia --como sería el caso de los profesionales que están en una relación intercultural por imperio de sus funciones-- es necesario que aprendan a metacomunicarse, es decir, "tener la capacidad de decir lo que se pretende decir cundo se dice algo. Metacomunicar significa hablar del sentido de nuestros mensajes, pero no sólo de lo que significan sino incluso de que efectos se supone que deberían causar" (Rodrigo [a])

Evitar sobreentendidos

La eficiencia comunicativa con capacidad metacomunicativa significa a su vez estar consciente de la existencia de sobreentendidos (que incluye presuposiciones, eufemismos, etc.) en los que el sentido no está en el significado literal del mensaje porque se ha sobreentendido que el otro sabe de qué le están hablando  y que, como dice Rodrigo, es una "fuente inagotable de malentendidos"-- y ser capaz de evitarlos precisando el sentido de la comunicación. (Un funcionario habla largamente sobre los objetivos en la formulación de proyectos sobreentendiendo que era algo conocido en general; sólo para descubrir posteriormente que los presentes, un grupo de base, en su vocabulario no contiene  y no comprende las palabras "objetivos", "metas" y otras más, y es bien poco lo que aprendieron)

Atención al contexto comunicacional

Rodrigo agrega que debemos estar atentos al contexto en que se produce la comunicación intercultural, que son las circunstancias que modifican las características del proceso comunicativo y que están determinadas por los sucesos y eventos en marcha: conflictos, ambientes religiosos, fundamentalistas, de amistad, de solidaridad, de cooperación, incluso del territorio porque siempre estará más cómodo el que se comunica en su propio terreno (en el sentido amplio de la palabra). Parte del contexto son las diferencias de poder: no es lo mismo para ambos que uno sea el jefe de créditos y el otro un pequeño agricultor en mora, o el profesor ante el apoderado del niño.

Crear igualdad 

El diálogo intercultural debe realizarse dentro de la mayor igualdad que sea posible (Rodrigo [a]) La que puede darse de diversos modos: por ejemplo, podría decirse que durante los Diálogos Comunales Mapuches el poder del Ministro de Planificación, presente en la reunión, estaba equiparado por la presencia de todas las organizaciones mapuches del sector y de sus dirigentes (usualmente doscientas o trescientas personas) mirándose frente a frente y comunicándose. Lo importante es que si uno quiere establecer una comunicación intercultural en pie de igualdad, se debe poner mucha atención a los elementos del contexto que permitan que ambas partes se sientan en razonable igualdad de condiciones. ¿Cómo? Es materia de creatividad y conocimiento de los aspectos importantes de cada cultura.

Apertura al cambio cultural

Al mismo tiempo, es más dable que se cree una actitud abierta al cambio cultural, aceptándolo como algo natural, a veces incómodo y en otras satisfactorio, pero inevitable y no necesariamente doloroso. (Asunción-Lande, 1988)

La comunicación intercultural en estos términos es una forma de desarrollo personal

Las recomendaciones anteriores sitúan a la persona interesada en tener competencia intercomunicativa en una situación de mejorar su calidad humana como persona, porque ensancha su horizonte cultural y, con seguridad, lo convierte en un experto en la comunicación con amplios y diferentes sectores y culturas de la humanidad. Al mismo tiempo que le permitirá a una más amplia posibilidad de ser creativo y experimental a partir de la cultura propia, desarrollando la capacidad de asombro y reorientación de uno mismo. En definitiva, es una forma de desarrollo personal


Notas y Bibliografía en página aparte